Athletic Leaks: Last Tour y Athletic Hiria

De unos años a esta parte, los desplazamientos masivos de aficionados a otra ciudad en un evento como una final o una fase final tienen un destino previo al partido, la fan zone. Ya sea fútbol o baloncesto, el potear por una ciudad y bucear por sus calles pasó a mejor vida para muchos supporters. Con la excusa de la seguridad, empresas especializadas en grandes eventos hacen su agosto a costa de un aficionado dispuesto a dejarse los cuartos. Clubes, policía, ayuntamientos y empresarios sonríen satisfechos mientras contemplan cómo las ovejas con VISA consumen kalimotxo aguado como si hubieran estado 3 semanas aislados en el Sáhara.

En el caso del Ahletic y las finales de Copa, la fan zone se llama Athletic Hiria (para nosotros “Athletic no iría”), y la concesionaria de sus eventos musicales en las últimas 3 ocasiones, Last Tour International. Recordarán ese nombre por otros grandes mega espectáculos en la provincia de Bizkaia, como el BBK Live, o en Gasteiz, como el Azkena. En su plantel de artistas se encuentran, entre otros, músicos de la talla de Fito Cabrales. Pueden consultarlo en su propia web. Del esperpento de Bucarest, ya nos gustaría saber quién organizó aquel espectáculo de gogós que como poco se puede definir de machista y de mal gusto.

Y nos ha dado por reflexionar, ya que se llevan crudo gran parte del pastel que formamos los hinchas del Athletic, sobre esta empresa que ha sacado partido tanto con Macua como con Urrutia. En Bilbao se dice que el BBK Live surgió como “respuesta” al estrepitoso fracaso de las World Series que iban a convertir a Bilbao en la meca de la Fórmula Uno. No, la Valencia de Barberá no, el Bilbao de Azkuna, el gran gestor. Y claro, pura coincidencia, no seáis mal pensados, ocurrió que el ayunta dejó de contratar grupos de renombre para los conciertos en abierto de Aste Nagusi. Ahora, si quieres ver bandas con caché tienes que pasar por caja. En la práctica, el PNV ha allanado el camino para desviar público (y dinero) de unas fiestas populares a un evento privado, de pago, y del que, entre otros, hacen caja los hosteleros de la ciudad… De qué nos suena este modelo de urbe.

También corren rumores sobre lo que está ocurriendo en ese nuevo local del mercado de La Ribera gestionado por, cómo no, la misma empresa. Y claro, uno ve las evidentes conexiones políticas con la Txoika, y da con la clave de qué pintan en Barcelona sacando los cuartos a los socios e hinchas del Athletic. Contactos, influencias, enchufes, y por medio, todo el negocio que mueve este deporte.

AthleticNoIria

Si en 2009 en Valencia lo que vimos allí nos quitó las ganas de volver, con una organización lamentable, unos precios de escándalo y una calidad, en todos los ámbitos, paupérrima, con la guinda del pastel en forma de Hiria VIP, en 2012 fue todavía peor. Un escenario donde lo único medio decente fue el concierto de MCD, para encima acabar pagando 90.000 euros al ayuntamiento de Madrid de Doña Esperanza por daños en el mobiliario urbano. Una cantidad de gente que, como poco, se podría definir de campo de concentración, donde los presos iban pasando en procesión por la barra para pedir sus tristes consumiciones. En esta ocasión, las colas en la caseta de los bocatas pasaban de la hora, por un bocata, por llamarlo de alguna manera, de bacon con queso a 6 euros. La gente quiere mierda, y Athletic Hiria se la da. Lo más sangrante es que nos consta que más gente se ha ofrecido este año para montar la fan zone, sin ánimo de lucro y a precios reducidos. La respuesta, el silencio. Todo lo que se mueve a nivel musical en Bizkaia es coto cerrado de Last Tour, beneplácito de la BBK mediante.

El cartel de los conciertos tenía como grupo referente a Gatibu. Nos da miedo preguntar cuánto han pagado a todos los grupos y contrastarlo con lo que ganarían si tocaran las mismas canciones en fiestas de Lekeitio, por ejemplo. Pero en el caso del grupo gernikarra es de 5 cifras, tan exageradamente alto como el supuesto impacto económico en la ciudad de Barcelona por la final de Copa, lo único que importa a los botarates que ansían ver a Bilbao convertida en sede de lo mismo. Fiesta, dinero y circo. No, no es la Roma de Julio César. Es el Bilbao del PNV.

El deporte está de más y el partido es lo de menos. Lo que importa es la pasta. ¿Se acabaron las épicas concentraciones rojiblancas en la Puerta del Sol o los poteos por los barrios populares? Mucha gente optó por esa vía en Barcelona y sospechamos que a medida que la gente despierte, el número será mayor. De hecho algún intrépido optó por fisgar en la zona culé. Curiosamente, aparte de un agradable y bonito ambiente, juegos populares catalanes y buen rollo, el precio era bastante asequible.

El riesgo de sufrir una agresión sirve como pretexto para que seas enviado a la fan zone por la policía del consumo. Exigimos pues, conocer con detalle el presupuesto de Athletic Hiria, lo que se lleva el club y las empresas de ello. ¿Qué precios cobran por stand? ¿Se responsabiliza la empresa de los problemas que puedan surgir? ¿Se hace algo bajo manga?

Además, denunciamos este modelo de desplazamiento. Hay alternativas populares, autogestionadas y centradas en lo deportivo y lo cultural. Y los beneficios, en vez de ir a manos de una entidad privada y de dudosa catadura moral, podrían destinarse a buenas causas. Algunas ideas peregrinas las ofrecía Iñaki Uriarte en un artículo de Gara:

Es sabido que a la directiva del Athletic Club cuando disputa una final sólo se le ocurre, muestra de su nula talla cultural y populista montar carpas y txosnas, Athletic Hiria, para que sus aficionados a precios abusivos, beban y beban gritando sin cesar desde la víspera las consabidas letanías. Dado que de alguna manera el partido tiene una dimensión institucional ya que acuden Lehendakari, consejeros y consejera de Cultura, que también incluye el deporte, diputado general, la de cultura, alcalde de la villa, todos ellos con el consiguiente séquito, difícilmente se podría encontrar una mejor oportunidad reivindicativa, quizá irrepetible, por el país donde se celebra y la época.

Hace unos años, creó en 2013, el Barça jugó un partido en Glasgow, Scotland, y se organizó simultáneamente una exposición sobre la realidad institucional, cultural y probablemente turística del país. Si Eusko Jaurlaritza tuviese un sentido de la oportunidad, una conciencia de autoestima y un concepto cultural identitario hace ya tiempo estaría preparando algo más que acudir al partido. Por ejemplo organizar una Euskal Astea con conciertos de las EOS o BOS, algún acreditado coro, difusión de otros museos vascos, al margen del Guggenheim, un concierto popular en Montjuïc tal vez con Fermín Muguruza en reconocimiento por su indudable compromiso con Euskal Herria y posicionamiento abertzale, demostraciones de etnografía vasca partidos de pelota, aizkolariak ,etc alquilando algún pabellón de la Fira (recinto ferial equivalente al del ridículo nombre anglófilo de BEC) o una carpa en la que exponer algo más que los dichosos pintxos y brebajes, populismo estomacal. En suma un programa serio representativo de un país en la nación que más nos aprecia, para eso existe Kanpo Harremanetarako Idazkaritza Nagusia (Secretaría General de Acción Exterior).

A veces lo más sencillo y revolucionario es no hacer nada, decir no. Así que nosotros, volvimos a hacerlo y optamos por la alternativa. Son ya 3 ocasiones en las que el robo y el atraco han sido a mano armada. Pero habrá quien defienda que se lo pasó bien, que disfrutó y que había espacio de sobra. Pues como a los que comen un menú en el McTxerri, sólo les podemos decir, on egin, que aproveche.

OLD TIMES, OLD STYLE

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