El Correo intoxica la memoria de Iñigo Cabacas

5 años después, cuando la secuencia de los hechos ocurridos aquella noche está aclarada a falta de conocer lo más importante, los culpables, El Correo vuelve a usar su maquinaria para intoxicar y manipular la memoria colectiva y, de paso, blanquear la actuación de la Ertzaintza y el Departamento de Interior.

ElCorreoICHH

Sí, aquellos que dieron publicidad a las fantasiosas versiones de Ares sobre supuestas porras extensibles y demás objetos a investigar en el callejón, vuelven a la carga con estas palabras:

…”Iñigo Cabacas, el joven fallecido en abril de 2012 por un pelotazo de goma en la cabeza durante el operativo policial para frenar los altercados entre los seguidores del entre el Athletic y el Schalke 04 tras un encuentro de la Europa League”

No, señores de Vocento. La Ertzaintza y la seguridad del club solo mostraron su brutalidad (aqui si que pudimos ver porras extensibles) contra los hinchas alemanes en el interior de San Mamés, con los que no hubo ningún altercado en todo el día. Además, según ustedes y Lakua, ¿el despliegue de ertzainas en la herriko no fue para cortar unos supuestos altercados entre hinchas del Athletic que ya se demostró que fue una simple pelea disuelta 15 minutos antes de la carga mortal? Si es que hay audios públicos que dan fe de que allí no ocurría nada y que Ugarteko dio la orden de entrar con todo gratuitamente.

La derecha unionista periodística vuelve a asomar la pata de la forma más hiriente, criminalizando a la afición del Athletic y lo que es más grave, al propio Iñigo, del que se deja caer que recibió un pelotazo por estar cerca, dentro o involucrado en unos altercados. Ésta es la postura de El Correo justo cuando el caso toma un nuevo impulso. No es casualidad, pues. Se vuelven a alinear con el corporativismo y la impunidad, aprovechando en esta ocasión la reivindicación de la ICHH en la puerta 13 de San Mamés y que ha vuelto a dejar clara la postura, también corporativista, de la directiva del Athletic. Otros que tal bailan.

Mientras contenemos a duras penas la rabia contra toda esta ralea, queremos recordar a todos aquellos que están en el lado oscuro que no pasarán. Que en esto no hay medias verdades. Iñigo fue una victima inocente y el relato de lo que allí ocurrió, afortunadamente, no lo va a escribir el grupo Vocento.

JUSTIZIA IÑIGORENTZAT

Anuncios

Athletic Hall of Infame

 

Tras todo hincha se esconde un entrenador que, aunque no haya puesto un cono en su vida, cree tener la llave perfecta para que su equipo funcione. Ya sabéis, el manager perfecto, capaz de fichar, negociar salarios y confeccionar el once titular. Es tal su sabiduría que seleccionar el mejor plantel histórico no le costaría más de un minuto: Iribar, Garay, Guerrero, Dani, Zarra, etc… Pero la empresa se complica si se trata de montar un equipo mediocre, confeccionado con jugadores non gratos, fiascos, tuercebotas y cuyo comportamiento fuera del campo fuera irritante para la afición. Alabinbonban lo ha hecho y antes de que nos acusen de no ser verdaderos athletizales (sic), un consejo: tómense con humor este repaso a la historia del Athletic.

1- Aranzubia. Desde Zubi han pasado porteros de todo tipo, ninguno top y sí muchos del montón. El de peor suerte probablemente haya sido Pampín, aquél portero más pequeño si cabe que Juanjo Valencia y que debutó en Anoeta en un derbi remontado por la Real; el chaval parecía majete, al contrario que el riojano. Dani nos iba a dar estabilidad pero su rendimiento fue decayendo hasta convertirse en una caricatura torpe, fondona y exasperante. Cuando el club quiso traspasarlo al Zaragoza, este dechado de profesionalidad se negó y se quedó tan ricamente a chupar de la piragua. Tan mal lo hizo que Caparrós trajo a Armando con tal de no verle bajo palos.

hall1

2- Zubiaurre. En la jugada institucional más torpe en la historia del club Lamikiz se cargó su reputación como abogado y de paso la carrera del jugador. El Cafú de Mendaro jugó 3 partidos de rojiblanco y el Athletic tuvo que pagar 5 millones de multa, sin contar el sueldo del jugador. Hagan cuentas. En Donosti aún se están descojonando.

hall2

3- Lizarazu. Precursor en usar al Athletic como trampolín. Este caradura se cascó una temporada infame, la mitad supuestamente lesionado y la otra mitad haciendo surf en Sope. Cuando jugó no demostró gran cosa ni con el pie ni con los puños en aquella pelea con Kily González. Se largó del club de mala manera, con la afición llamándole pesetero y echándole monedas en Ibaigane. Literalmente. Años más tarde reapareció en nuestras vidas contando que ETA le había exigido dinero.

https://www.youtube.com/watch?v=PmtjNnnKcOc

4- Txutxi. Debutó con el primer equipo cuando a Stepi le dio por subir compulsivamente jugadores del filial. Como tantos otros, dejó el club sin pena ni gloria, habiendo jugado trece partidos. Si está en este once es porque hace relativamente poco fue condenado a 9 años de talego por introducir en Españistán, junto a otros compinches futboleros, casi una tonelada de cocaína. Todo un ejemplo para la chavalería.

5- Karanka. Perdió el culo por ir al Madrid, club de sus amores, y en la capital del reino acabó por destapar del todo sus inclinaciones políticas, como se aprecia en la foto. Lo incomprensible fue que el Athletic, dando pésimo ejemplo a plantilla y cantera, le ofreciera un retiro vacacional en forma de contrato por cuatro años cuando ya no valía para el Madrid. Como la cabra tira al monte, acabó volviendo a Concha Espina y el colmo ya fue verle perfeccionar sus modales al lado de Mourinho.   

hall3

6- Ríos. Corría la temporada del centenario y Arrate andaba con la chequera más suelta que la napia de Marichalar. Lo aprovechó el Betis, o sea Lopera y su Cristo del Gran Poder, que se embolsó 2000 kilos por un jugador que jamás llegó a cuajar en un Athletic en el que jugó hasta de lateral. Como buenos recuerdos nos quedan su actuación contra la Samp y una remontada tan extasiante como inmerecida ante el Celta. La carrera del bueno de Roberto Rizos se torció tanto que se retiró una vez finalizó su contrato con el Athletic. Para entonces había pasado un lustro pero la afición todavía seguía en estado de shock tras ver cómo el Barça había fichado al crack del momento, Ronaldo, por 2500 millones mientras nosotros tirábamos la pasta por el sumidero. El bilbainismo y la estupidez jamás estuvieron tan unidos.

7- Ayarza. Este polivalente paquete jugaba por lo general de medio-estorbo, de ahí que, si la memoria no nos falla, saltara al Camp Nou con dorsal de delantero cierta vez que pusimos el autobús en Barcelona. Su actuación más memorable fue conducir borracho como una cuba en dirección contraria, ser interceptado por la Ertzaintza y obligado a inmovilizar el coche… para después volverlo a coger y volver a ser trincado (enlace). Ni Homer Simpson y Barney juntos de chufla. Pocos meses después del incidente sería traspasado, contribuyendo a los descensos del Rayo a Segunda y del Marbella a Segunda B. Hoy en día, vivir para ver, se permite el lujo de poner notas y juzgar a los jugadores del Athletic en El Correo, con una prosa más rudimentaria aún que su estilo sobre el césped.    

hall4

8- Carlos Merino. O cómo construir un fichaje con la ayuda de tu videocámara. El chaval jugaba en el Nottingham Forest, TeleBoina nos mostró unas imágenes grabadas por un videoaficionado en las que se le veía disparar a puerta desde lejos y para cuando nos dimos cuenta ya estaba fichado. En tres años jugó ocho partidos y sólo mostró algo de clase en algún amistoso, lo cual nos hace pensar si algún directivo tenía favores pendientes.

9- Llorente. Íbamos a poner a Julito Salinas, por aquello que debió de decir sobre largarse al equipo que le pagara una peseta más que el Athletic, pero hay que reconocer que la oferta de renovación que le hizo Aurtenetxe fue en línea con la lamentable gestión que hizo de un equipo campeón. Cuenta Julito que le ofrecieron 7 millones de pesetas, insuficiente para un futbolista de su talla y valor de mercado… Ya entonces esa cifra era un dineral, tanto que ni siquiera 30 años después un trabajador medio alcanza tal sueldo, pero el tiempo ha demostrado que la codicia tenía terreno abonado en el balompié y que aquellos sueldos palidecen frente a los de hoy. Fernandito, por su parte, mareó la perdiz durante años y cuando por fin obtuvo una oferta estratosféricamente malsana tuvo la osadía de pedir una comisión para su hermano. Como colofón mintió en rueda de prensa y se tocó los cojones el año que le restaba de contrato. Con su actitud, Il Bello se mofó de club, entrenador, compañeros y afición pero aún quedan masocas con escaso amor propio que le querrían de vuelta. En fin, sólo ha habido uno más bobo que él: Amorebieta.

10- Loren. Con él llegó el escándalo y las malas relaciones Athletic-Real. Aurtenetxe, tres años después de no renovar a Salinas, tuvo la ocurrencia de pagar 300 kilos por un delantero sin gol que acabó jugando de central en su segunda temporada, antes de ser traspasado al Burgos por la mitad de lo que había costado. Ni eso arregló el desaguisado, pues el Burgos no pagó lo estipulado y ya ni recordamos si más tarde acabó haciéndolo. Loren terminaría por volver a la Real convertido en un más que aceptable central. Otro negocio digno de estudio en Sarriko.  

hall5

11- Gorostiza. Al estallar la guerra civil y formarse la selección de Euzkadi para que girara por Europa y Sudamérica con fines propagandísticos, a Gorostiza no se le ocurrió otra cosa que desertar y enrolarse en el bando franquista, que lo acogió y utilizó a su antojo. Alcohólico y vividor, Bala Roja (manda huevos el mote) se retiró con 42 años en todo un grande como el Juvencia de Trubia y su vida continuó cuesta abajo y sin frenos hasta convertirse en un juguete roto y en un resentido franquista hospedado por las monjas de Santurtzi.

Stepanovic sería el mister ideal para comandar esta banda. Nos las prometíamos muy felices cuando iniciamos la temporada 95-96 goleando al Racing y ganando en el Bernabeú. El problema fue que rápidamente se destapó que no había nadie al mando de aquella nave. Ni afición ni plantilla sabía a qué jugaba aquél equipo y el amigo Stepi empezó a reclutar cachorros para salvar la papeleta. Su destitución supo a gloria y conseguimos salvar la categoría. No así un filial hecho trizas, que se fue a Segunda B y que necesitaría 20 años para retornar a Segunda, ni el Eintracht, equipo que incomprensiblemente contrató a Stepi tras salir de Bilbo y al que también bajó ese mismo año. Sólo un mister como Lotina sería capaz de un combo similar.  

hall6

  

 

Mestalla huele a corrupción

Decir Valencia y venírsele a uno a la mente corrupción, Partido Popular y chanchullos es automático. Cada caso que salta a la luz no es sino la confirmación de un desfase absoluto. En lo que respecta a la ingeniosa idea de construir un nuevo estadio para el Valencia el modus operandi fue un despropósito que el periodista Iñigo Domínguez logra resumirnos en “Mediterráneo descapotable”, una crónica de un viaje por esas tierras de naranjas y pelotazos varios.

 

Ultras del amarillismo

La violencia genera morbo. El morbo, convenientemente explotado, genera ventas. No es extraño, pues, que sea El Correo quien esté capitalizando lo acontecido el jueves en Bilbo bajo la excusa de una auto-arrogada rectitud moral.

Amarillismo

Nos han regalado videos, fotos, grandes titulares y hasta editorial. Una editorial donde piden explicaciones a Beltrán de Heredia amparando la postura de ERNE. Lógico, pues, que se maquille en páginas deportivas la actuación de la Ertzaintza en los alrededores del estadio. Connivencia, maquillaje y trato de favor entre policía y un medio de comunicación, sobre todo cierto fotógrafo “infiltrado” que se jacta en twitter de tener como amigos a “manguis, putas, policías y taxistas” y carece de escrúpulos para fotografiar primeros planos de piquetes en huelgas generales. Cosas de “cumplir con el trabajo”. Eso sí, la editorial en ningún momento se cuestiona el copago policial… por los servicios no prestados. Privatizar la policía no es escandaloso.

Tampoco lo es que Ugarteko pida casi 800.000 euros tras haber mandado entrar con todo al callejón donde mataron a Cabacas. De hecho, si el jueves hubo violencia es porque la Ertzaintza está “atenazada”; al menos es la excusa que el mismo medio viene amplificando reiteradamente. Lo que, en jerga futbolística, se denomina hacer la cobertura.

El Correo solicita mano dura, sus plumillas ansían que los violentos no campen a sus anchas, pero olvidan convenientemente que el único muerto hasta la fecha es Pitu. No hay reparación y su verdugo está en la calle. Ni una voz más alta que la otra sobre todo esto. El tono es monocorde, no sea que el lector se salga del guión.

La vehemencia y el odio son reservados para los ultras: “Porra dura (…), condenas largas, multas contundentes”. Elogio de la represión a mayor gloria policial y judicial. El Correo jamás ha usado un tono similar para las guerras del capital o las acciones de la OTAN, infinitamente más mortales y sanguinarias que los hooligans. Ni siquiera muestran tamaña vehemencia con la corrupción que asola su brazo político y económico, la derecha nacionalista española. Ni, claro está, con su pasado (¿?) franquista.

Amarillismo

Tratan de generar alarma social mediante el uso amarillista de la violencia. Pero, sin ánimo de banalizar el hooliganismo, resulta más preocupante que la sociedad ingiera tanta rancia pornografía ultraderechista y que los salvadores del orden y la ley se nos presenten como adalides de la paz cuando son quienes amparan, si no jalean, otros tipos de violencia mucho más dañina, mortal y perversa.

Contracrónica de la la contracrónica Getafe-Athletic

Sábado noche. Gente en la calle. Muchachos con pelos raros. ¿Por qué se empeñan en dejarse el nido de una gaviota en la cabeza? Un chico espera a un amigo, de repente, aparece ella. Una diosa de ébano.

Comienza el partido. Los dos amigos regatean a la gente y durante todo el zigzageo van realizando pequeñas paradas técnicas en las que piden al utillero de turno que refresque su garganta. Durante estas paradas, no solo refrescan, también desechan excedente. Pueden ver que otra gente del mismo equipo ha pasado también por aquí antes. Igual fueron ellos y simplemente no se acuerdan. Allí donde no hay rastro de su paso, se deja su adhesiva firma. Con la calle ya completa, y como buenos socialistas, estos dos camaradas se han afanado en repartir sus riquezas entre todos los utilleros del campo de juego. Quizá haya quedado alguno fuera del reparto. No inspiraba confianza.

El partido debió de acabar pero estos dos amigos no se debieron de enterar. El resto del publico ha abandonado el estadio. Deciden seguir jugando, en busca de un terreno de juego que se acomode a las circunstancias. Existe uno: siempre hay una ultima oportunidad. Asistencia técnica cumplida y para afuera, que este campo ha cerrado.

Los dos amigos toman la iniciativa de seguir jugando. Recorren los bajos fondos de la ciudad. Parece que esta noche no hay liga, todos los campos están cerrados. Solo queda una opción: ir a jugar una Final de Mundial a Maracaná. Son palabras mayores; habrá que pagar por entrar a jugar. Esto no gusta a estos dos amantes del viejo fútbol, nostálgicos del banco de madera y el serrín en el suelo.

Llegan a Maracana. Su peor presagio se ha cumplido: hay que pagar por querer entrar a jugar y, además, hay cola. No puede haber nada peor en este noble deporte.
Entran, comentan la jugadas de alrededor. Se han hecho viejos, los tiempo han cambiado. Otros jugadores hablan, ríen, incluso bailan con otras jugadoras. Ven entradas cuerpo a cuerpo, contacto físico, y no son amonestados. Siguen pidiendo ayuda a los asistentes. Esto es Maracaná, aquí la ayuda se paga, y bien. Uno de los jugadores decide retirarse. Un partido largo para él. Llevaba tiempo sin jugar, y ha saltado casi sin calentar. Lejos quedan aquellas ligas donde a esas horas se seguía con la zamarra limpia y la compostura intacta.
Se meten en el servicio público que les llevará a casa junto con otros deportistas de la noche. Hay restos de partidos peores, gente que llegará a casa lesionada.

Al día siguiente, con la mente algo mas lúcida, sin el calentón de la noche anterior, toca hacer balance. No volveremos a jugar. Algún utillero hijodeputa no nos debió de echar Acuarius legal en el botellín.

Todos vuestros, Agiriano

Si hay alguien dando palmas con las orejas por el fichaje de Raúl García es El Correo. Tan magno acontecimiento gozó de una cobertura de seis páginas glosando su trayectoria y loando sus virtudes. Tampoco escatimaron en artículos de opinión sobre el asunto, lo mismo firmados por Agiriano que por un Ayarza capaz, decía, de ponerse en la piel de Javi Martínez, Herrera y compañía y, lógicamente, optar por salir de Bilbao. La risión para quienes peinamos canas y vimos saltar al césped al ínclito. Michel de comentarista, Alkorta de tertuliano-economista en magazín vespertino de ETB2, Clemente en twitter. En fin, exfutbolistas subiendo el precio del pan.

La hagiografía en honor a Raúl García contenía unas palabras de Agiriano criticando a Urrutia por su incoherencia a la hora de fichar al navarro, pues contradecía todas y cada una de las ruedas de prensa del presidente. Básicamente, en ese punto estábamos de acuerdo (putos y financistas). Ocurría, sin embargo, que Agiriano celebraba la incoherencia y la llegada de Raúl García. Es su opinión. Hasta ahí sin problema.

Aguiriano

Lo sorprendente llega dos semanas más tarde de la pluma del propio Agiriano. Un fichaje que es “un gran éxito de gestión de Urrutia” y es aplaudido por el público de San Mamés en un acto “tan carente de cualquier poso sentimental” se torna, de repente, problemático. Porque “la filosofía del Athletic se queda en nada (al menos nada bueno) si se prescinde del sentimiento que la ha impulsado”. ¿Entonces, qué hay que hacer? “Resolver una injusticia”, dice Agiriano. ¿Cuál?, os preguntaréis.

“Pienso en aquel peñista de Belmonte (Cuenca) que un día me preguntó con tristeza por qué su hijo no podía jugar en el Athletic. (…) No me gustaría que alguien pudiera preguntarme qué tipo de filosofía es aquella que permite a un club contratar por una millonada a un profesional que nunca ha tenido el más mínimo sentimiento rojiblanco (o nos ha malquerido) tan sólo porque su DNI dice que ha nacido en Pamplona (…) En fin, que debemos de aceptar que todos son los nuestros, por supuesto, pero sin olvidar que lo son más los que siempre nos han querido”.

El consejo que le da a Urrutia, y entre líneas a la masa social, es “abandonar discursos esencialistas”. Ya no hace falta que el equipo flirtee con el descenso para que El Correo dé la turra con fichar extranjeros; ahora marean la perdiz con sensiblería barata de hijos de peñistas casualmente españoles. Podían haber hablado de la diáspora o del australiano que en verano quiso fichar por el Athletic, pero es mejor acabar de cargarse lo que queda de filosofía empezando por Cuenca.

Si lo que se lleva es la mentalidad pragmática, utilitarista y profesional, no nos llevemos a engaño, señor Agiriano, y seamos coherentes. Olvidémonos de cualquier sentimiento que no sea el amor al dinero y fichemos a Forlán, Griezmann, africanos a precio de saldo, etc. A lo grande. Sin esencialismos (risas, por favor). Esperamos una inocente encuesta al respecto en la web del ABC Sección Vizcaya a fin de pulsar la opinión de la afición. El súmmum de la participación democrática en el Athletic, o al menos con la misma incidencia real.

Amigos, no basta con estirar la filosofía como un chicle para fichar a Laporte, Viguera, Saborit y demás, siempre se podrá dar otra vuelta de tuerca. Hijos de peñistas, el paradigma del pragmatismo sentimental, la solución a nuestros males. Obviamente, no estaríamos discutiendo boludeces si Macua y Urrutia, tanto monta, monta tanto, no lo hubieran puesto en bandeja. Un Urrutia, por cierto, al que Agiriano y El Correo han de zumbar aun cuando cumple sus deseos. Pero como diría ese conocido trencilla: “sigan, sigan”… banalizando. Porque la filosofía nada tiene que ver con vascos, detallito nimio que conviene obviar, ni con la identificación de la hinchada con jugadores e institución, sino con “sentimiento”. Todavía veremos a Urrutia recitar la palabrería y las inconsistentes filigranas silogísticas ad hoc de Agiriano, si es que no lo ha hecho ya.

Rebuscando en la basura (I): el ataque a Koeman

Hace unos días leíamos en un blog (http://blogs.deia.com/rincondelproteston/2014/04/15/la-guardia-pretoriana-de-el-mudito-viste-de-marron-athletic-club/) una suerte de artículo de un vocero del Régimen, en el que nos deleita con una secuencia de vocablos digna de cualquier tertulia de sobremesa, de ésas en las que compiten por ver quién grita más y quién la tiene más larga.  Se pueden sacar muchas conclusiones, como por ejemplo, que sufre de afán de notoriedad. Es normal, algunos hombres, cuando llegan a los 40, se apuntan al gimnasio y tratan de vivir una segunda adolescencia, a los 50 se compran un deportivo descapotable, y a los 60 se dedican a escribir creyendo que sientan cátedra y tratando al común de los mortales con insoportable condescendencia y altivez.

Landa

Para cimentar todo ello, no escatima en párrafos donde citar los innumerables títulos universitarios que cree que legitima cualquier hez que salga de su teclado. Debería saber usted que el sentido común y el respeto no son asignaturas que se imparten en la Facultad de Derecho. Hace unos meses veíamos con satisfacción cómo Diego Cañamero repartía un Zas! En toda la boca a los prepotentes tertulianos de Intereconomia, y les daba una lección de dignidad y educación (que tampoco es muy difícil), cuando le preguntaban por su preparación académica. Aplíquese el cuento, pues. No hay doctorado ni beso de princesa que conviertan a la rata en persona.

Íbamos a decir que no entendemos que Deia cediera su espacio a un blog con tan poco fuste, hasta que hemos recordado otras perlas que ha publicado. Lo que nos hace sospechar es el objetivo final de todo esto. Qué casualidad que se publique cuando la grada empieza la campaña para sumar apoyos para una posible reubicación. Sabemos que el establishment no da puntada sin hilo, pero no pensábamos que sería de una manera tan obvia y pueril. Nosotros, cabrones malpensados, vemos oscuras manos detrás de su sucio ano. Porque aunque se las dé de mente libre e independiente, sirve usted a intereses partidistas, y lo que es peor, corporativos.

Mezcla churras con merinas al venir con el cuento de Prosegur. Qué manera tan poco inteligente de arrimar el ascua a su sardina. Si quería usted que la competencia en seguridad privada se la den a una empresa del BizkaiTea Party o de algún amigo suyo a dedo, como tantos otros “concursos públicos” de este país, dígalo sin más. Pero le recordaremos que apoya a un partido neoliberal que está a favor del libre mercado, con lo que ajo y agua. A nosotros, entre esa empresa y Blackwater, nos es igual, es como comparar una mierda de perro con la de gato.

la-foto-21

No desmontaremos cada una de sus mentiras, porque sabemos que la gente, como ha demostrado en los comentarios, es muy consciente de lo que intenta. Y sería demasiado fácil. Preferimos recordar a Koeman aquello de, “ladran, luego cabalgamos”. Sabemos que tanto él, como los 30 makakozitos que dice que le siguen, respirarán, y cuando se crucen con usted, en vez de partirle la cara, que es lo que realmente desea para salir en todos los medios y tener munición para dar la brasa un año, se rían en su cara y le recuerden con sorna lo triste que es llegar a su edad y actuar como un adolescente con ganas de ligar con la animadora guay del instituto. La testosterona le ha jugado una mala pasada, y sabemos que volverá a la carga, porque, parafraseando a un actor de Snatch, Cerdos y Diamantes, nunca subestimamos lo previsible que es la estupidez.

Así que aprovechamos estas líneas para dirigirnos a Koeman y decirle que siga así, animando sin parar, levantando la grada, manteniendo la llama de aquellos viejos fondos de San Mamés que nunca debieron desaparecer para dejar paso a este teatro donde no se respira más que el sucio olor del dinero y la corrupción. No caigáis en la provocación, ese artículo no es más que una demostración de la impotencia del que se sabe perdedor en el debate. No hay argumentos que les sostengan. Que sigan ladrando, que se quedarán afónicos.

¡Sube a la valla, Koeman sube a la valla!