¿Grada subvencionada? ¡Ja!

Venimos escuchando, en las últimas semanas, algunas quejas sobre el “reducido” precio que pagan los socios del sector 110 por ser socios, como si pagar de 300 a 350 euros fuera una minucia indigna de un miembro del exclusivo club en el que han convertido al Athletic. Las quejas vienen sobre todo de socios que estando en filas altas de los fondos, pagan hasta 400 euros más por una distancia de 2 metros, con la única diferencia de estar sentados y un poco más centrados.

Conviene rebobinar la cinta y ver los pasos que nos han llevado a esta situación. En el antiguo campo, muchos de los socios de los fondos, sobre todo en norte, pagaban desde los 320 euros por debajo de la fila 8, hasta los 360 por encima. A estos últimos, si estaban encima de la fila 11, por una localidad “equivalente”, el club pretendía cobrarles 742 euros, una subida escandalosa. El resto, oscilan entre los 398 de una fila por debajo de la 6 y 557 por encima. De facto, conociendo el sector de población representado por los antiguos fondos, se forzaba a esta gente a aceptar las esquinas que les habían reservado en el nuevo campo.

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Ya veis, todo muy sibilino, y lo que es indignante, algunos socios sostienen que esas localidades están subvencionadas por el resto. Es decir, no contentos con dar la patada a la gente de la grada, quieren sangrarles con las cuotas, lo que, en la gran mayoría de los casos, conllevaría el abandono. Éste es el cariño y el sentido de la justicia que tienen muchos socios del Athletic para con los miembros menos pudientes del club. En vez de pedir que les bajen a ellos las cuotas, vamos a pedir que jodan a la grada, mal de muchos, consuelo de tontos. Eso es, sin medias tintas. Ya puestos, que prohiban entrar a la gente de Otxar, o que no se pueda entrar con botas de monte, que es de borrokas.

No parece molestarles tanto que el club gaste varios millones de euros en fichajes que han dado un rendimiento más que pobre, y sí lo que paga el de al lado. O que ofrezcan la friolera que les ofrecieron a Llorente y Amorebieta para que paseen sus Porsche Cayenne por nuestras narices, operación que quieren repetir con Muniain. Menos mal que los 2 primeros rechazaron la renovación, porque igual nos habrían subido las cuotas…

La cosa tiene más gracia todavía cuando uno piensa que con 8000 nuevos socios (¿más unos centenares que se harán este año?), los ingresos estructurales por cuotas anuales subirán como poco unos 4 millones de euros por temporada. Pero de bajar las cuotas, ni hablar, que hay que dar de comer a Balzola con unas obras en Lezama valoradas en 20 millones, que para eso son patrocinadores de la Fundación. Ya sabéis, nunca mordais la mano de quien os da de comer, pero del resto poneos chatos. Los miembros de la grada deben aplaudir con las orejas, porque les han mordido hasta los codos.

Sospechamos, con fundamento, que la directiva es consciente de que los sitios que tradicionalmente ocupaban las peñas de los fondos son bastante golosos económicamente, y esto justifica el exilio de unos, y el aplauso complaciente de otros. Con algo de voluntad e iniciativa, mucha gente podía haber permanecido en la localidad que históricamente ha ocupado y haber aglutinado en torno a ella a mucha gente más. Cualquiera que conozca el mundillo del fútbol sabe que una grada potente y popular con mucha gente joven es un plus y una garantía de futuro. Pero la directiva, con el voto y la aprobación de los socios y de una Asamblea de Compromisarios mansa (¿o era comprada?), ha decidido establecer unas castas, como en la India, y crear el Athletic Club de Golf de La bilbaína. Y con la casta más baja, todo vale, desde cacheos a controles de alcoholemia en la entrada. Cuidado, que lo siguiente igual es entrar con bozal.

La moraleja es clara. Da igual que lleves 30 años de socio pagando una cuota religiosamente, que si viene alguien con la billetera por delante dispuesto a pagar más que tú, te darán la patada y adiós muy buenas. Eso sí, antes de irse pase por la tienda oficial y llévese una bufanda de recuerdo, por unos módicos 30 euros, sin IVA, con la inscripción “Herritik sortu zinalako”.

Por cierto, nos comentan que Hitler se ha cabreado un poco al enterarse de la nueva iniciativa de la grada…

Ya lo dijo Evaristo, todo por la pasta, canción con la que se pueden establecer unas cuantas analogías:

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