Kepa, o el hastío interminable

Algún que otro periodista predijo que la salida de Kepa supondría un golpe a la moral de la hinchada rojiblanca. Aparte de crédulos, como dijo Bielsa, somos endebles. Sin embargo, las experiencias previas con Llorentes y cías y el tiempo que se ha tomado Kepa en renovar, acompañado del correspondiente culebrón mediático, vendrían a refutar dicha predicción. Tarde quizás, pero el hincha, por no decir cliente, zurigorri está en vías de homogeneizarse con el resto (“vaya por dios, no somos tan diferentes”) y rendirse a la evidencia que supone el maldito dinero, ese que siempre acaba entrando en la ecuación.

https://twitter.com/joanmv79/status/955420795144212480

Como si el hecho de que uno sea euskaldun le haga jatorra per se, aún yendo de la mano de Bahía. Como si haber entrado en Lezama siendo un niño le hubiera inmunizado al olor del dinero, la fama y la ambición. Como si el capitalismo no hubiera atracado jamás en el puerto de Ondarroa.

La afición ya se había hecho a la idea de su marcha, de criticar a Urrutia pasamos a zurrar al jugador, y en esas renovó el ínclito, el portero al que los principales medios locales llevaban una década entronando como sucesor de Iribar, llevándose al zurrón un contrato muy jugoso. Ése podría ser el resumen más veraz a falta de datos (salario, ofertas, etc). Datos que, a buen seguro, no tendremos jamás. Ya sabemos cómo es Urrutia, y no parece que Kepa vaya a moverse mucho de un relato construido a posteriori sobre su bien medido silencio.

Claro que nos gustaría saber si Urrutia subió su oferta este mismo enero, o si Kepa se ha visto forzado a “marcarse un Urzaiz” antes que salir por la puerta de atrás. Alguno dirá que da igual, que su imagen se reforzará en cuanto haga dos paradas; mirad si no a Raúl García, tan odiado de colchonero y ahora aplaudido. Ya. Sería interesante saberlo, decimos, por el hipotético impacto que el presumible incremento salarial de Kepa pueda tener en la caseta y las consecuencias a medio-largo plazo. Asimismo, una vez atado a un Herrerín acostumbrado a ser suplente pero cuyas prestaciones últimamente han sido notables a excepción del partido contra el Getafe (errores también comete Kepa, bien en Valencia de modo puntual o bien cuando no sale por alto, algo recurrente), queda por ver qué pasará con Remiro, titular de un sobresaliente Huesca.

O, lo que es lo mismo, un ejercicio de fútbol-ficción: ¿podría resultar más rentable, tanto a nivel futbolístico como económico, la dupla Herrerín-Remiro que mantener a Kepa con un sueldo top? Esperemos que alguien en Ibaigane se lo haya planteado.

Ciertamente, un romántico como Urrutia, adalid de las esencias, debe de estar apesadumbrado tras constatar la tozuda realidad y lo que cuesta renovar a un canterano. Quizás la próxima rueda de prensa nos libremos de escuchar su proselitismo barato apelando a los sentimientos y la filosofía del Athletic. En una mano la bandera, en la otra los talegos. ¿Alguien que no lo vea?

Deportivamente, a falta de grandes fichajes, el equipo va blindando a sus puntales, lo cual no es poco visto lo visto. Curiosamente, quienes más sangre han hecho con el tema Kepa, Agiriano y toda su troupé sensacionalista, se mostraban contrariados con la renovación de Williams, un jugador mucho más desequilibrante y vital para el equipo que el portero, sea cual sea de los tres en cartera.

En fin, si algo ha quedado de nuevo demostrado es que los medios, sean de Madrid o del mismo Botxo, no han hecho sino dar bandazos cual autos de choque. Habrá que leer eso de “tal y como adelantó nuestro diario” en las páginas de aquellos que anunciaron su fichaje por el Madrid. No falla: diciendo una cosa y después la contraria se acaba acertando. Elucubraciones y mentiras elevadas a noticia. Quizás hayan vendido más periódicos, o que con eso de la posverdad todo valga.

Hasta el próximo culebrón pecuniario.

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Por fin, abonos

5 largos años ha costado que el club haya accedido a recuperar la figura del abonado en las gradas de San Mamés. Tortuosos, llenos de obstáculos y con un silencio mediático y social casi total a excepción de la ICHH, los blogs de su órbita y algún periodista / medio muy concreto y de forma muy tímida. Ha tenido que llegar una etapa mediocre en lo deportivo para que se ponga en valor nuestra demanda. Pero por fin se ha escuchado y se hace algo. Al César lo que es del César.

Llega la iniciativa en un momento en el que es imposible situar esos 900 abonos en la grada popular. Lo que de por sí es aceptar el gran error histórico de dividir la grada en dos sectores y exiliarla a una esquina. Pero este parche temporal va a hacer que 900 jóvenes, nuestra cantera, nuestro futuro, pisen San Mamés cada partido, probablemente en cuadrilla, para disfrutar como lo hicimos nosotros con su edad. Parte del espíritu se puede recuperar y puede verse una luz al final del túnel.

ant15

Desde las líneas de este blogzine, toca agradecer enormemente el incansable trabajo de la ICHH, muchas veces invisible. Remar contra corriente no es fácil. También agradecer al club la parte que le corresponde. Es el camino, escuchar, ser valiente, aceptar errores y enmendarlos. Esperamos que siga siendo la línea hasta la consecución del objetivo de una grada popular grande y potente. En esa senda siempre nos encontrarán.

Nos gustaría acabar dando la bienvenida a los nuevos abonados. Algunos habréis pisado poco La Catedral. Otros seréis habituales. Sea como sea, sí nos gustaría que en su justa medida tuvierais en cuenta a los actores que han conseguido que estéis en San Mamés, y por supuesto animaros a cantar y uniros a la grada popular. Juntos seremos grandes.

Y para despedir el año, os dejamos con la hemeroteca del blogzine con todo lo relativo a los abonos.

<p>https://alabinbonban.wordpress.com/2016/04/29/reflexiones-sobre-la-ampliacion-de-la-grada-popular/

https://alabinbonban.wordpress.com/2014/11/17/sector-124-otro-desproposito/

https://alabinbonban.wordpress.com/2014/10/20/urrutia-i-el-gradicida/

https://alabinbonban.wordpress.com/2014/05/06/ven-a-la-grada-zatoz-harmailara-se-acerca-la-fecha/

https://alabinbonban.wordpress.com/2014/04/30/campana-por-una-grada-popular-en-san-mames/

https://alabinbonban.wordpress.com/2014/03/13/reflexiones-sobre-la-grada-2-los-asientos/

https://alabinbonban.wordpress.com/2014/03/06/abonando-san-mames/

Nos secamos las gotas de sudor y empezamos ya a trabajar para conseguir que esos 900 os unáis, físicamente, a la grada popular.

ONGI ETORRI SAN MAMESERA

HERRI HARMAILA DUINA NAHI DUGU

PNV, controlando el palco desde 1977

La burguesía vasca, y en particular el PNV, siempre ha demostrado un gran afán por manejar al Athletic. Un detalle pormenorizado excede los límites del blog y sería imposible citar los vínculos de tantos y tantos directivos, así que trataremos de resumir los apellidos que han ocupado el sillón presidencial, centrándonos en el periodo posterior a la mal llamada transición.

Previamente, el golpe del 36 había espoleado a poderosos franquistas neguríticos. Así lo describe Jose Antonio Egido en “Neguri: ¿Un barrio con clase o una clase con barrio?”:

“Con la victoria fascista el club cae en manos de Neguri, que ejerce un control estrecho de sus actividades. Oligarcas franquistas asumen la presidencia del Athletic y son sus directivos”. 

Egido da varios nombres y apellidos para finalizar así:

“El último presidente negurítico fue Jose Antonio Eguidazu Allende de 1973 a 1977. Desde esa fecha, la presidencia pasa a manos de empresarios y comerciantes vinculados al PNV aunque notorios oligarcas consiguen mantener puestos de poder en alianza con los militantes peneuveros. Por ejemplo en 1998 es vicepresidente Domingo Guzmán “Txomin”, heredando el puesto relevante que tuvo su padre, y vocales Ignacio Aznar Ybarra, consejero de Santa Ana de Bolueta, y Jaime Arroyo Prado”. 

El tío de Domingo fue presidente del club desde 1950 al 59, su hermano directivo (sería secuestrado por ETA en los 80) y su conservadora ideología un secreto a voces. Por si quedaban dudas, censuró que Athletic y Real saltaran a San Mamés portando una ikurriña en un derbi celebrado en 1999. Aquello, según él, era “politizar”; pero no nos desviemos.

A Egidazu le sucedió en la presidencia Beti Duñabeitia, comerciante del Casco Viejo y exdirectivo del club bajo el mandato del propio Egidazu, quien apoyó en las elecciones a Ignacio de la Sota. Duñabeitia se presentó con un perfil renovador, bajo el lema “un socio, un voto”, ya que en aquellas elecciones sólo pudieron votar los compromisarios. Venció por un estrechísimo puñado de sufragios pero cuando, una vez vencedor, llamó a elecciones no tuvo, literalmente, ningún rival. El apoyo del PNV a Duñabeitia, alderdikide y posteriormente alcalde de Bilbao, está fuera de toda duda, pero si quieren una prueba chirene, he aquí una columna de la heterodoxa revista Euskadi Sioux, narrando con mucha sorna el ambiente político-futbolero bilbaíno de 1979. Conviene leerla pues, aunque sus predicciones deportivas a corto plazo resultaran a la postre erróneas, deja bien claro el peso del PNV en el Athletic.

Neguriticos Athletic Euskadi Sioux 1979

Quien fuera directivo con Beti, Pedro Aurtenetxe, fue el siguiente presidente, que dejaría un poso algo agridulce. Dulce por el equipo campeón; agrio por la posterior gestión de aquel equipazo, el affaire Clemente-Sarabia (¿hubiera aceptado en su empresa que un empleado creara tamaño cisma social? ¿Debía de mandar un jugador y no el míster?) e inexplicables decisiones como no darle pasta a Julio Salinas para que renovara y después gastarse 300 kilos en Loren.

Aurtenetxe fue asimismo el creador del logo del PNV a finales de los 70. En palabras de Anasagasti:

“Afiliado al PNV desde su salida de la clandestinidad nos llevó la campaña publicitaria de las primeras elecciones de junio de 1977”. (Fuente)

Y he aquí el amable obituario que le dedicó Andoni Ortuzar:

“Capaz de sentarse a jugar una partida a la brisca en el batzoki de Laukiz con un grupo de emakumes a las que siempre conseguía alborotar. (…) Era un hombre de familia, mejor dicho, de familias. Primero la suya, (…) pero también la familia rojiblanca (…) y la gran familia jeltzale. Pedro ha sido un militante total. Siempre dispuesto a hacer lo que se le pidiera. Pocos lo saben, pero fue miembro del Bizkai Buru Batzar en años complejos para nuestro Partido”. (Fuente)

Sin embargo, hace más de diez años el nombre de Aurtenetxe salió vinculado a un holding controlado por excargos del PNV, en lo que tenía visos de ser una trama clientelar con sus ingredientes habituales: política, empresarios, ayudas públicas, etc… (Más información).

presis en ibaigane

1990 llegó caliente. Repasando las crónicas, que uno ya es viejo y arrastra demasiados vinos, Santiago González del diario El Mundo cita a Lertxundi como el único presidente no jeltzale que ha tenido el Athletic (fuente), dato que corrobora la hemeroteca de El País. Valga la crónica de este diario, quien recuerda un “agrio debate sobre la ubicación del PNV en la contienda”, para ilustrar la situación electoral (fuente).

“Curiosamente”, la victoria de Lertxundi contó con una oposición tremendamente activa desde el minuto uno, mecanismo similar que “alguien” activaría años más tarde contra Macua, logrando engatusar, no lo olvidemos, a gente de izquierdas que previamente Fernando había soliviantado. Quién se olvidó luego de qué o de quién sería otro debate. Pero no adelantemos acontecimientos. En 1994 los resultados en el verde eran buenos, de ahí que Arrate, anterior perdedor electoral, disparara contra Lertxundi usando la deuda que arrastraba el Athletic. Sí, el mismo que más tarde gastó lo que no estaba escrito y cuyas consecuencias se sufrirían pocos años después, ya sin el vinatero en primera línea, al punto de que los jugadores se vieran obligados a rebajarse el sueldo; algo que en sí es bueno pero que ilustra cómo estaba la caja.

No lo hemos dicho pero el lector que no peine canas lo habrá deducido. En el 94 ganó Arrate, abiertamente del PNV y asiduo al aberri eguna unificado que se celebraba entre Irún y Hendaia, lo cual probablemente constituya la acción más abertzale que uno pueda realizar dentro del PNV. En fin, perdieron las elecciones Lertxundi y Gorordo. Éste último había salido del PNV por la puerta de atrás hacía no mucho y su slogan era, como recuerda el anteriormente citado González, “¿quieres que en el Athletic también mande Arzallus?”. Como Roma no paga traidores, salió a relucir el juego sucio. Gorordo lo recordaba así en una entrevista a El Correo (27-5-2015):

“Fue candidato a la presidencia del club en 1994. ¿Cómo se le ocurrió dar ese paso?

Me animó Piru Gainza (…). Yo no tenía interés, pero siguieron insistiendo. Recuerdo que Piru me decía que iba a apoyarme y yo le preguntaba si iba a resistir las presiones. Cuando le preguntaba esto, se enfadaba. Al final, sin embargo, no resistió. (…) Yo tenía otro sector fuerte de apoyo en la margen izquierda a través del presidente del Puerto de Bilbao, Jose Miguel Abarrategui, pero le dijeron que se si iba conmigo se olvidase del puesto que tenía. 

¿A tanto llegaban las presiones y las amenazas del PNV?

Pregúntale un día a Txetxu Lertxundi, que era el presidente y el favorito para las elecciones porque había hecho una buena gestión, a ver qué le dijeron cuando fue a consultar a los poderosos y les preguntó si se iban a meter mucho en campaña. Ya te digo que eran momentos complicados. Todavía recuerdo un titular de tu periódico, las declaraciones de un cargo político muy importante que, por cierto, no era socio del Athletic. “Cualquiera menos Gorordo”, decía”. 

lertxundi y atrás pradera

El siguiente presidente fue Uría, quien fuera alcalde de Zeberio por el PNV y al que, dicen, le unía una estrecha relación con Josu Bergara, diputado general de Bizkaia. Uría ya había integrado la plancha de Arrate con anterioridad. A su muerte le sucede de modo provisional Ignacio Ugartetxe, empresario que años más tarde estuvo implicado en el Caso Bárcenas. El juez lo absolvió pero el asunto, ya lo contamos, olía a corrupción y chamusquina por todos los lados (Ugartetxe negozio ugarien etxe).

Resarciéndose de la derrota previa, en 2004 ganó Lamikiz, quien no tuvo rival en Juan Pedro Guzmán (sí, el mismo directivo de los 80) y mucho menos en el ex-diputado general de Bizkaia por el PNV, Pradera, un hombre venido a menos y cuyas propuestas eran de chiquilicuatre total. Pero tranquilos, Lamikiz es hasta las cachas del partido:

“Soy bastante más que simpatizante del PNV. No me he afiliado por no darle un sesgo demasiado político a un despacho profesional que está abierto a todo el mundo. Pero yo al PNV lo llevo en la sangre”. (Fuente)

La gestión del abogado fue entre nefasta y estrambótica, valga como muestra el caso Zubiaurre, y los resultados no acompañaron, de ahí su dimisión. Accedió al cargo Ana Urquijo, presidenta hasta las elecciones de 2007.

La disputa entre Ercoreca y Macua se saldó a favor de este último por un estrecho margen. Como entre bambalinas hay mucho más juego del que trasciende, cabe decir que nadie pone todos los huevos en la misma cesta, sobre todo en tiempos convulsos. Otros hablan del apoyo por separado de diferentes familias dentro del partido, lo cual suena a la consabida historia de las dos almas dentro del alderdi. Dos caras de la misma moneda o, mejor dicho, dos monedas del mismo negocio.

Con Macua acabarían de estallar por completo los casos de Ochoa y Txato Nuñez, a quienes el club había blindado con contratos millonarios y clausulas estratosféricas en caso de despido. Si uno contaba con una jubilación millonaria, al otro un juez le dio la razón instando al Athletic a pagarle unos 900.000 euros. Los culpables de este despropósito habrían sido Arrate, Lertxundi, incluso Lamikiz en su época de directivo, pero aquí nadie parece sonrojarse y, mucho menos, pagar facturas. ¿Ejecutar los avales necesarios para ser presidente? Entre bomberos nadie se pisa la manguera.

lamkiz arrate

No obstante, su mandato acabó por sumirnos en el tedio caparrosiano y tuvo gestos que, digámoslo así, encandilaron a muchos fans de Basagoiti. Su reelección fue apoyada por Azkuna, en su plancha llevaba a seis afiliados del PNV, pero la mayoría del partido ya había armado la candidatura de Urrutia, en un momento crucial para el negocio ante el inminente derribo del viejo estadio. Hasta Mario Fernández de la BBK mostró su apoyo a Urrutia de manera pública. Macua vio cómo viejos colegas cambiaban de chaqueta y acabaría incluso perdiendo los nervios intentando mezclar la candidatura de Urrutia con la izquierda abertzale en un intento desesperado de ser reelegido. Ciertamente, nuestras retinas aún sufren con algunas imágenes, pero más aún con posteriores silencios.

Del exjugador poco más hay que decir que no hayamos dicho ya en este blog. Balzola, construcción de San Mamés y el modelo de nuevo estadio, blindado contra la clase obrera, son solo tres ejemplos del estilo que quiere el PNV para el Athletic.

El segundo mandato de Urrutia, orquestado para apenas dar margen a elecciones, hizo que Macua se cabreara al punto de acusar al PNV de la jugarreta que le dejó fuera de juego (Elecciones a puerta cerrada). El hombre, al que acabarían por salpicarle los tejemanejes del ínclito Jabyer, tenía razón, pero carecía de sentido quejarse del reglamento no escrito cuando él mismo había jugado antes al mismo juego.

Jose Luis Bilbao Jabyer-Fernandez-Bilbao Macua

Habrá quien quiera pensar que el Athletic es un club de sus socios, que es normal que haya directivos afines al PNV debido a la sociología de la provincia y que las elecciones son ejemplo de sana democracia. Se engaña. Desde el momento que se piden avales millonarios para presentarse a las elecciones, por no hablar del dineral que cuesta la campaña electoral, o que no se finiquita el sistema de compromisarios, no hay igualdad de oportunidades. Eso por no hablar de redes clientelares, enchufismo y demás injerencias políticas que condicionan el día a día del club. La anécdota, banal por otra parte, que mejor puede ilustrarlo fue el hecho de que el club cambiara la hora de un partido en San Mamés, cuando los clubes y no Tebas tenían poder de decisión, para que la parroquia rojiblanca pudiera volver del alderdi eguna a tiempo. Irrisorio y elocuente.

Por tanto, da igual ser buen gestor o no, despilfarrar en el sueldo de los directivos amigotes o ser cauto con los fichajes, enchufar a tu tropa en Lezama o en la Fundación. Lo importante, amén del capital (bufetes de abogados, comerciantes, empresarios…), es tener el colchón y la bendición del partido. El Athletic es un símbolo, convenientemente usado como señuelo; es un centro de poder que mueve mucho dinero, y hay que tenerlo bajo control. Y es que si el palco del Bernabeu sirve para hacer negocios (quizás Ugartetxe pueda contarnos más) y el Athletic vende los palcos VIP como una oportunidad para hacer lo propio, ¿qué debemos pensar del palco principal y de Ibaigane?

presis y PNV. Día san ignacio 2015

Athletic VS Hertha: modelo PNV VS modelo alemán

Ayer fuimos testigos directos, en primera persona y en nuestra casa, de la antítesis al modelo de fútbol imperante en nuestro entorno y en el que la dirección del Athletic ha profundizado más que nadie. No solo se daban cita dos equipos necesitados de puntos para superar la liguilla. También dos aficiones, dos gradas y dos modelos. Y si en el césped el conjunto bilbaíno salió vencedor, en el estadio el resultado fue opuesto y demoledor. Para la dirección, entiéndase, nosotros ya lo teníamos claro y de hecho, la grada local mantuvo un buen nivel ante un rival aplastantemente superior.

Nada más entrar en San Mamés, la visión de la grada visitante era espectacular. 3000 alemanes, 1800 de ellos de su grada popular, contemplaban el calentamiento de su equipo de pie, animando de manera ensordecedora a ratos, formando ese compacto muro tan común en Alemania, sea Berlín, Munich o el archiconocido de Dortmund. Enfrente, una todavía semivacía Herri Harmaila empezaba a tomar consciencia de que la labor de animar sería, de nuevo, hercúlea.

Sobre lo que ocurrió en el césped, poco que añadir. Simplemente que cuando el equipo aprieta la afición responde y la grada empuja más. La segunda parte dio buena muestra de ello y durante unos minutos San Mamés se hizo dueña del ambiente con la ICHH pisando el acelerador. Pero fue un espejismo. Era ponerse a animar los alemanes, y la balanza de decibelios caía claramente de su lado. Lógico, nos triplicaban en número y contagiar a las tribunas es complicado. Y eso que el 111 suele responder y parte del 109 también. Del 124 qué decir…

*comparativa de las dos gradas en sus respectivos estadios

Alguno seguirá repitiendo el mantra de que de viaje se anima más, que viajan siempre los aficionados más dispuestos a alentar, que el horario no acompaña, que el partido es de pago y que el juego es insulso. Mantras de una afición acostumbrada a mirarse el ombligo y no ver más allá del la cima del Gorbea. Alemania cuenta con las gradas más potentes y numerosas de Europa, con precios populares, con unos horarios conocidos desde principio de temporada, unos estadios modernos y adaptados a un modelo que permite que miles de hinchas jóvenes sigan acudiendo a ver a su equipo cada fin de semana. Y no estamos hablando de un fútbol que combate lo que se ha venido a llamar fútbol moderno. Están metidos hasta el tuétano. Pero han sabido combinarlo.

Ahora pensemos en San Mamés, “nuestro” San Mamés y el modelo que ha puesto en marcha el PNV. Porque esto viene de arriba, no lo ha diseñado Josu Urrutia. Asientos Premium casi completamente vacíos en una zona que corta en dos la grada y la tribuna. Palcos VIP a rebosar de gente guapa mientras la ICHH se ahoga en una esquina que resulta insultantemente ridícula. Sí, los Gazte Eguna son una buena iniciativa (idea de la ICHH, por cierto), pero debería ser en la grada y su sitio histórico y lógico, el centro de la tribuna baja de San Mamés. Se pueden poner los parches que se quieran, pero la realidad es que la gentrificación de La Catedral no se soluciona como lo han hecho con la cubierta. Se afronta de raíz. Ayer se evidenció. Y para muestra, os dejamos unos cuantos vídeos de la curva local del Hertha.</p>

 

Idoia Mendia y change.org no estuvieron con el equipo femenino

Ha ocurrido otra vez, como en aquella víspera de uno de los partidos más importantes de su historia. La rueda de prensa de Joseba Aguirre tras el partido del primer equipo femenino fue suspendida por ausencia de medios de comunicación después del partido contra el UDG de Tenerife.

No queremos culpar a los periodistas a la ligera. Son reflejo de la atención que se presta al equipo que más éxitos ha dado a la entidad en las últimas 3 décadas. Y los medios son empresas que venden un producto que la sociedad parece no comprar…hasta que vuelva a haber polémica. Que la habrá. Eso sí vende.

Tampoco queremos colgar el mochuelo a la afición de un club que en su día apostó generosamente y fue uno de los pioneros (con todos los matices que quepan) entre los grandes clubes. Nadie había llenado antes un estadio como San Mamés, nadie había animado a su equipo femenino como lo hizo nuestra afición dejando unas imágenes que todavía hoy emocionan. Allí estuvimos muchos, y demasiados no hemos vuelto tan a menudo como deberíamos para tener la osadía de soltar discursos llenos de paternalismo.

La mayoría de los hinchas que conozco (me incluyo) miramos de reojo al equipo femenino. Siguen sus resultados y clasificación y cuando hay opciones de título o se acerca un partido importante, acuden a Lezama (si es que cuadra) o siguen el partido por internet o TV. Otros, no pocos, aprovechan para llevar a sus cachorros a Lezama en un ambiente mucho más accesible y familiar que San Mamés, donde es posible sentir la cercanía de unas jugadoras que no viajan en Cayenne. También, cabe añadir justamente, porque las jugadoras son los referentes deportivos de sus hijas, que ya hacen sus pinitos en los equipos femeninos o mixtos de la provincia. El futuro.

Ésa es la realidad que algunos palpamos a pie de grada, en las conversaciones con otros socios y aficionados. Y es una realidad donde la categoría internacional de alguna jugadora de mucha calidad y proyección convive con aires añejos de un fútbol más romántico que el que podemos vivir en La Catedral con el primer equipo masculino.

Quizá jugar en Lezama sea un factor que resta público, quizá tienen que pasar unos años para que algunas semillas den sus frutos y la cosa acabe de levantar, quizá las medidas draconianas para acudir a animar al equipo deban atenuarse para facilitar el apoyo de una grada siempre dispuesta, o quizá simplemente la atención es directamente proporcional al número de fichas femeninas en Bizkaia. No lo sabemos, pero es lo que dicen los números. Los 200 de Lezama siguen siendo 200 (500 o 1000 según el partido). Tampoco sabemos si es antes el huevo o la gallina y si se tiene que potenciar desde arriba (profesionalizando y patrocinando) o desde abajo (potenciando la cantera). O si deben ir de la mano.

Lo que sí sabemos es que estamos hartos de peroratas, lecciones de forofismo, feminismo y un montón de ismos más a quienes no sabiendo ni un solo nombre del equipo titular femenino (no digamos lo que es un fuera de juego), vienen a dar la matraca con la gabarra, la equidad, la igualdad de trato, la paridad salarial y un montón de temas más cuando conviene poner en el foco sus propios intereses y no en los de las jugadoras, que ya están ellas mismas para reivindicarlo y sacar los entrenamientos y partidos adelante. Aquellos días en los que ganaron el título más meritorio de su historia, en mi humilde opinión, sirvieron para retratar a la ingente cantidad de posers, bocachanclas y aprovechados que hay en esta sociedad de 140 caracteres y fotos de Instagram.

gabarra

Esta temporada y a medio plazo no parece que pueda caer un título de Liga ante el colosal dominio de un Barça y un Atlético que, a la par que el Madrid, han destinado pasta y medios en cantidades considerables. Y desgraciadamente eso hará, como es normal en todo equipo deportivo, que la atención decaiga. ¿Quizá es ahora cuando más apoyo necesitan? Las jugadoras y los 200 de Lezama nos esperan en la grada, sobre todo a ti, Idoia Mendia. Y también a todos los que firmaron en change.org por la gabarra. Hipócritas.

Asamblea Vertical, y dos chispazos de luz

Era previsible. Un presupuesto millonario, con cifras de beneficio abrumadoras y con un discurso único y uniformador como eje, la directiva encabezada sobre el papel por Josu Urrutia aprobó una vez más su examen menos exigente, el intrascendente trámite en que han convertido una asamblea de compromisarios que parece una tertulia de 13TV.

No faltaron los clásicos, las peroratas interminables, las vergonzosas alusiones al estatus social y a los estudios de los presentes, las frikadas insoportables y en definitiva, las mil y una maneras de hacer el ridículo más espantoso en un atril mientras personajes con el culo bien pelado como Aldazabal o Uribeetxebarria se tenían que estar descojonando de la risa. No así Josu, que otra vez respondía con muecas, poca cintura, y la actitud de un chiquillo a cada pregunta, fuera incómoda o no. ¿Es posible que no se dé cuenta de las conspiraciones a su alrededor y que la única figura que se quema es la suya?

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Reunión de compromisarios de ICHH para preparar la Asamblea General con Borja Merino y Alberto Rey en el centro. (Luis JAUREGIALTZO / ARGAZKI PRESS)

La buena noticia fue la irrupción de la ICHH con varios discursos impecables, torpemente contrarrestados con eufemismos, generalismos y despejes a la tribuna. Una respuesta reaccionaria, como nos tienen acostumbrados, a unas demandas lógicas, racionales y bien argumentadas de un colectivo que cada día suma más apoyos y que está dando forma a una disidencia que tendrá que ser tenida muy en cuenta sí o sí, con esta directiva o con cualquier otra. Harían bien en escuchar Aldazabal, Corres y demás, y también sus tentáculos en la asamblea, el partido guía y los medios de comunicación.

 

Por otro lado, la plataforma Athletic Danontzat presentaba varias propuestas para aumentar la participación del socio en el devenir del club. Propuestas que quedaron en la orilla ante el rodillo de la directiva, que ni escucha, ni discute, ni reforma. Urrutia no acepta envites, es de órdago a mayor.

El modelo de compromisarios está agotado y su legitimidad cada vez más en duda. Obedece a ciertos intereses partidistas y su única inercia es reproducirse y retroalimentarse. Un modelo muy deficiente de democracia, pero, a tenor de lo reiterado ayer, en Ibaigane para cambiar una bombilla se necesita modificar previamente los estatutos. Y es que “no podemos retorcer los estatutos para que digan lo que no dicen”. Lo dijo Aldazabal, y disimuló perfectamente la satisfacción que le producía en su fuero interno.

Sacó pecho Urrutia diciendo que su propia junta directiva impulsó cambiar los estatutos. Alguien le recordó que el fallido intento se hizo deprisa y corriendo y que desde aquello el proyecto coge polvo en algún cajón perdido. Valentía, le pidieron, y Urrutia se enrabietó, porque la acusación tenía razón. Es absolutamente más cómodo no hacer nada y escudarte en los estatutos, esa sagrada escritura que vela por el club y sus socios. Así se entiende mejor que no hagas absolutamente nada al respecto toda vez que tu propuesta, supuestamente independiente, no ha vencido.

Nadie cede, y menos esta junta, por eso resulta pueril que Urrutia acuse a un socio de hacer diferencias. “No me ha gustado ni el tono ni eso de vosotros y nosotros”, vino a decirle el presidente. Como si él no fuera la parte visible de un bando bien definido. Como si la gestión de su junta no discriminara y trabajara únicamente por un modelo exclusivo del Athletic; no inclusivo con las capas populares y plegado, encima, a intereses político-económicos ajenos al club. “Yo no hago diferencias”, dijo. Y nosotros nos chupamos el dedo, Josu.

A esto podemos sumarle las muestras de populismo barato, sintetizable en frases huecas como “todos somos Athletic y queremos lo mejor para el club”, que no dejan de ser un modo de obviar y esquivar cualquier crítica; por si fuera poca la habilidad de los huesos dispuestos en la tarima en el arte de ejercer de frontón frente a las reclamaciones populares.

Más: socios de fuera de Euskal Herria tienen hasta el móvil de Josu. Toda una muestra de cercanía y campechanía. En fin, también Felipe VI saluda a la plebe desde palacio de ciento en viento y dice querer lo mejor para Cataluña mientras abraza la constitución. ¿Se entiende el símil, verdad?

En resumen, poco que añadir, un año más de sopor y cada día más alejados de una idea de club que cada vez se asemeja más al sindicato vertical. Los NODOs de la provincia, Deia y El Correo, afilan las espadas para la futura pugna por la presidencia mientras asistimos cansados a la muerte en vida de nuestro Athletic utópico. El suyo, por desgracia, está muy vivo.

Más info:

http://bilbotarra.naiz.eus/es/info_bilbotarra/20171004/ichh-se-organiza-para-reivindicar-una-grada-popular-potente-y-que-se-escuhe-su-voz-en-la-asamblea

 

Pitos y exigencias

Tras la debacle de EL y el esperpento malagueño, la pitada en San Mamés fue monumental. Como tantas otras, cabe añadir. Si bien la afición se mostró un tanto histriónica y recordó a otros momentos como aquella pitada a Jabo Irureta, no se le puede echar siempre en cara la actitud, al fin y al cabo el único terreno en el que es soberana a día de hoy es en este asunto.

Conviene recordarlo después de las declaraciones de Laporte y San José. Sí, lo ideal es pitar al equipo al acabar el partido, no durante, que puede ser contraproducente. Pero si estuviéramos en un club ideal y el mundo de la piruleta, los jugadores del Athletic, que no sabemos muy bien si son conscientes de los privilegios que tienen, no se borrarían de partidos asequibles, no se dejarían comer la tostada por dar un partido por ganado, no exigirían sueldos de superestrella con rendimientos mediocres y no se ganarían tarjetas rojas por chiquilladas que cuestan puntos. Y sobre todo, no darían lecciones de comportamiento a una afición que brega con unos precios altísimos, unos horarios indignos y, en el caso de la grada popular, unas condiciones más propias de una cárcel que de un estadio de fútbol.

Quizá, ya que exigen tanto a la afición, deberían dar algo en contrapartida. Un gesto, un compromiso con alguna causa. Y mira que lo tienen fácil. Ya que ellos chantajean al club a la hora de las renovaciones estirando la cuerda hasta límites que rozan la falta de respeto a la afición, se lo ponemos a huevo (como los córners de Beñat) y les damos a elegir entre estas causas:

  • Apoyar la causa de la grada popular.
  • Ya que necesitan tanto apoyo para jugar bien, quizá podrían exigir al club que reinstaure los abonos para la juventud.
  • Exigir acabar con unos horarios que vacían los estadios y derribar la tiranía de las TVs
  • Acabar con los patrocinios de casas de apuestas y compañías de venta de bebidas alcohólicas.
  • Que los VIP devuelvan sus localidades a los socios de tribuna.
  • Que el Athletic deje de ser el brazo futbolístico de la burguesía vizcaína.
  • Etc, etc…

 

Como ven, hay muchas. Tampoco es tanto pedir cuando un socio como yo mismo no pudo acudir ayer al estadio por motivos laborales, aunque bien podrían haber sido personales, o económicos. Y menos mal, porque si llego a acudir y me trago lo que se tragó ayer la afición en un partido de pago, me habría costado mucho no pitar el enésimo balón colgado a ninguna parte.

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Nosotros les damos apoyo incondicional, viajamos a sitios donde a veces nos jugamos el pellejo, en definitiva, nos dejamos la pasta y la garganta a costa de otros planes. Y pagamos religiosamente, de media, una cuota escandalosamente alta que viene a cubrir parte de sus sueldos cada vez más estratosféricos. Qué mínimo que tener algo de prudencia y humildad en las declaraciones. Jugadores como Gurpegi o Iraola fueron despedidos con honores, entre otras cosas, por su compromiso y saber estar. Ganarse el respeto de la afición se hace a diario y desde luego no dando lecciones sentado en un Porsche Panamera que cuesta más que  5 sueldos anuales de cualquier hincha. El Beti Zurekin es con el club, la institución, el equipo, el conjunto, la colectividad, nunca de manera individual como hacen otros con sus Messis y Cristianos y es, en esencia, una de nuestras virtudes. Deberían tenerlo en cuenta…

LOS HINCHAS PRIMERO