Sevilla I tiene un color especial

El Sevilla nos rinde visita el domingo y, claro, no podíamos olvidarnos del ínclito Jose María “Cómeme el rabo” Del Nido. Escandoloso ha de ser lo que ha hecho para que la “justicia” española haya acabado mandando a prisión al expresi del Sevilla, aunque probablemente los más esperpéntico de todo sea el lavado de imagen que, ¿gratuitamente?, han querido hacerle casi todos los presidentes de primera división. “Del Nido, sé un corrupto que luego ya te jaleamos nosotros”, es lo menos que se puede leer entre líneas. Especialmente bochornosa fue la defensa de Cerezo, presidente del Atlético, que dejaría en pañales a cualquier dialéctico griego.

Tampoco hay que pasar por alto la tibieza de la periodista al responder. No es que Del Nido estuviera acusado, es que ya estaba condenado cuando se realizó esa entrevista. Claro que la respuesta de Cerezo, pidiendo hablar de fútbol, es el colmo. Primero usa su cargo para apoyar a Del Nido pero luego no quiere hacerse responsable de sus acciones y se esconde cual avestruz. España está judicializada, que se lo digan a los vascos, pero ¿está el fútbol politizado, Cerezín?

Volviendo a Del Nido, su apellido es conocido dentro de la extrema derecha íbera. El padre fue delegado de Fuerza Nueva y el hoy enchironado se encargaba de su rama juvenil. Dicen las malas lenguas que le gustaba pasearse con un hierro al cinto, pero lo que es seguro es que fue detenido por apalizar a un joven izquierdista allá por finales de los 70.

delnido paliza

Pecados de juventud, pensará el lector, pero bien entrados los 80 Del Nido llegó a defender a un coronel español con ínfulas golpistas. Hoy, en cambio, nuestro amigo está entre rejas por sus chanchullos con Julián Muñoz y la trama de corrupción en Marbella. Amigos, este es Del Nido, todo un demócrata que ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos. Desde aquí le deseamos una larga y dura estancia en prisión, en régimen FIES a poder ser, pues así es cómo se reinsertan los reos en la sociedad. Al menos, eso es lo que se empeña en enseñarnos el establishment… a no ser que la justicia no sea igual para todos. Disculpen, oímos risas de fondo en la redacción, así no se puede currelar… En fin: ¿Será capaz Del Nido de pedir perdón, devolver lo trincado y condenar sus propios actos? ¿O estará en la calle más pronto que tarde?

 

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