El Derby: la previa, sin prejuicios

Antes de que tanto al Trolero Español como al Diario Asco (hermanos gemelos) les dé tiempo a enturbiar el ambiente con cualquier minucia (como las declaraciones de Ansotegi) y que sus voceros foreriles den rienda suelta a sus soflamas más casposas, vamos a hacer una crítica sobre las tonterías y cuentos de experiencias horripilantes que se oyen a un lado y otro de la A8 cuando se acerca este partido.

Podemos entender que haya quien tenga manía a la Real como club de fútbol, al igual que es comprensible que sea al revés. Cada uno puede hacer su lista de prejuicios futbolísticos, en Bilbao son muy populares el Betis, el Racing, el Atlético y nuestros queridos amigos salchichófilos de Viena. Razones puede haber mil, es fútbol, y el fútbol es pasión, y cada uno tendrá sus motivos.

anoeta-1976

Ahora que, plantear un derby entre los dos clubes como si fuera la batalla de Stalingrado o hubiera que dirimir no sé qué históricas ofensas, es ridículo aparte de ficticio. Más bien parece un campeonato de provincianismo en el que el más tonto sale ganador. En los dos lados hay buenos púgiles en esta competición, ni los nombraremos. Pero sí haremos mención a algunas actitudes por parte del populacho, que es lo que nos interesa.

Por un lado, algunos aficionados de la Real sostienen que el Athletic les roba jugadores. Bueno, aparte de algún caso en categorías inferiores, el resto de los fichajes se han pagado bien, y han aceptado gustosamente el dinero. Pero en Bilbao también se debería ver como natural que pescar en casa del vecino despierte ciertas antipatías, sin ir más allá. El fútbol es negocio, desgraciadamente. Lo que no es sano es querer quemar a Etxebe y aplaudir como gruppies a Xabi Alonso.

Luego está otro tipo de aficionado txuriurdin (normalmente de Donostia) que simplemente tiene prejuicios contra Bizkaia. No le culparemos, son exactamente iguales a los bizkaitarras (normalmente del Gran Bilbao) que tienen prejuicios contra Gipuzkoa. ¿Se puede ser más paleto? Alguien que haya estado en Gipuzkoa mucho tiempo, habrá podido sufrir bromas, vaciles, sin ir más allá. Nada insufrible. Es más, el respeto y el buen humor suelen ser la tónica general, excepto en rarísimas ocasiones. Y viceversa. Llama la atención que los más radicales en este asunto de enfrentamiento provinciano no sean ni siquiera oriundos de la tierra. Se podría rascar un poco más y ver una razón política que los medios unionistas llevan sembrando mucho tiempo, el famoso “divide y vencerás”. Y dividir por fútbol es lo más fácil que hay, usando un axioma la mar de simple para mentes simples:

me han tratado mal en Anoeta → toda la afición de la Real es igual → La Real es de Gipuzkoa → odio Gipuzkoa y a los guipuzcoanos.

Un 10 en matemática discreta.

Por otro lado, desde el lado zurigorri, se escuchan frecuentemente experiencias pavorosas en Anoeta, meadas, cánticos, mecheros, que si es peor que el Calderón, que si el realista se transforma dentro del campo… pero seamos serios. ¿Cuánta gente del total lo ha sufrido y en qué medida? ¿Qué porcentaje de realistas nos tratan así? Mínimo. Quizá habría que ponerse en su lugar y ver qué sienten ellos en La Catedral. ¡Ah no! Que la Catedral es sacrosanta y somos muy señoriales, y no aceptamos ni una crítica. Sólo hay que pasearse estos días por algunos foros y grupos de Facebook para ver lo respetuosa que es nuestra afición.

Luego están esas “pruebas irrefutables“ de asientos rotos en los 2 estadios, meadas en estatuas (que en todo caso protagonizó una sola persona, si es que ocurrió), y mil historias más que se magnifican artificialmente.

En definitiva, nos parece que la gente que tiene manía a uno u otro club busca cualquier excusa para argumentar un odio irracional que no tiene demasiado sentido. El Athletic y la Real tienen muchos aspectos que les unen. No es que tenga que ser un partido de hermanamiento, un orgasmo euskaldun ni nada parecido. Simplemente no se debe plantear en términos de enfrentamiento que únicamente benefician a los que están interesados en separar mediante el fútbol.

Así que esperamos que la racionalidad impere y disfrutemos de un espectáculo digno de un derbi vasco, y sobre todo, esperamos ganarles. Porque mola ganarles, y vacilar. Pero sanamente.

Por cierto, una vez más, AITOR ZABALETA, BETI GOGOAN.

 

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