Eibar – Athletic Club: Contracrónica.

Partido vespertino y dominical jugado en uno de los estadios más especiales de Primera División. Con un ambiente propio de los derbis, la ciudad armera acogió a la escasa hinchada rojiblanca desplazada con los brazos abiertos, como era de esperar. Sobre el renovado césped, un Athletic con necesidad de alejarse de la zona caliente, y un Eibar en una racha descendente.

La primera parte fue de dominio visitante (que salió al campo sin muchos de sus titulares) con un par de llegadas por parte local y más ocasiones por parte rojiblanca, que en uno de sus tradicionales gilicorners consiguió, por fin, un centro bien puesto que Gurpegi envió a la red. Con el 0-1 se llegó al descanso, y con el mismo resultado acabó un anodino partido, que el Athletic no supo finiquitar por vía rápida con las ocasiones de Muniain y Aduriz y algunas llegadas más al contraataque que se desperdiciaron sin sentido. Si el Eibar llega a tener un poco más de chispa (o presupuesto) podríamos estar hablando de un empate, pero la verdad, no estuvieron muy acertados. El Athletic sigue sin saber terminar las llegadas, algo que llevamos arrastrando toda la temporada.
Como efeméride, Andoni Iraola jugó su partido número 500 con la elástica rojiblanca. Quién se lo iba a decir al bueno de Andoni cuando saltó por primera vez al verde con el primer equipo. Merecidísima cifra para un jugador que lo ha dado todo por el equipo sin salirse nunca del tiesto y con una actitud profesional. Qué pena que no marcara aquel “slalom” contra el United porque estaríamos ante uno de los goles históricos del club. Esperemos que llegue a 600 partidos, no obstante.

En la hinchada local, cabe reseñar que Indar Armagiña se acordó de Iñigo Cabacas en varias ocasiones con bandera incluida y que con el resto de la grada azulgrana se arrancaron un par de veces con el “Tebas vete ya”.
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