Construcciones Ibaigane S.A.

Las instalaciones del Athletic rebosan actividad. Si en Lezama es febril, en San Mamés no lo es menos. La bandera de Portugal vuelve a ondear en Ibaigane.

Al calor de la obra del techo de La Catedral, el Athletic publicó ayer un vídeo de la ingeniería bilbaína Idom en la web oficial. Muy efectista y del que se pueden hacer varias lecturas. http://www.athletic-club.eus/cas/noticias/16807/proyecto-de-extension-de-la-cubierta.html

Lo primero que nos ha llamado la atención es que en esta ocasión Idom ha apostado por sus propios trabajadores como actores. ¿Protagonismo para todos, necesidad de explicaciones técnicas o bien colgar el mochuelo de las chapuzas a unos currelas que no parecen precisamente cómodos ante las cámaras? Ya puestos a poner currelas, no habría estado de más entrevistar a algún contable. Pero a los que más echamos de menos es a los directivos de la empresa. Al fin y al cabo, en última instancia, ellos son los que se llevarán cruda la plusvalía. Y el proyecto a dedo, no hay que olvidarlo.
Sea como sea, el objetivo del vídeo parece ser tapar la cagada en la gestión con deslumbrantes detalles ingenieriles y arquitectónicos que tanto gustan al populacho. No se entiende si no que no aparezca ante la cámara el mayor humorista del club, Aldazabal, a explicarnos el motivo que está detrás de la obra que se está acometiendo por 12,6 millones contantes y sonantes (eran 10 en un principio). Qué menos que un selfie desde su nuevo puesto en Kutxabank para hablarnos de las cuotas o de algún premio Nobel en matemáticas.
Aldazabal
Porque que quede claro, este proyecto que nos está costando un dineral a los socios y a los ciudadanos de la CAV y de Bizkaia, surge de una falta atroz de previsión, un timo en las cuotas y la venta de una moto cuyos responsables se han ido de rositas.
Ahora los plazos son cortos. La próxima temporada acecha y el ritmo será frenético. Y a mayor velocidad, menos derechos laborales. Así nos las gastamos en el Athletic, socios incluidos. Ya es tarde, pero conviene hacer memoria. Había alternativas. Grada popular en sur, reubicación de socios y adecuación proporcional de cuotas. No han querido oír hablar de nada de esto. El negocio debe continuar, sin disidencia, sin cuestionamiento.
Mientras, vemos con envidia cómo el Celtic de Glasgow instala safe standings y prepara una grada de 3000 localidades.
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