La dura vuelta al cole (Eire 0 – Serbia 1)

*Ronald McDonald, corresponsal de Alabinbonban en la Isla Esmeralda

Mal, muy mal le ha sentado a los “Boys in Green” la vuelta al tajo tras el verano. Aquellas buenas sensaciones que dejaron antes del parón estival -liderando en solitario su grupo- se las debió llevar la marea, habiéndose complicado bastante el camino hacia Rusia 2018. Si el pasado sábado no pudieron pasar del empate en Georgia (1-1), anoche en el Aviva Stadium sucumbieron ante Serbia, cediéndoles el liderato del grupo e incluso cayendo hasta el tercer puesto, gracias a la victoria de Gales en Moldavia. De horror, vamos.

Lo mejor del partido fue en los prolegómenos -lo cual no deja en muy buen lugar el juego desplegado por los fenianos- cuando tras los himnos, hubo un minuto de aplausos en recuerdo, no de un ex-jugador o un ex-entrenador o un ex-directivo, sino de un fiel seguidor fallecido recientemente apodado como “The Bear”, recordándonos una vez más aquella máxima de Jock Stein de que “el fútbol sin aficionados no es nada”.

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Tras este precioso detalle, el balón se puso a rodar sin un dominador claro, quizás debido al exceso de celo en ambos equipos, conscientes de la importancia del choque, lo que se tradujo en un partido intenso y vivo pero con pocas ocasiones del gol.

El primer aviso serio vino en forma de un gol anulado tras diez minutos jugados, cuando Duffy remató al fondo de la red un cabezazo en un claro fuera de juego. Y es que uno de los inconvenientes de los bien llamados “gilicorners”, como fue el caso, es que en ese irritante juego del tuya-mía-mía-tuya para ver quién centra finalmente, se da tiempo a la defensa contraria a salir de su área, dejando al rematador frecuentemente con el culo al aire, que es exactamente lo que le pasó al grandullón de Duffy. Malditos gilicorners, grrrrr…

De cualquier forma, esta jugada parece que dio confianza a Eire ya que, aunque no de manera clara, sí que se hizo con las riendas del partido, sobre todo por la banda derecha de Christie -el mejor feniano ayer- donde provino casi todo el peligro local, en detrimento de la otra banda, propiedad de un McClean que no tuvo su noche, aunque su implicación fuera, como siempre, extraordinaria.

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Eso sí, en el último tramo de esta primera parte, Serbia se soltó y acabó dando un par de buenos sustos a la parroquia local, a modo de aviso de lo que llegaría en la segunda parte. Efectivamente, en el minuto 55 llegó el gol visitante tras una buena combinación de pases rasos bordeando el área local de derecha a izquierda para que llegara desde atrás Kolarov y fusilara a Randolph. Una bonita jugada que tuvo todo lo que careció Eire anoche: la paciencia y el criterio con el balón en los pies a la hora de atacar.

A pesar de quedar más de media hora de partido, a los locales les entraron las prisas, tirando de épica -eufemismo de “balonazos pa’ arriba”- y olvidándose de entablar un juego mínimamente combinativo (y eso que jugaron con uno más tras la expulsión de Maksimovic en el 68), lo cual facilitó las labores defensivas serbias que sólo tuvieron que estar atentos y ordenados atrás ante las constantes pero previsibles acometidas irlandesas. ¿El resultado? Pues lo esperado: multitud de balones a la olla y varios disparos desde lejos (ninguno entre los tres palos, por cierto). La única ocasión clara vino del enésimo sputnik lanzado desde medio campo que acabó en las botas de Murphy, cuyo disparo seco y raso fue bien despejado por Stojkovic en el minuto 85. De ahí, al final, un poco más de lo mismo…

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Se llegaba al pitido final saliendo victoriosa una Serbia que, sin grandes alardes pero con mucha seriedad y pragmatismo, dio un paso de gigante para estar presente el próximo Mundial. Por su parte, Eire se complica en exceso su existencia, quedando dos partidos para el final de la liguilla y, para más inri, terminar esta fase ante una Gales que ahora ocupa la segunda posición del grupo tras su victoria en Moldavia por 0 a 2.

Echando un vistazo al calendario, vemos el berenjenal en el que se han metido los fenianos ellos solitos tras estas dos últimas jornadas: el 6 de octubre recibe en casa a Moldavia, partido a priori sencillo ante un rival que ya no tiene nada que hacer. Pero el problema, como decíamos, es en esa última jornada con la visita a Cardiff tres días después, frente a un rival que en la penúltima jornada visita Georgia -otro rival que no se juega nada- con lo que la victoria de los del dragón se antoja también bastante factible. A Serbia, por su parte, le quedan pendientes viajar a Austria para acabar la fase de grupos en casa frente a Georgia.

Ese Gales-Eire promete emociones fuertes. Apúntense la fecha: lunes 9 de octubre a las 20:45.

Clasificación del grupo D a falta de dos jornadas:

  1. Serbia 18 puntos
  2. Gales 14
  3. Eire 13
  4. Austria 9
  5. Georgia 5
  6. Moldavia 2

 

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