Athletic Club – Sporting S.A.D: checkpoint 13

Clásico norteño que no pasará a los anales de la historia por su calidad futbolística y que, sin embargo dejó, como siempre, detalles a destacar.

El primero, como viene siendo habitual, es la suerte de checkpoint que la seguridad del club ha venido a montar en la previa de cada partido en la puerta 13 que da acceso a la grada popular. Si las 4 (a veces 3 o incluso 2) filas valladas para acceder son a todas luces insuficientes para desahogar la zona con fluidez, a los lumbreras que dan las órdenes se les ha ocurrido retrasar 3 o 4 metros el cacheo – abuso sexual, lo que provoca que se agolpe en la calle, que ya de por sí es estrecha, la gente que quiere entrar por la 13 y la que quiere acceder por las puertas siguientes.

checkpoint13

El tapón que se forma es tal que partido tras partido los gritos, pitos y empujones son habituales desde 20 minutos antes del comienzo. Las educadísimas respuestas que dan los seguratas van desde un “¡pues haber venido antes!” a un “¡es lo que hay y te callas!”. Modales británicos del “gure style”. Resultado, la grada medio vacía hasta el minuto 10 y caras muy largas. Si ya cuesta arrancar con la animación y vamos cuesta abajo y sin frenos en ese aspecto, el club no pone nada de su parte y el ambiente es equivalente al de un palacio de hielo vacío. Por no mencionar el baile de mensajes por walkie-talkie de la policía de la bandera haciendo seguimiento a todo Pichichi.

A todo esto, ayer nos dio por fijarnos en el 124. Increíble. Si eran pocos los valientes que se ponían de pie e intentaban hacer algo cada partido, cada vez son menos y hasta la parte baja del sector se sienta. ¿Alguien va a poner ese tema sobre la mesa para una posible ampliación de la grada popular en norte intercambiando localidades con sur? ¿O al club directamente se la pela? Suponemos que sí, ya que estarán más centrados en pasar del 5% de ocupación en los asientos Premium que hacen de división entre tribunas altas y bajas. Seguimos esperando a que alguien asuma responsabilidades por este desastre.

En el aspecto deportivo, poco, muy poco que destacar. Aduriz no tuvo el día, aunque acertó en en lanzamiento del penalti ocasionado por una exageración teatral de Muniain ante la torpeza del defensa gijonés. Luego pitamos a Iniesta… aunque claro, actitudes antideportivas como las del bueno de Iker van en la línea de las que mantienen jugadores como Raúl García, Aduriz o Williams, los 3 con tarjeta y que se meten en todos los berenjenales que haya. En el caso de Iñaki, parece que no se le puede ni tocar y no es la primera ocasión esta temporada que se encara con un jugador contrario. Lo de ayer bien le podía haber costado la roja. Cabría recordarles que el fútbol es un juego de contacto y que es otra la actitud que se espera de los jugadores del Athletic Club. Quizá deberían pasar una temporada jugando a rugby para comprobar lo caros que salen los aspavientos histéricos que hacen a los árbitros o a los contrincantes. Cuánto echamos de menos a Gurpegi…

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