Elecciones a Ibaigane, política y periodistas

Twitter anda últimamente muy movidito alrededor de los posibles fichajes del Athletic. El verano se hace largo y tedioso, excepto para los periodistas vizcaínos que siguen las andanzas de su selección y que, soliviantados por un tuit de Beñat Zarrabeitia acerca de las elecciones, entraron al ruedo como buenos miuras que son. La cosa va de política, cómo no. El bueno de Beñat, que será de los pocos, o quizá el único periodista que no esconde sus ideas, tuvo a bien mezclar en un tuit la palabra Athletic y la izquierda abertzale. ¡Mec! Saltó el detector. Aquí el hilo en cuestión (enlace)

Resulta que vivimos en un territorio que, para bien o para mal, cuando uno asoma la patita, se le ve a kilómetros. Sea de la IA, del BizkaiTea Party o más cercanos a Génova o la Casa del Pueblo. Da igual, aquí casi todos sabemos de qué pie cojea cada uno con cruzar dos miradas y un par de frases casi sin margen de error. O leyendo sus artículos. Por eso sorprende la profunda hipocresía de algunos y sus cuñadeces derivadas. Zarrabeitia pretendía tener en cuenta, como puro ejercicio sociológico de cara a las elecciones, parte del electorado rojiblanco identificado en mayor o menor medida con las posiciones políticas de la IA, asumiendo que un papel decisivo de esta tendencia podría inclinar de un lado u otro la balanza electoral. Sin mucho más, era un tuit. Y aprovechando el guante lanzado y la polémica que suscitó, no estaría de más darle una vuelta desde nuestro punto de vista extendiéndonos un poco más.

El papel de la masa social abertzale y de izquierdas ha sido muy difuso tradicionalmente ante la abrumadora presencia del PNV y sus tentáculos o del poder negurítico. De caras conocidas dando apoyo explícito a algunas candidaturas a una oposición frontal pero minoritaria en la grada. Sea como sea, poca incidencia y nada organizado de manera vertical. Que no es malo, ya que nosotros entendemos que no hay necesidad de una tutela externa y partidista de cualquier sigla, por mucha capacidad de organización y canalización que pudiera ofrecer. Nosotros entendemos esa oposición como suma de gente con ideas comunes, de manera transversal, creando una corriente opositora independiente que no se convierta justamente en lo que detestamos. Todo ello agrupado en una idea fuerza que sería una especie de “sanktpaulinización” del club, democratización total, con el objetivo de tener un equipo profesional en la élite, como ahora, con líneas programáticas y éticas muy marcadas, teniendo en cuenta, evidentemente, que el terreno es totalmente diferente al de Hamburgo y las sensibilidades también.

Justo en contraposición al régimen actual, identificado claramente en dos vertientes: derecha nacionalista vasca (Urrutia y cía, con apoyos más o menos visibles de personas identificadas con la izquierda independentista por ser el mal menor), y derecha nacionalista española (con apoyo de ciertos sectores regionalistas peneuveros). En torno a esas dos corrientes burguesas, conservadoras y al servicio del poder se decanta la balanza, con el apoyo de los periodistas deportivos del club, según su adscripción ideológica o según los intereses que le marquen los grupos editoriales que les pagan el salario. Son mercenarios del poder, y escriben al cobijo del árbol que más sombra les ofrece. Así que, queridos Jon Rivas, Agiriano, JOL, Nika Cuenca y demás acólitos, un supuesto apoliticismo como contrapeso a una hipotética movilización de la IA, no cuela. Aquí todo el mundo toma partido, y el que no lo hace, de facto, cae del lado del poder, es decir, del capitalismo y de la derecha, dueños de la provincia, el partido, los medios y el club. Con ello no pretendemos poner etiquetas ni acusar, todo el mundo es libre de tomar la posición que desee, pero claro, cuando uno acusa de politizar a Zarrabeitia desde una posición política, como poco, sorprende. No hace falta esperar a 2020 para que caigan caretas, en Bilbao éstas son transparentes, aunque llamar a las cosas por su nombre algunos os lo toméis como un insulto.

Rivera.jpg

En fin, que teniendo en cuenta la situación, la imposibilidad de presentar avales (acceso censitario, el cúlmen de la democracia), de montar una alternativa factible para gobernar el club, lo que se puede hacer es montar un grupo de presión, una corriente organizada de oposición e influencia con unas ideas claras que van a venir marcadas por una ideología, más o menos ortodoxa pero que pueden confluir desde diferentes posiciones. Ya existe en torno a la ICHH, por ejemplo. Es lógico. Como se entenderá y citando lo obvio, un hincha de clase obrera de la grada popular seguro que no está de acuerdo con mercantilizar todo el club, y probablemente un hincha burgués de  tribuna principal sí o, simplemente, le es indiferente. Generalizando. Habría espacios de confluencia, como la filosofía, o espacios de confrontación. Pero casi todos ellos estarán marcados por la ideología. Lo mismo que por la identidad o la cultura. Macua no hizo lo mismo por el euskera que Urrutia, por ejemplo. Por eso unos votan ciegamente a la plancha electoral oficialista del PNV, y otros optan por dejarse comprar a las puertas de Ibaigane cuando van a depositar su voto como si fuera un zoco.

Además, otras corrientes existen también con algunos grupos verticales organizados de otras tendencias, como los títeres Sabin Etxea y batzokis del centro de Bilbao o desde grupos editoriales como Vocento. Y movilizan a grupos importantes de compromisarios para decantar las asambleas a su antojo. Ergo, cortan la democracia en el club. Eso es pura ideología, bastante reaccionaria, por cierto. Así que lecciones de apoliticismo, transversalidad y neutralidad, cero patatero por parte de los creadores de opinión habituales. Dime quién es tu jefe y te diré de qué lado estás. Desgraciadamente, el lema facilón y el tópico rastrero son armas siempre útiles con quienes van de frente, y Zarrabeitia lo comprobó con unos pocos caracteres.

En ese contexto, la Izquierda Abertzale o cualquier partido, movimiento o persona que se ubique en la izquierda en general deberá reflexionar primero si entra en un juego con las cartas marcadas o apuesta por tratar de romper un tablero viciado y claramente deficitario en términos democráticos. ¿Quién dijo reforma o ruptura?

Nos enfrentamos, pues, a otro proceso electoral con los ingredientes de siempre. Grandes nombres de la industria vizcaína, movimientos desde el “Partido que todo lo guía”, algo de caspa, entertainment en forma de “política-espectáculo” y todo ello aliñado con ex-jugadores o ex-entrenadores entonandosu sempiterno qué hay de lo mío. Todo el mundo pondrá su huevo en la cesta que más le convenga y el debate se antoja farragoso, embarrado, desvirtuado y, lo peor, estéril. Los nombres propios, los fichajes y la situación deportiva del momento marcarán el resultado, a la par que el dictado de las dos eternas vertientes.

En fin: los más interesados en “despolitizar” el club son los más políticos de todos. ¿En qué posición quedamos pues, esos hinchas que no queremos tutelas partidistas pero que tenemos claros nuestros principios? Por cierto, ¿a alguien le sobran unos millones por ahí para sufragar el aval de Alabinbonban?

Artículo relacionado: Neutralidad política y la batalla por el relato

Anuncios

#MundoTortas2018 – Póngalo en H

H de Hostias. Las que puede haber en Rusia. Empezamos la serie con la que cubriremos un Mundial en el que volvemos a estar sin representación y en el que nos sentimos huérfanos. Así que, como espectadores imparciales en la gloriosa tierra que vio nacer la Revolución de Octubre, bienvenidos a #MundoTortas2018.

*Colaboración de Animazio Harmaila.

pongalo en H

Sean bienvenidos a la vigésimo primera edición de los Juegos del Hambre de la FIFA. En las postrimerias del Mundial de Rusia, no podemos más que regocijarnos en el mes repleto de ocio que nos depara. Cuidado neófitos, la FIFA no es un juego de la play, no sólo un juego de la play. Bueno, una especie juego sí que es, pero no de los que se controla con mandos. Bueno, sí que la controlan otras manos,…meh, is very dificult todo esto, vamos a dejarlo en que la FIFA…. ehmmm la segunda ya tal.

Mundial 2018, donde va a haber de todo, creo que hasta furbol. Mundial en Rusia,  David de Jorge gordo y feliz, y Arguiñano también aspiraría a meterse en el meollo si quisiera, y Aguiriano pulsará un teclado al azar para enviar crónicas de su amada selección y realpolitik mezclando churras, merinas, goles y mierda, as usual.

Y esta vez, es en Europasia, o lo que sea que se quiera catalogar a Rusia, pero que parece que, el manolo del bombo de turno de cada país participante tiene, en teoría, más facilidades para asistir a esta suerte de circo de los horrores con el fútbol como excusa.
Un circo con tres pistas, payasos, escapistas y al ligre o el tigon, según se mire. Por lo tanto, hay altas posibilidades de jornadas con intensos intercambios de experiencias entre los anfitriones y los visitantes. Ya sea debates sobre caviar o fish & chips, quilmes o caipirinha, y incluso paella o baguette.

Asi que cojan su vodka mas preciado, birra o Kas Manzana y cojan sitio en el sofá, expropien el mando de la TV mediante acción armada si fuera necesario (yo no lo condenaría) abran sus redes sociales y disfruten del MONDO TORTAS que se nos acerca.

mondo tortas

Los precedentes de la Eurocopa y de la Batalla de Marsella hacen que me se pongan los pezones para colgar medias del iturrigorri después de jugar en un campo embarrado, de la posibilidad de que se repitan gloriosas imágenes de nazis machacándose entre ellos.

– HOYGA, biolensia no eh, porfabor, eso no esta bien,
– ¿Que no? ¿QUE NO ESTÁ BIEN?

Que no podemos paladear un destorni mientras un ruski de extrarradio moscovita, en chándal, sin camiseta y con riñonera, entrenado en los bajos de un edificio brutalista de 15 plantas al ritmo de Tripaloski, le parte la crisma de un sillazo a un gordo, calvo, de la campiña inglesa, tambaleándose por las 28 pintas ingeridas durante el día y con el poppy tatuado en un antebrazo? NO SABÉIS DISFRUTAR DE LO QUE OS OFRECE LA VIDA.

No estamos aquí para diseccionar las costumbres de ocio del pueblo eslavo o de los hijos de la Pérfida Albión, entre otros, cyka blyat. Sino para pasar el tiempo que nos queda hasta el inicio de la liga. Y era esto o reposiciones de Verano Azul. O peor,  Aladina.

– Oyes, pero no sé nada del pueblo eslavo o de RUSIA, sólo que es un país que vive gente maravillosa, que ha habido en el tema de política algunos cambios y no sé mucho más.

Pues ya está todo dicho, aplástate en el sofá que vas a quedarte a gustísimo e informadísimo desde el enclave de Kaliningrado, pasando por Leningrado, Moscú a Ekaterinburgo, y disfruta de sus constumbres; y deja que los chavales camelen, si camelan pegarle un poco a uno disfrazado de torero con un capote de España o camelan pegarle un poco a otro con una vuvuzela y plumas en la cabeza, pues déjalos.

NASDROVIA!

Neutralidad política y la batalla por el relato

El tuit del Athletic apoyando la iniciativa de Gure Esku Dago ha hecho tanta pupa que la fachenda ha saltado inmediatamente a pontificar sobre una quimérica neutralidad y apoliticismo (“haga como yo, no se meta en política”, aconsejó Franco), como si esto fuera siquiera posible. Almas de cántaro, si una situación es tachada de política, como lo es el derecho a decidir (¡anatema!), lo contrario, guardar silencio, también es una opción igualmente política. Alzar la voz en cualquier situación es hacer política, tanto como dar la callada por respuesta o hacer el avestruz. A ver si con un ejemplo extremo: los ferroviarios de Auschwitz eran, bien por adhesión o bien por sumisión, cómplices del genocidio.

Entre todos los creadores de opinión, el último en hablar ha sido nuestro amigo Agiriano, el mismo que escribe en ese periódico que miente hasta en la edad (ay, aquellas portadas loando a Patascortas) y sigue mintiendo cuando informa sobre el Athletic. Ya lo dijo Bielsa: las cosas ocurren al revés de lo que cuenta El Correo. Aunque no hay que irse muy lejos para desacreditarles. Cuando el club, hará un mes, les descalificó públicamente por mentir a sabiendas sobre reuniones con Berizzo, el mismo gacetillero se hizo el indignado y reclamó para sí el derecho a poder meter la pata para luego echar bilis sobre Ibaigane. Enternecedor, si no fuera porque la resaca postelectoral les está durando demasiado.

Ciertamente, con Macua vivían mejor. Filtraciones a go-go, Rajoy posando en el palco y minuto de silencio para Isaías Carrasco. Esa era su normalidad “no política”, algo que les parecía estupendamente bien como se encarga de recalcar en su última columna. De hecho, se extraña porque Macua fuera acusado de politizar con el minuto de marrras. Ergo, aquel minuto de silencio no tenía nada de político, mientras que lo de Gure Esku sí. Sólo es político si no le gusta a Agiriano. 

Previamente en el mismo texto, nuestro plumilla favorito demuestra desconocer parte de la historia del Athletic o, simple y llanamente, deliberada maldad al omitir ciertos actos de notable importancia simbólica. Afirma Agiriano que:

El club, que curiosamente vivió sus últimos días de alegría deportiva a principios de los ochenta, cuando el terrorismo dejaba cien muertos al año, nunca se manifestaba. Empezó a hacerlo tímidamente, como quien comienza a dar pasos en un territorio oscuro e inexplorado, hace muy pocos años.

Ignora, pues, el papel del Athletic en la normalización de la ikurriña. Los minutos de silencio por Argala o la ikurriña con crespón negro por el asesinato de Santi Brouard. El hecho de que trabajadores en huelga, incluso con Periko Solabarria a la cabeza, se manifestaran en San Mamés. Que los jugadores se adhirieran a la huelga general por el asesinato de Josu Muguruza en 1989. (enlace a El País). Incluso su firme postura cuando ETA secuestró a Guzmán. Por no hablar de posteriores gestos. Todo esto no ocurrió para Agiriano. O amnesia o ganas de imponer su relato.

 no al cierre de euskalduna. 84

Será más bien lo último, el ansía de articular un relato ideológico y político, no se nos olvide, afín a quien le paga. De ahí que en la misma columna se ponga en plan místico y nos hable de la “unidad irrevocable” de la afición zurigorri. Para empezar, es difícil creer en algo así, y para seguir, si hay un punto de unión entre la afición, una idea que mayoritariamente nos une, es el hecho de jugar con jugadores nacidos o formados en las siete provincias de Euskal Herria (comprendemos que el término produzca desasosiego a más de un Agiriano de la vida, pero es lo que hay), al margen de las trampas al solitario de esta y precedentes juntas directivas.

Pues bien, es el mismo Agiriano, el mismo El Correo, quien trata de socavar dicha unidad defendiendo ampliar fronteras o, directamente, fichar extranjeros. Lo hacen de modo oportunista, en épocas de flaqueza como el bienio negro, o en función de la coyuntura informativa. El bombero pirómano: te incendia el club y luego acude cual salvador. No cuela, chavales.

Dicho lo cual, reiteramos que Ibaigane es un batzoki a las órdenes del PNV. Si se adhieren a Gure Esku Dago es por necesidad coyuntural tras el papelón jeltzale en Madrid bailando con el PP del 155. Su objetivo es vivir cómodos en España (Imaz dixit) y Gure Esku le vale para lavar la imagen de vez en cuando. Urkullu ya minimiza su efecto hablando de “gesto”. En medio, el Athletic, desde 1977 en manos de los mismos.

 

 

El Athletic y el “derecho a decidir”

Domingo, 10 de junio de 2018. Las calles de Euskal Herria, desde Donostia a Gasteiz, pasando por Bilbao y un sinfín de pueblos, es unen en una cadena humana por nuestro derecho de autodeterminación. El derecho inalienable de todo pueblo a decidir su futuro. Ese mismo día, el Athletic Club, una de las instituciones más arraigadas de nuestra provincia, publica un sencillo tuit de apoyo a la iniciativa. Suficiente.

Tuit

¿Para qué? Para que, cómo no, hordas de “amantes del status quo actual” (nótese el eufemismo) escupan su odio en la red social y se permitan juzgar a nuestro club como si tuvieran algo que decir en él. Porque ojo, el juicio no viene, mayoritariamente, de personas coherentes que nunca mezclan churras con merinas ni fútbol con política y son miembros activos de esta institución, donde una crítica tendría, evidentemente, más empaque.  Viene desde las posiciones de siempre, las más inmovilistas y reaccionarias y de supuestos “simpatizantes” allende nuestros mares. Farsantes, bots, ultrillas y demás. Es lo que tiene remover el avispero, que se fuerza a que el facherío invisible se torne visible. No pueden soportarlo y se regalan en tópicos: “¿qué vais a jugar, la liga contra el Sestao?”. Pues ojalá.

No obstante, eso del derecho a decidir que se sacaron de la manga para que lo de autodeterminación no sonara tan radical, tiene algo más de profundidad que un mero tuit. Nos explicamos. El derecho a decidir es extensible a todos los ámbitos, esto es, desde el futuro de un pueblo al futuro de una institución. Los socios seríamos a la Asamblea de Compromisarios lo que el pueblo vasco es a un referéndum. Y aquí es donde entramos en conflicto con lo que ellos (la derecha, el PNV y su directiva) entienden sobre este derecho, y lo que entendemos nosotros. Para nosotros, cualquier decisión de calado debe ser preguntada, y una asamblea de compromisarios vertical, comprada y poco representativa no es lo que entendemos por democracia. Así como tampoco entendemos que el partido guía se mueva en Gure Esku Dago por meros intereses y cálculos electorales y de poder y utilice al club para ello, por muy buena intención que éste tenga.

Todos se pueden imaginar a un Sankt Pauli claro, cristalino, coherente y representativo en cualquier iniciativa reivindicativa justa, por eso se ven sus símbolos a millares. Pero nadie se imagina a un Athletic Club en esa línea, y por ello se ven más camisetas de Messi que de Aduriz. Es por algo, y de ahí la sorpresa de mucha gente al leer el tuit de ayer. Una institución con olor a alcanfor no puede trasmutar en algo moderno a base de ladrillazo o por tener redes sociales y usar emoticonos. La cosa es más seria y surge de más abajo. Al igual que el derecho de autodeterminación. El pueblo vasco está en marcha, y la afición del Athletic también. Al pueblo hay que darle herramientas o las tomará él. Al igual que nuestra afición. En nuestra mano está. Gure esku dago.

hilo

EUSKAL HERRIAK AUTODETERMINAZIOA

La importancia de los gestos: Argentina VS Eaj-Pnv

Desazón, ira, impotencia…sentimientos que se agolpaban ayer ante el enésimo atropello a los jóvenes de nuestro país. Mientras se llevaban secuestrados a los de Altsasu y las noticias y la descripción de los hechos se apelotonaban en nuestro timeline de Twitter, llegaba desde Argentina la gran noticia de la negativa de sus jugadores a jugar ante Israel en Jerusalén. Un claro en un día oscuro.

Mientras esperábamos un gesto político público por parte de los representantes de la CAV, un mísero tuit, algo, por pequeño que fuera, unos jugadores de fútbol plantaban cara al presidente de su Federación y al de su propio país. Diciendo basta, dicho sea de paso, a uno de los Estados con más poder e influencia en el mundo. Un “por ahí no pasamos” que quedará en la historia del deporte y que, aunque no evitará a corto plazo una nueva masacre contra Palestina, es un gesto de enorme entidad y calado, gigante por su significado y con un tremendo eco internacional a escasos días para que empiece el mundial.

Todo esto nos llevó irremediablemente a acordarnos de la actitud que mantuvo la gente del PNV cuando nos visitó aquel equipo sionista en Europa League y que conllevó desde prohibiciones a amenazas a hinchas del Athletic y ciudadanos de la CAV. Miserables con los de casa y plegados y mansos con los de fuera. Lo mismo que los medios locales, como El Correo, que justifica la decisión por las supuestas amenazas a Messi para no poner en valor la postura humana y política de la plantilla.

En estas estábamos, tragando bilis, cuando Josu Erkoreka rompió el silencio gubernamental y vino a echar tierra sobre Altsasu de la manera más ruin que hemos visto en años, y mira que este pueblo ha tenido tragaderas recientes. Su particular manera de hacer nación.

La importancia de un gesto, una declaración. Higuaín VS Erkoreka. Argentina VS Eaj-Pnv. Mientras las caretas van cayendo una tras otra y la sociedad vasca premia incomprensiblemente en las urnas toda esta hez, se acerca la Euro 2020 y con ella la última careta en caer en Sabin Etxea. Para entonces es probable que los de Altsasu continúen en prisión a la espera de que el TEDH les dé la razón, a pesar de que, como sostiene Erkoreka, pueden “recurrir la sentencia”.

UTZI PAKEAN, ALDE HEMENDIK

#BDS #BoikotIsrael #RedCardIsraeliRacism #AltsasukoakAske

Tres para septiembre

Lunes, un bar del botxo, dos del mediodía pasadas, la tele repasando la jornada dominical futbolera y más concretamente el enésimo bochorno del Athletic. Declaraciones de los futbolistas: “Esperemos que el próximo entrenador sea de nuestro agrado”, dice Yeray. Alguien se queja desde la barra: “estos no han trabajado en su puta vida”. La pantalla muestra a Kepa a continuación: “tendremos que adaptarnos a lo que el nuevo entrenador quiera”. Bueno, esto parece otra cosa. Claro que es el portero, el que menos corre y menos adaptación necesita.

Entre sorbo y sorbo uno recuerda las palabras que, convenientemente ampliadas por los medios, recientemente cruzaron Mikel Rico y Cuco Ziganda en rueda de prensa, cuando el divorcio era irresoluble y los últimos partidos una agonía. Y cómo olvidar la bravata de Aduriz en la previa de Marsella, “quién no crea en la remontada, que no venga a San Mamés”, algo que preferimos interpretar como arenga desesperada. O, ya puestos, las palabras de San José hablando del grupo de Europa League, como si el Zorya fuera el Milán de Van Basten y el Ostersunds el Dream Team de Cruyff. Será eso, que no tenemos ni puta idea.

Así que con la osadía que nos da la ignorancia, he aquí un par de apuntes sobre una temporada de suspenso a todos los niveles.

Suspenso a Cuco por no haber estado a la altura de lo que su cargo exigía. ¿Ha habido alguna idea de juego definido? ¿Algo a lo que asirse en momentos de zozobra?

ziganda-voy-con-orgullo-agradecimiento-1525960378442.jpg

Suspenso a los jugadores que, independientemente del míster y salvo honrosas excepciones (Iago Herrerín salvó la Europa League, Nuñez ha demostrado su valía y poquito más que destacar), han estado por debajo de su nivel o, cuando menos, de su salario. Segunda peor clasificación histórica. Y si eso no lo dice todo, siempre tendremos los rumores de vestuario, la falta de feeling y demás paños calientes de los millonarios prematuros (y mingafrías, añadiría Clemente).

Suspenso a una directiva pusilánime, sin plan B y sin arrestos para cesar, fuera en diciembre o en febrero, a un entrenador incapaz de reconducir la nave. No llegar a Europa o quedar un mísero puesto más atrás suponen pérdida de ingresos. Curioso que los economicistas del club no repararan en ello, cuando encima hay que leer que Cuco cobrará los dos años íntegros.

¿Y a quién se le ocurre firmar por dos años a un entrenador muy lejos de ser top? A Josu Urrutia, amigo del míster. Pero no contento con eso, ha renovado este mismo año a jugadores con un rendimiento muy pobre. Las cifras las desconocemos. Habrá que esperar a que El Correo suelte la enésima mentira del mes para variar y así enterarnos vía comunicado de por dónde van los tiros.

Bendito verano. Por cierto, suena Mendieta.

 

El tercer tiempo

Simon Kuper, autor de los recomendables “Fútbol contra el enemigo” y “Soccernomics” y, dicho sea de paso, nada sospechoso de filias bolcheviques, cuenta en este último libro cómo un estudio realizado en Estados Unidos desmontó el mito de que las grandes infraestructuras, como modernos estadios de fútbol por ejemplo, generan riqueza para la ciudadanía.

Básicamente, y si la memoria no nos falla, compararon ciudades con relucientes y espectaculares y megalómanas edificaciones modernas con aquellas que no habían optado por ese medio de “crecimiento”. El resultado es que no había diferencia entre el nivel de vida e ingresos del ciudadano de una urbe y el de la otra. Vamos, que el currela de Villarriba (o Bilbo) vive igual de puteado (o ingenuamente feliz, quién sabe) que el de Villabajo (Iruñea o Baiona). Moraleja: alguien se lo está llevando crudo.

TercerTiempo.jpg

Sin embargo, el mantra neoliberal nos vende todo lo contrario. El turismo, el BBK Live, el BEC, competiciones de basket, la Eurocopa o la final de la copa del rey que vendrán, o esta última semana las finales de rugby, generan empleo, riqueza y una lluvia dorada de euros. Supuestamente, pues la realidad es que sigue habiendo mucho paro, precariedad y mileurismo. Y, nosotros, bella gente con mundo y don de gentes, aún no conocemos a ningún vecino, familiar, amigo o colega que se haya enriquecido con este modelo de negocio. Será que no emprendemos, claro.

Por tanto, el supuesto impacto económico, ese que se cuenta por millones, va a parar básicamente a bolsillos privados: constructores, grandes cadenas hoteleras, touroperadores, etc..  Las cifras, como los 100.000 visitantes que iban a visitar Bilbo este finde a cuenta del rugby, se construyen con la misma fiabilidad científica con la que uno airea sus fobias futbolísticas en la barra del bar. Después, los medios amigos, sean públicos como ETB o subvencionados bajo diversas formulas como El Correo (delirante que reciban más pasta que Argia o Berria por apoyar el euskera) o Deia, airean convenientemente números y jalean este tipo de saraos. Así se construye ideología, entendida en su sentido marxista peyorativo: se crea una falsa conciencia de la realidad. Sustentada, además, en el fetichismo de la mercancía (maldito barbudo jodenegocios). El turista o el local, da igual, contempla San Mamés o la competición de turno sin pararse a pensar qué ocurre detrás del decorado, quién mueve los hilos y quién organiza tamaños tinglados (perdón, pone a Bilbao en el mapa) para enriquecerse. El deporte se la suda; eso al menos debería estar claro a estas alturas.

No parece que fueran 100.000 los visitantes, ni de lejos, y en parte porque, gracias al glorioso libre mercado, muchos hoteles incrementaron escandalosamente sus tarifas, al punto de que más de un aficionado se haya quejado públicamente al respecto. “Santander is cheaper!”, clamaba un hincha en ETB. El impacto y el recorrido del turista, por tanto, el mismo de siempre: avión, hospedaje para un día o dos, entrada (San Mamés medio vacío el viernes), potes y compras en Casco Viejo, Gran Vía e Indautxu.

Esta es la Euskal Herria de hoy, la nación foral del siglo XXI con cohabitación blablablá, la Euskadi del capital y del autodenominado “the one and only” lehendakari. Donde, por ceñirnos a esta última semana, pedir pensiones de 1.080 euros es una quimera, una utopía delirante más propia de extemporáneos tipo no ya Marx sino Olaf Palme (pronto nos recordarán cómo acabó, como hiciera el pepero aquél sacando a colación a Companys), pero hay cientos de millones para hacer tuneles que unan Getxo con Portu. Mejorar la calidad de vida de pensionistas, no. Engordar los bolsillos de constructores que a lo mejor hacen donaciones opacas al Partido, so excusa de aliviar atascos, sí. Y ya se verá si los currelas son portugueses con convenio de acullá, como en San Mamés, o apretamos más al obrero local y quedamos guay, eso es lo de menos. Porque la política es cuestión de prioridades. Mientras, la Supersur, nuestro aeropuerto de Castellón, muerto de risa. Y la industria, menguando más y más. Pero de eso ETB tiene a bien no hablarnos: ensuciarían el decorado y el relato que nos han cocinado.Están ocupadísimos hablando del tiempo (nieve en enero, ¡notición!, cobertura de 15 minutos), del turismo bilbodonostiarra y del mal olor que dejan las basuras (ups, esto ya no es problema).

Euskadi. Ven y cuéntalo.