Ugarteko declara, la familia espera

Más de 3 años después del trágico día en el que la afición zurigorri perdió un hermano, el responsable directo de los hechos declaraba ayer en el Juzgado de Bilbao donde se llevan a cabo las diligencias previas al juicio. Por ese motivo, Bikendi Arrausi, amigo de Iñigo, hacía estas declaraciones en Info7 Irratia: http://www.info7.com/2015/06/17/cabacas/

En sus palabras se hace evidente el hartazgo, cansancio y desesperación que siente. No es para menos. No sólo es que se esté alargando el proceso más de lo que debería, sino que además tienen que soportar cómo la fiscalía, por ejemplo, no hace su trabajo y ni siquiera formula preguntas a Iñaki Larrea, Ugarteko, máximo responsable del operativo esa aciaga noche. La justicia nunca fue tan dependiente.

omerta

La buena noticia, por decir algo, es que empiezan a abrirse brechas en la versión oficial que hasta ahora había venido manteniendo la Ertzaintza y el propio Gobierno Vasco. Las declaraciones cruzadas entre responsables del operativo pueden provocar que se abran cauces de investigación y se imputen a más ertzainas, cosa que debería haber ocurrido en el minuto 1 del caso.

http://www.naiz.eus/eu/hemeroteca/gara/editions/2015-06-18/hemeroteca_articles/ugarteko-cree-que-hay-ertzainas-que-mintieron-al-decir-que-no-dispararon

Mientras tanto, los amigos y familiares siguen reclamando justicia. En una actitud que está siendo modélica por su saber estar y su dignidad, siguen pidiendo no sólo reparación, sino garantías de que nunca más vuelva a ocurrir. Desgraciadamente, estamos lejos de que eso ocurra, y la desvergüenza y cobardía de los estamentos políticos de este país no han tenido ni la más mínima intención de cambiar el modelo policial que la sociedad vasca pide a gritos. En esta época en la que se supone que deberíamos estar cimentando la tan ansiada paz, seguimos viendo actuaciones y actitudes que recuerdan a otros tiempos. Sólo hay que darse una vuelta por San Mamés un día de partido o por cualquier manifestación pacífica para darse cuenta.

Se sigue sembrando el odio y el rencor, y gran parte de esta sociedad ve en la Ertzaintza una policía política y corporativista, un grupo de personas armadas e imprevisibles que atiende a unas órdenes de dudoso valor moral y que no pagan por los posibles actos ilegales que pudieren causar.

Exigimos pues, en la línea que hacen los amigos de Iñigo, que los partidos políticos que se tomen la petición de justicia como propia lleven en sus programas políticos para las siguientes elecciones un cambio integral del modelo policial y la eliminación de las pelotas de goma del armamento. Nada de palabras vanas y vacías. Concreción. Ya va siendo hora.

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