El ídolo azerí [Harmailatik]

Julio y ya ha empezado la temporada. El negocio no puede parar, de ahí que el maratón de partidos sea excesivo hasta para este blog de irredentos athleticzales. Tras lo visto ayer en San Mamés podríamos hablar de la asistencia, los precios, los kilómetros y goles de un Eraso que apunta a titularísimo; que si Elustondo es un manta o que Viguera ni es extremo ni entra en la filosofía. Pero no, basta de contracrónicas.

Como Azerbaiyán y Bakú quedan lejos, el programa de mano de anoche dedicaba un par de páginas a resumir los hitos de su fútbol. Y, claro, uno lee cosas como la que siguen y se le atraganta el bocata de tortilla:

Tofik Bahramov: El nombre más famoso y más reconocible mundialmente en la historia del fútbol azerí. Bahramov es el juez de línea que dio por válido el gol fantasma de Inglaterra en la final del Mundial de 1966 ante Alemania. Tras su muerte, el Estadio Nacional de Azerbaiyán en Bakú lleva su nombre

Suena a broma, pero las dudas se disipan tras ver una estatua en su honor y leer las grandilocuentes declaraciones que Bahramov hijo realizó a cuenta de tan magno cambio de nombre. “Gente como Tofiq Bahramov sólo nace una vez cada cien años” dijo el susodicho, pasando por alto a otros grandes trencillas como el egipcio Gamal Al-Ghandour, verdugo de los Camacho Boys en el Mundial de 2002. Si Bahramov tiene un estadio con su nombre, qué menos que Al-Ghandour bautice un polideportivo, sea en El Cairo o en Seúl. Y si no en Bilbao; siempre que la Comisión Antiviolencia no se oponga, claro está.

Die peinlichsten WM-Fehlentscheidungen. Schiedsrichter Gottfried Dienst (mi.) und Linienrichter Tofiq Bahramov (2. v. li.) zu Beginn des WM-Finales 1966. (Quelle: imago/United Archives International)

Bahramov es el segundo por la izquierda

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