Repasando la plantilla

*Colaboración de “Lezamako behie

Verano sin fichajes y más de un zurigorri desilusionado por ello. Lo dijimos en un tuit y nos repetimos: Que la ilusión de un hincha dependa de los fichajes, más en el caso del Athletic, además de triste tiene mucho que ver con el modelo clientelar imperante en el fútbol. Pero lasai, hoy no daremos la murga con el tema de siempre, sino un repaso a la plantilla. Esperemos que nadie nos tilde, again & again, de anti-aletik.

gol panath

Kepa: Alguien en Ibaigane la ha cagado al no haberle blindado antes de poner a este porterazo en el escaparate. Toda la afición espera que renueve, el dinero es secundario, pida lo que pida, que para eso somos de Bilbao, ¿pero y si no renueva? En fin, Urrutia jugando con fuego.

Iago: No tiene abuela pero sí padrino: Amorrortu (lo de éste y las luchas intestinas en Lezama da para serie de HBO). Seguirá haciéndonos sudar con sus salidas en la Europa League, única competición que podríamos llegar a ganar. Cosas del fútbol moderno y el bienquedismo actual, a este paso rotará hasta el utillero.

Bóveda: Un tío que ya en pretemporada apela a su polivalencia para tener minutos sabe cuál es su rol: sufrir, bien en la banqueta, bien si le toca jugar (como contra Bebe, del Eibar, sin ir más lejos).

Lekue: ¿Interior o lateral? Por pulir, sobre todo en defensa, pero tiene calidad. Debería dar un paso adelante y asentarse.

De Marcos: Todoterreno e insistente. Ahora, con el balón en los pies… Que alguien le ponga a centrar en Lezama, por favor. Bueno, a él y a otros tantos.

Yeray: Calité. Tan solo añadir dos palabras: Eutsi Yeray!

Etxeita: Fondo de armario, correcto. A algunos aún se nos sigue poniendo dura con su gol en semis de Copa en Cornellá. Y también recordamos un gol en Almería, cuando el equipo de Valverde parecía cualquier banda entrenada por Caparrós. Esto hay que decirlo, porque los recuerdos del hincha son muy selectivos; por eso pocos se acuerdan del gol salvador de, pongamos, Casas en Riazor.

Nuñez: Dicen los plumillas que siguen al equipo que es un central clásico y tal. Veremos hasta dónde puede ofrecer o si lo leído no era más que un bonito eufemismo.

Laporte: Se le hizo entrar en la filosofía con redes de arrastre que ya quisieran para sí en el puerto de Bermeo. Mucha clase, salvo cuando le traiciona el exceso de confianza. Siempre suena para irse pero aquí sigue.

Balenziaga: Hasta ahora le ha bastado con defender bien para ser indiscutible. Verle atacar es desesperante. Centrar, más de lo mismo. Pone una asistencia cada año bisiesto. Por lo demás, bien.

Saborit: Otro que no entra en la filosofía y que aquí sigue, aunque con un rendimiento a años luz del francés. Ha demostrado entre poquísimo y nada, pero la banda izquierda es tal erial que se le va renovando a la espera de que despunte, salga un cachorro en condiciones o alguien se ponga a tiro. Si en 5 años no lo conseguimos es probable que la Diputación de Bizkaia convoque una OPE para lateral izquierdo o Urrutia decida fichar a cualquier congoleño (“entra en la filosofía, por eso le hemos fichado”), si es que el Batzoki de Abando le da permiso.

San José: Un casta. Su puesto es el de ancla, esperemos que Cuco lo pruebe antes de delantero o mediapunta (esto no es un chiste) que de central, donde pasa bastantes más apuros.

Vesga: Progresa adecuadamente.

Beñat: Supuesto guía del equipo, lo cual puede no sonar a elogio cuando tenemos mucha más pegada que juego. En rueda de prensa quiso emular a Urrutióteles con reflexiones tales como “los córners los hacen buenos los rematadores”. Sí, sobre todo si la pones por debajo de la rodilla.

Iturraspe: Missing. Hasta la Ertzaintza sigue buscando al jugador que fue en el primer año de Bielsa.

Mikel Merino: Ah, no, esperad, que no está; y eso que toda la prensa bizkaina lo aseguró fehacientemente, por no hablar de medios “especializados” madriculistas y blogs locales tope enterados. Si nos mienten con el fútbol, qué no harán en otras secciones como política u horóscopo. En fin, más rigor tuvo este blog cuando habló del San Mamés Repsol Stadium (link). En todo caso, da un poco de cosa verle jugar bien en el Newcastle y que nuestro centro del campo siga sin carburar. Por qué no está aquí es un misterio que Josu no nos quiere desvelar, probablemente para hacerse el interesante.

Mikel Rico: Cuando vino las enchufaba todas, después ha ido diluyéndose. Cuando conduce el balón parece que corre por una huerta con topos. En todo caso, aprovechable pulmón, incluso de lateral derecho si me apuran.

Aketxe: Tiene una zurda que es un lujo, pero también un juego un tanto al tran-trán y mucha competencia en su puesto. Ojalá despunte.

Raúl García: Nadie recuerda ya cómo le odiaba San Mamés cuando era colchonero. Estaba cantado que rápido pasaría a ser “nuestro hijo de… “. Si el resto de la plantilla, salvo honrosas excepciones, tuviera la mitad de su sangre otro gallo cantaría.

Susaeta: Capitán. Los números cantan, sí, pero su juego a veces cabizbajo y la horchata que tiene en las venas nos desesperan a ratos. Claro que si tuviera más gol, la sangre de Rulo, etc… sería, no sé, Garrincha y no Markel; al igual que yo, pues con idiomas y un máster en Harvard tendría una columna bien pagada en el New York Times y no este encargo de los gualtrapas de Alabinbonban.

Muniain: Estira al equipo que da gusto. De hecho, como muchas veces no jugamos ni a tabas, él solito se echa al equipo a sus espaldas. Debe jugar más centrado, pero ahí está Raúl García. Que Cuco dé con la tecla.

Córdoba: Conduce, encara y desborda. Y lo mejor: es zurdo. Y de Lezama. Ilusionante fichaje, que de haber venido Berenguer podría haber visto truncada su progresión, pero de esas cosas no nos acordamos cuando queremos.

Williams: Un poco más de técnica y finalización y nos reímos de Ronaldos, Dembelés y compañía.

Aduriz: Es Dios. El mejor delantero centro del Athletic en décadas. Ni Llorente, ni Urzaiz, ni Cuco, ni Sarabia y no sigo que igual no paro hasta Zarra. Las dudas son 1) cuánto tiempo durará al máximo nivel y 2) quién será su sustituto. Conviene recordar la gran gestión de Macua y Caparrós al desprenderse de un jugador por el que el Mallorca ni siquiera pagó lo acordado.

Kike Sola: Jamás un jugador con tanta fe había sido abandonado más veces por el altísimo. Tras no demostrar nada de nada en Bilbo, ni en el Boro, Numancia o Getafe, sus declaraciones suenan a soberbia delirante, cuando probablemente tengamos que retrocedernos a Uribarrena para encontrar peores estadísticas en un delantero zurigorri. Si Cuco logra recuperarlo para la causa empezaríamos a creer en Dios y pediríamos su canonización. La de Ziganda, claro, no la de Sola. Pero dejemos ya de hacer chistes a cuenta de Kike Sobra, no sea que nos enteremos de cuánto cobra por entrenar.

Sabin Merino: Apuntaba maneras pero debe ponerse las pilas y hacerse valer o se le va a pasar el arroz definitivamente. De momento, ni convocado. 

Ander Capa: ¡Sorpresa! De momento lo mejor es que su fichaje ha pillado a contrapié a toda esa prensa basada en chascarrillos de García Rivero camuflados en frases tipo “fuentes solventes consultadas por este medio”. Listillos de medio pelo inventándose seriales en la oficina mientras hacen cuatro llamadas, le lamen el culo al jefe y yo hago cola en Lanbide, pero ésa es otra historia y vayamos a Ander Capa. Seré muy obtuso (para los de la LOGSE: bobochorra) pero gastarse 3 kilos para traerlo dentro de un año no parece una gran jugada maestra cuando se suponía que la banda derecha estaba cubierta y que el de Repelega, que será válido, socio del Athletic y lo que queráis, tampoco es Cafú y venía gratis porque acababa contrato; ya puestos, da igual si en 2018 o 2019, porque no había urgencia. Algunos ven el anuncio una maniobra de propaganda de la junta directiva, pero uno ya no sabe qué pasa por la cabeza de Urrutia. Todavía sigo reflexionando sobre las explicaciones que dio sobre Diarra, algo así como “ya que entra en la filosofía, le fichamos; como le hemos fichado, entraba en la filosofía”. Vamos, “como entra en la filosofía, pues entra y ya está”. Muy confuso todo.

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