Reflexiones sobre la ampliación de la grada popular

Después de 3 años de travesía en el desierto, promesas incumplidas, oídos sordos y vaivenes constantes, unos señores de traje que representan a su Athletic Club, que no al nuestro, dan por zanjada la ampliación de la grada en una nota oficial en la web del club. Y punto final…según ellos. 200 localidades del 109 (mejor dicho 66, porque 134 ya estaban ahí) han pasado a engrosar las filas de la lata de sardinas en la que 600 sufridos hinchas nos apretujamos mientras intentamos alentar al equipo contra viento, marea y silencio sepulcral. Alrededor de 200 socios que habían solicitado ingresar en la grada se quedarán fuera.

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Vaya por delante que en primer lugar queremos reconocer, ante todo, el trabajo desinteresado de los miembros de la ICHH que, fuera de cualquier interés personal o económico, a diferencia de los señores directivos, han cumplido cada requisito que se les ha pedido con luz y taquígrafos. Y por qué no, valorar en su justa medida que haya por lo menos alguien, en ese palacio de hielo entregado al negocio llamado Ibaigane, que haya tenido, por primera vez en muchos lustros, la altura de miras (unos pocos centímetros) para por lo menos bajarse de la nube y afrontar una gran cagada que va a tener, si no tiene ya, consecuencias directas sobre el club. Eso sí, han bajado de la nube a su manera y en escaleras mecánicas, por si se cansaban.

Las negociaciones han sido arduas y venían precedidas de un traslado en el que, si bien la grada estaba predispuesta a cualquier solución y había ofrecido unas cuantas propuestas antes incluso de la entrada de los barria, la posición del club ha sido la de rechazar de plano todas ellas como si fuera el frontón de Miribilla. Y entre más pitos que flautas, 3 años después, la directiva cede un mínimo insuficiente, no exento de polémica, como no podía ser de otra manera en el reino de los sectores taifas, donde parece que el socio es rey de su asiento. Ya se sabe, al socio del Athletic le pueden subir las cuotas, le pueden poner publicidad hasta en el sobaco, le pueden cachear los genitales, pero joder, no le toques el asiento o se convierte en Atila y se pone a agitar pancartas como si no hubiera mañana. Pancartas que milagrosa y extrañamente pueden meter al campo sin permiso previo…

109 Ez Mugitu se han venido a llamar. Con la ayuda de plumillas a sueldo de Vocento como un tal JOL que, hambriento de carroña, sigue siendo enémigo acérrimo de Urrutia y de la grada. Pero que no os engañe el nombre. Gran parte de los socios del 109, con gran paciencia, han estado receptivos y han puesto de su parte. Bien por ellos que, a la postre, están pagando la decisión incomprensible de no crear una grada popular en condiciones a priori. Decisión que, por cierto, tiene nombre y apellidos y se sienta en su despacho de Ibaigane, donde, al parecer, no existe el despido procedente. Será cuñao de alguien…

En este blogzine, desde el principio, hemos hecho campaña activa por una grada popular, donde existiera la figura del abonado, con capacidad suficiente, no solo como garantía de ambiente y animación, sino como garantía de futuro y cantera de nuevos cachorros y futuros socios de la entidad. Pero por supuesto, por un sentido de justicia con la clase trabajadora aficionada a este club. Somos nietos de la general, hijos de las gradas de pie, y nos hemos quedado huérfanos. Tenemos un estadio para pijos, donde la directiva sólo se preocupa de llenar los desiertos asientos prémium, donde se va a celebrar una Eurocopa para deleite de empresarios locales…pero un estadio sin alma y alejado de lo que quiere el aficionado que, al fin y al cabo, es el que llena el campo el 99% de las ocasiones.

Seguimos teniendo la media de edad más alta de todas las gradas de Europa, y con las 800 localidades llenas de socios, es algo que no se va a solucionar con este parche. Y sobre todo, 800 es una cifra irrisoria sobre el total del aforo o en comparación con los palcos VIP. Es un insulto y lo seguirá siendo, que no se le olvide a nadie.

Cuánto se les ha hinchado el pecho a los valdanogoitias que pueblan las tribunas de San Mamés con su nuevo templo construido con dinero público y esclavos portugueses. Que si el ambiente iba a ser una mezcla de Dortmund y Estambul con la entrada de tantos socios barria, que si tenemos 5 estrellas, que si me aprieto más la txapela no me llega la sangre al hipotálamo. La realidad les ha dado en la frente y tenemos el ambiente de Getafe, pero la culpa es de la grada, que no anima, o que hace canciones en euskera. Tranquilo, señor tribunero, conocemos de sobra los argumentos ombliguistas del bilbaíno medio, no hace falta recordarlos. Podrían mirar hacia Vitoria – Gasteiz, aunque les escueza. Aunque sabemos que son más de mover la cerviz hacia abajo que hacia el sur.

En definitiva, para desgracia de la directiva, la batalla no ha hecho más que comenzar. Así que de finalizado el proceso de ampliación, y un huevo. Tenemos una “grada de animación” un poquito más grande con las mismas condiciones y limitaciones que la anterior, no una auténtica grada popular, que es a lo que aspiramos y lo que demanda gran parte de la masa social. Hasta que se cumpla, seguiremos dando la matraca, esté el señor Urrutia en la presidencia y la camarilla de Sabin Etxea en Ibaigane o no. Lo mismo nos da.

LOS HINCHAS PRIMERO

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