Shaktar – Athletic Club: contracrónica antifascista, nazis, agresiones y robos

Otro partido europeo en el que, lamentablemente, se repiten agresiones de nazis contra la afición zurigorri. Las evidentes connotaciones que suscita el Athletic no son ningún secreto internacional a estas alturas, por mucho que algunos obtusos athleticzales achaquen interesadamente el ataque a la pancarta mostrada en San Mamés en la ida, entendiendo como provocación lo que simplemente era solidaridad antifascista con Donbass.

Simplemente recordaremos algunos hechos que preceden a algunos de los ultras ucranianos de equipos como el Metalist Kharkov, el Karpaty Lviv o el propio Shakhtar. Aparte de su ideología banderista, ultranacionalista y neonazi, muchos de ellos relacionados con Pravy Sektor o Svoboda (partidos de extrema derecha), cabe recordar el ataque a la sede de los sindicatos de Odessa donde los ultras del Metalist y el Chornomorets (equipo local) jugaron un papel muy activo y que acabaron con la muerte de 46 personas en el incendio del edificio. Esto es Ucrania, ahí nos ha enviado la UEFA, y estos son sus ultras.

Fueron pocos los hinchas zurigorris desplazados hasta Lviv, y no Donetsk, ya que allí se libra una guerra con implicaciones que van más allá del esquema pro-occidentales versus pro-rusos. Un conflicto en el que los propios ultras del Shaktar jugaron un activo papel en el golpe de estado. Por seguir contextualizando. Si todavía alguien cree que la culpa es de una pancarta es que no ha entendido cómo funciona el cerebro (¿?) de un nazi y, lo que es peor, induce muy peligrosamente a pensar que es posible una equidistancia entre fascismo y antifascismo o, lo que ya sería de suicidio colectivo, que ambas posturas pueden ser equiparables. Estas agresiones son deleznables pero no por ello hemos de caer en la misma ruindad moral que los nazis y buscar a los culpables o instigadores en casa.

Decíamos que pocos Athleticzales viajaron hasta Ucrania. Entre ellos la habitual clase pudiente encabezada por Taramona, también conocido como el del gorro ruso, a quien los ultras robaron su bandera rojiblanca para mostrarla cual trofeo de guerra en su grada. Menuda muestra de valentía. Pena que San José no celebrara su bonito gol recuperando la bandera rojiblanca. En todo caso, habida cuenta de los pocos hinchas desplazados, no se entiende qué andaban haciendo el servicio de seguridad del club y los ertzainas desplazados hasta Lviv. Segunda salida europea en la que se ven sobrepasados. ¿Qué ostias hacen? ¿Turismo?

En el terreno de juego, un Shaktar desdibujado, un buen Athletic en la presión pero, como siempre, sin Aduriz no hay mordiente arriba salvo a balón parado. Destacaremos a Balenziaga, probablemente su mejor partido como zurigorri. Cortó numerosos balones e incluso se animó a regatear en más de una ocasión. Sigue sin saber centrar un balón pero en el minuto 89 sacó una providencial mano emulando a Iribar. Penalti y expulsión de libro pero el vendedor de cupones de la ONCE que hacía las veces de quinto o sexto árbitro ni la ha olido. Demencial. Un 0-1 que refrenda la buena línea e inyecta un millón de euros a las arcas del club.

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