Racismo en las gradas

Cada cierto tiempo, o quizá demasiado frecuentemente, asistimos a episodios racistas en los estadios y alrededor de los partidos de fútbol. Desde comentarios puntuales, a cánticos o auténticas campañas de odio por parte de grupos organizados de extrema derecha.

En una sociedad multicultural, donde hay que convivir con personas de diferente raza, religión, cultura o idioma, deberíamos ser más respetuosos. La cosa empieza en uno mismo, claro, pero suele ser común escuchar a algún aficionado cercano gritar o murmurar cosas como “negro”, “sudaca”, “macaco”, “moreno lávate la cara” o alguna lindeza del estilo y que le salga gratis. Deberíamos darle un toque de atención, aunque nos cueste una bronca.

En otros estadios el asunto está peor, y se pueden escuchar cánticos abiertamente racistas seguidos por cientos de “personas”, como el famoso ruido del mono. La palma se la llevan los paralíticos mentales del fondo sur del Calderón, pero hay muchos otros que no le van a la zaga, como los del Bernabéu, Mestalla o incluso los del Betis. Sí, como leen, en un lugar como Andalucía, por donde han pasado tantas culturas y no es que tengan una piel blanca como la seda, hay algún grupo racista. Resulta cuanto menos curioso que luego aclamen a jugadores mestizos de su equipo, como Falcao en el caso del Atlético, o Roberto Carlos en el caso del Real Madrid, que llegó a regalar su camiseta a Ochaíta. Incoherencia total en ambos lados que demuestran la inteligencia suprema de estos personajes.

Ochaíta intentando seducir a Roberto Carlos. Estuvo sin lavarse la mano 2 meses.

Ochaíta intentando seducir a Roberto Carlos. Estuvo sin lavarse la mano 2 meses.

Pero podemos darnos con un canto en los dientes en el Estado, porque en países de Europa del Este el asunto es todavía más grave. En países como Croacia, Serbia, Bulgaria, Rusia o Polonia, un porcentaje escandaloso de las hinchadas son más fachas que Blas Piñar y destilan odio por todos los costados. Algunos grupos se cortan e intentan disimularlo para dar una falsa imagen de ultrismo apolítico y evitar sanciones. Pero otros, como los del Levski de Sofia, son los campeones de la simbología nazi dentro de un estadio. ¿Creíamos que estábamos curados de espanto con los anormales de Madrid, Lazio o Austria Viena? Pues ya ven.

Búlgaros y nazis... algo tan lógico como decir Patxi López e Ingeniero.

Búlgaros y nazis… algo tan lógico como decir Patxi López e Ingeniero.

Hay quien se preguntará, ¿cómo es posible que en Bulgaria, país cuya cultura está impregnada de tintes griegos, romanos, tracios, eslavos o incluso otomanos, sea tan abiertamente racista? Hagánse la misma pregunta cuando se crucen con los fachas del Betis y respóndanse ustedes mismos. ¿Ignorancia? Quizá. Nosotros nos inclinamos por la falta de materia gris juntada con algún golpe grave en el cráneo a edad temprana.

La UEFA, mediante campañas como Respect, ha intentado hacer frente a estas actitudes, con no demasiado éxito, vistos los resultados. Muchos jugadores que parece que se implican en la campaña, luego echan las camisetas a los ultras.

Karanka y Cannavaro agradeciendo a sus amiguitos los servicios prestados

Karanka y Cannavaro agradeciendo a sus amiguitos los servicios prestados

Paolo Di Canio pidiendo un taxi

Paolo Di Canio pidiendo un taxi

Parece que la impunidad es la tónica general y no se vislumbra una solución a este problema a corto plazo a nivel institucional. Sin embargo, clubes e hinchadas, a nivel particular, le han hecho frente con más éxito, llegando a erradicarlo totalmente de sus gradas. El Sankt Pauli es el caso más obvio, claro que ese club es modélico en todo lo que organiza. Incluso sus hinchas montan un campeonato de fútbol antirracista con ayuda del club: https://www.facebook.com/antirastpauli

Hay otras iniciativas en Belfast (https://www.facebook.com/arwcbelfast) e incluso en el Estado, donde algunos grupos de corte antifascista han mostrado pancartas en la grada bajo la iniciativa “Ama el fútbol, odia el racismo” o han organizado sus propios torneos. En nuestro estadio, en el año 95, Herri Norte Taldea y Abertzale Sur organizaron el día del inmigrante en un partido contra el Depor, invitando a 100 de ellos a la grada. Alguno de ellos se dejó la garganta animando al Athletic subido a la valla.

Antifa

En estos tiempos de pateras, vallas y pelotazos en Ceuta y Melilla, naufragios en Lampedusa y miles de muertes de inocentes, debemos ser más solidarios y comprensivos con unas personas que vienen de unos países en los que viven en la más absoluta miseria, causada por cierto por la codicia y la explotación del hombre blanco. Todos tenemos parte de responsabilidad, y es nuestro deber mostrar rechazo ante algunas actitudes. La solución empieza en nosotros mismos. Apostemos por la tolerancia y plantemos cara al racismo. Arrazakeria, San Mamesetik at!

AntiRa Sankt Pauli 2012:

ARWC Belfast:

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