El estado de las cosas, temporada 2019/2020

Otro verano se fue, y aquí seguimos: más viejos, más cansados y más asqueados si cabe con toda la mierda que rodea, circunvala y parasita a este club. Los jugadores van y vienen, los hinchas permanecen (en un alarde de masoquismo, cabría apuntar) y algunos vivillos siguen a lo suyo, léase posicionarse, relacionarse y, en fin, procurar sacar tajada.

El Athletic no ha fichado, Si hace un año o dos no lo hacía, o lo hacía a cuentagotas supuestamente, era poco más o menos por la inutilidad de un tal Urrutia al que el cargo le venía grande. Ahora, en cambio, el problema es el mercado y tal, aunque luego Alkorta, director deportivo según parece, esté de vacatas por Andalucía en época de mayor trabajo. Ni siquiera ha sido capaz de ceder a Villalibre, pichichi de Segunda B. Pero todo esto da igual, siempre nos quedará Lezama. Y es que estamos de enhorabuena: si hace menos de un año el apocalipsis se cernía sobre la cantera, ahora, y en tiempo récord, Lezama funciona a pleno rendimiento aunque esté comandada por dos tipos de demostrada inexperiencia y sueldo desconocido.

Es lo bueno de tener de lado a los medios más rastreros, reaccionarios, paniaguados y vendidos del país, que te afinan la realidad a conveniencia a cambio de ¿información?, ¿chismes?… ¿Algo más?.

Esperen. Sí ha habido incorporaciones: el Athletic ha fichado una alemana de 20 años para el filial femenino. Fue trágicamente cómico ver a “periodistas” locales ejercer de machacas, bien de Elizegi bien de manchetas muy y mucho españolas, tratando de cuadrar el círculo e intentando colarnos un gol mayor que el de Elizegi. Aunque todavía no se han puesto de acuerdo: ¿es Bibiane Schulze vasca o alemana? ¿Hay que darle encaje con calzador en la filosofía o es mejor descorchar el champán para celebrar que ya no hay filosofía y sí “cantera global” (toma eufemismo)?

En el fondo les da igual. Sus intereses son otros. Su argumentario, en cambio, pobre de solemnidad. Excusas, medias verdades y omisiones deliberadas a fin de desvirtuar lo poco que el mercado dejaba medio intacto, la filosofía. Y decimos medio porque nos acordamos de Laporte y compañía. A lo que íbamos: en esta campaña de propaganda barata sobresalieron dos nombres: Agiriano y Rivas. El primero, experimentado demagogo, perpetró un par de sus típicas columnas, llenas de falacias, y este humilde blog respondió a su verborrea en Twitter (por si queda alguien con mucho tiempo libre). El segundo, nervioso y ofendidito como él sólo, se dedicó a bloquear en la misma red social a todo aquel zurigorri discrepante, lo hiciera con educación o no. Demasiado empeño para cosa buena.

Pero dejemos de lado a tanto cheerlader con ínfulas de superioridad moral creyéndose periodista. A fin de cuentas, correveydiles serviles, con o sin estudios reglados, ha habido en toda corte que se precie.

Monorrail

¿Qué busca(ba) Elizegi con un fichaje lejos de ser imprescindible? ¿Allanar el terreno para el futuro y el equipo masculino? El tiempo lo dirá, ya que es imposible discernir algo coherente y verosímil en sus discursos. Solo queda sospechar primero y ceñirnos a los hechos después. La última entrevista, concedida a Gara, es un batiburrillo de lugares comunes, omisiones, medias verdades y algún golpe en el pecho. Si Urrutia nos parecía un mediocre de ego subido, encantado de colocar a sus colegas en el club, y, en fin, un mero títere del PNV, Elizegi tres cuartos de lo mismo pero con los siguientes agravantes: una hoja de ruta vacía y una verborrea que trata de despejar al patapún palante la sombras que se ciñen sobre el club. Por no hablar de las infinitas promesas que soltó en campaña electoral, misión imposible de cumplir.  ¿A qué juega Elizegi? ¿Qué hace? ¿A dónde vamos?

Sin duda, lo peor es ver cómo banaliza la filosofía y se lo pone en bandeja a los mismos de siempre. Sentimos ser pesados: romper (lo que queda de) la filosofía es un despropósito deportivo, económico y social. No asegura ningún éxito deportivo (que se lo pregunten si no a Racing, Real o Alavés, por citar tres ejemplos cercanos) y traería consigo cisma, ruptura, menor apoyo social y, por usar jerga economicista, no diferenciación de tu producto, es decir, vulgarización. Conclusión: menos seguidores y menos ventas. No hay que ser economista para verlo, pero de eso no nos hablan Vocento y compañía. La realidad da igual cuando el Athletic, directa o indirectamente, te da de comer. Con las lentejas no se juega.

Reconozcamos algo positivo, por pequeño que sea: si algo ha hecho bien Elizegi es pactar el precio de las entradas en los derbis y con el Celta. No han faltado quienes se han ofendido con la medida, so excusa de la devaluación de su carnet. Amigos, toca pelear por la bajada de precios o nos la seguirán colando al alza por los siglos de los siglos. Lo contrario es alimentar a una bestia que mercantiliza y arrasa con todo lo que encuentra a su paso. El último esperpento fiscal es buena prueba de ello. Parecía que a Elizegi le había venido el PNV a ver, con una medida fiscal antisocial hecha ex profeso para que los ricos paguen menos, sean futbolistas o tiburones prófugos de la Gran Bretaña post-Brexit. La medida era todo un cantazo, colado con agosticidad en plena Aste Nagusia con el beneplácito de un PSE que no lee ni lo que firma o, más bien, ha decidido escenificar un repentino alarde de dignidad en, casualidades de la vida, ambiente preelectoral.

Hay que llamarse Unai Rementeria o ser muy derechoso, sociópata o, de nuevo, un puto paniaguado para aplaudir una medida fiscal de ese pelo. Finalmente el PNV ha reculado, e incluirán una cláusula que eximirá a los jugadores del Athletic. ¿Realmente no habían pensado en incluir una excepción para nuestros millonarios prematuros? Si la respuesta es no, nos gobiernan incompetentes carentes de visión a corto plazo. Si la respuesta es sí, queda claro que se retractan por el ruido mediático. En cualquier caso, el PNV compite con el trifachito hispano en ver quién es más liberal y derechoso, bajo la sempiterna excusa de atraer capital privado. “Si allí tienen a la Thatcher, aquí tenemos a Ardanza”. Pues eso.

Deportivamente, que supuestamente de eso iba esto, el Athletic se muestra firme en casa y tremendamente espeso a domicilio. Efectivamente, suena a película ya vista. Esperemos que Garitano saque de su chistera algún plan B, no vaya a ser que para Agosto ya hayamos visto lo mejor de la temporada: el golazo de Aduriz al Barça y el derbi contra la Real.

Y en la grada, a la espera de acontecimientos, la libertad de expresión sigue brillando por su ausencia. Ni protestar contra la Eurocopa 2020 se puede. Claro que, ¿por qué protestar si a tí y a mí, curritos de mierda, el impacto económico nos hará tan jodidamente ricos que acabaremos por aburrirnos y mendigar algún trabajo de mierda tipo BBK Live? ¿Por qué quejarse en el Oasis Vasco si todo va como tiene que ir?