Real Betis – Athletic Club: La contracrónica

Semana caldeada. Ucrania está que arde debido a que la oposición, con un tercio de fascistas bien armados y mejor organizados entre sus filas, se ha hecho fuerte con el explícito apoyo de Hollande y Merkel. En Venezuela la oposición se echa en la calle liderada por un tal Leopoldo, golpista y presunto desfalcador, Capriles recula y los Yuesei jalean a no mucha distancia. Españistán no arde pero está a la altura del ridículo. La Audiencia Nacional llama a declarar a verificadores internacionales, los inmigrantes se llevan democráticos pelotazos de goma a manos de la policía allá por las viejas colonias y mientras en el Viejo Reyno, impera la ley de Roncero: enlace a Noticias de Navarra

Llega el domingo y el partido se convierte en otro esperpento. Victoria y gracias. Gracias sobre todo al árbitro, Gil Manzano, que hizo méritos suficientes para aparecer en el póster de la primera plantilla. Cierto es que al Betis poco le falta para desquiciarse pero el colega nos allanó el camino sobremanera. Eso sí, resulta ilustrativo y paradójico el hecho de que Rubén Castro recibiera amarilla por provocar un penalti que sí fue y que Kike Sola, sin atisbo de picaresca o maldad, lograra un penalti inmerecido y una amarilla para el rival. Aunque claro, luego se lució ante los periodistas refieriéndose al árbitro con un “sólo queda felicitarle porque es un gran árbitro“. Para correrlo a boinazos.

¡Gil Manzano al congelador!

¡Gil Manzano al congelador!

Así que hoy es un día de ésos en que nos acordamos de los forofos que sacan a pasear topicazos como “a veces te dan, otras te quitan” pero que cuando nos arbitran mal a punto están de matar a Villar. Seamos serios: partido gris ante el colista y un árbitro demencialmente favorable al Athletic. Dicho queda.

Lo positivo ha sido el debut con gol de Guillermo y ver al Betis prácticamente en segunda. ¿Mezquino? Quizás, pero cualquier atisbo de fair play se diluye cuando la cámara de TV te muestra una bandera española decorada con águila bicéfala y cruz céltica. Sí, en la misma jugada del paradón de Balenziaga. Lo negativo del partido es que el equipo no acaba de espabilar y que la Champions se va a poner muy cara.

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