Rajoy, su hijo y el estado de su nación

Anda Españita sumida en un lodazal desde hace años; ocho, cuarenta u ochenta es igual. Durante todo este tiempo, y a falta de pan, la fórmula más usada para anestesiar al populacho ha consisido en panem et circenses, que traducido al castellano vendría a ser una mezcla de fútbol y prensa rosa. Efectivamente, los dos pilares de la parrilla televisiva.

Ahora que los políticos deambulan de plató en plató mostrando jeta de cemento armado y respondiendo preguntas inanes, sorprende, hasta cierto punto, que Rajoy pase olímpicamente de un debate a cuatro en televisión aduciendo arduas labores presidenciales pero encuentre tiempo para ejercer de tertuliano del Shaktar-Madrid en los estudios de la COPE, a donde acudió acompañado de su hijo. Suponemos que la mujer le diría aquello de “ya que no la hincas, por lo menos llévate al chiquillo”.

Dicen que Marianito, desatado sin pantalla de plasma que lo encorsetara, se las dio de Nostradamus y a punto estuvo de gafar, cual tweet de Roncero, al equipo de sus amores, que pasó de una victoria placida (0-4) a casi destituir a Benitez (3-4). La nota discordante la dio Rajoy Junior, primero con las típicas verdades infantiles y después con el derrape habitual de los maleducados… según parámetros conservadores.

Mas puede que el hijísimo se quedara corto al catalogar como “basura” los comentarios de Lama. Al fin y al cabo es el mismo personaje que humilló en directo a un vagabundo. En todo caso, la escena era esperpéntica, digna de “Amanece que no es poco”: periodistas meapilas y un político mentiroso que le atiza una leve hostia a su hijo en la radio de los curillas. La misma iglesia que en tiempo record le mete una triple querella a un artista por un quítame allá estás hostias consagradas pero acoge gustosa los homenajes del 20-N a Patascortas en sus sedes.

La caverna está desatada. Ya ni educan a sus hijos. Ayer fue el “que se jodan (los parados)” de la diputada pepera Andrea Fabra, hoy es el hijo de Rajoy y mañana será peor, pues queda Nacional Mourinhismo para rato. Que alguien nos saque de aquí, por favor.

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