PNV, controlando el palco desde 1977

La burguesía vasca, y en particular el PNV, siempre ha demostrado un gran afán por manejar al Athletic. Un detalle pormenorizado excede los límites del blog y sería imposible citar los vínculos de tantos y tantos directivos, así que trataremos de resumir los apellidos que han ocupado el sillón presidencial, centrándonos en el periodo posterior a la mal llamada transición.

Previamente, el golpe del 36 había espoleado a poderosos franquistas neguríticos. Así lo describe Jose Antonio Egido en “Neguri: ¿Un barrio con clase o una clase con barrio?”:

“Con la victoria fascista el club cae en manos de Neguri, que ejerce un control estrecho de sus actividades. Oligarcas franquistas asumen la presidencia del Athletic y son sus directivos”. 

Egido da varios nombres y apellidos para finalizar así:

“El último presidente negurítico fue Jose Antonio Eguidazu Allende de 1973 a 1977. Desde esa fecha, la presidencia pasa a manos de empresarios y comerciantes vinculados al PNV aunque notorios oligarcas consiguen mantener puestos de poder en alianza con los militantes peneuveros. Por ejemplo en 1998 es vicepresidente Domingo Guzmán “Txomin”, heredando el puesto relevante que tuvo su padre, y vocales Ignacio Aznar Ybarra, consejero de Santa Ana de Bolueta, y Jaime Arroyo Prado”. 

El tío de Domingo fue presidente del club desde 1950 al 59, su hermano directivo (sería secuestrado por ETA en los 80) y su conservadora ideología un secreto a voces. Por si quedaban dudas, censuró que Athletic y Real saltaran a San Mamés portando una ikurriña en un derbi celebrado en 1999. Aquello, según él, era “politizar”; pero no nos desviemos.

A Egidazu le sucedió en la presidencia Beti Duñabeitia, comerciante del Casco Viejo y exdirectivo del club bajo el mandato del propio Egidazu, quien apoyó en las elecciones a Ignacio de la Sota. Duñabeitia se presentó con un perfil renovador, bajo el lema “un socio, un voto”, ya que en aquellas elecciones sólo pudieron votar los compromisarios. Venció por un estrechísimo puñado de sufragios pero cuando, una vez vencedor, llamó a elecciones no tuvo, literalmente, ningún rival. El apoyo del PNV a Duñabeitia, alderdikide y posteriormente alcalde de Bilbao, está fuera de toda duda, pero si quieren una prueba chirene, he aquí una columna de la heterodoxa revista Euskadi Sioux, narrando con mucha sorna el ambiente político-futbolero bilbaíno de 1979. Conviene leerla pues, aunque sus predicciones deportivas a corto plazo resultaran a la postre erróneas, deja bien claro el peso del PNV en el Athletic.

Neguriticos Athletic Euskadi Sioux 1979

Quien fuera directivo con Beti, Pedro Aurtenetxe, fue el siguiente presidente, que dejaría un poso algo agridulce. Dulce por el equipo campeón; agrio por la posterior gestión de aquel equipazo, el affaire Clemente-Sarabia (¿hubiera aceptado en su empresa que un empleado creara tamaño cisma social? ¿Debía de mandar un jugador y no el míster?) e inexplicables decisiones como no darle pasta a Julio Salinas para que renovara y después gastarse 300 kilos en Loren.

Aurtenetxe fue asimismo el creador del logo del PNV a finales de los 70. En palabras de Anasagasti:

“Afiliado al PNV desde su salida de la clandestinidad nos llevó la campaña publicitaria de las primeras elecciones de junio de 1977”. (Fuente)

Y he aquí el amable obituario que le dedicó Andoni Ortuzar:

“Capaz de sentarse a jugar una partida a la brisca en el batzoki de Laukiz con un grupo de emakumes a las que siempre conseguía alborotar. (…) Era un hombre de familia, mejor dicho, de familias. Primero la suya, (…) pero también la familia rojiblanca (…) y la gran familia jeltzale. Pedro ha sido un militante total. Siempre dispuesto a hacer lo que se le pidiera. Pocos lo saben, pero fue miembro del Bizkai Buru Batzar en años complejos para nuestro Partido”. (Fuente)

Sin embargo, hace más de diez años el nombre de Aurtenetxe salió vinculado a un holding controlado por excargos del PNV, en lo que tenía visos de ser una trama clientelar con sus ingredientes habituales: política, empresarios, ayudas públicas, etc… (Más información).

presis en ibaigane

1990 llegó caliente. Repasando las crónicas, que uno ya es viejo y arrastra demasiados vinos, Santiago González del diario El Mundo cita a Lertxundi como el único presidente no jeltzale que ha tenido el Athletic (fuente), dato que corrobora la hemeroteca de El País. Valga la crónica de este diario, quien recuerda un “agrio debate sobre la ubicación del PNV en la contienda”, para ilustrar la situación electoral (fuente).

“Curiosamente”, la victoria de Lertxundi contó con una oposición tremendamente activa desde el minuto uno, mecanismo similar que “alguien” activaría años más tarde contra Macua, logrando engatusar, no lo olvidemos, a gente de izquierdas que previamente Fernando había soliviantado. Quién se olvidó luego de qué o de quién sería otro debate. Pero no adelantemos acontecimientos. En 1994 los resultados en el verde eran buenos, de ahí que Arrate, anterior perdedor electoral, disparara contra Lertxundi usando la deuda que arrastraba el Athletic. Sí, el mismo que más tarde gastó lo que no estaba escrito y cuyas consecuencias se sufrirían pocos años después, ya sin el vinatero en primera línea, al punto de que los jugadores se vieran obligados a rebajarse el sueldo; algo que en sí es bueno pero que ilustra cómo estaba la caja.

No lo hemos dicho pero el lector que no peine canas lo habrá deducido. En el 94 ganó Arrate, abiertamente del PNV y asiduo al aberri eguna unificado que se celebraba entre Irún y Hendaia, lo cual probablemente constituya la acción más abertzale que uno pueda realizar dentro del PNV. En fin, perdieron las elecciones Lertxundi y Gorordo. Éste último había salido del PNV por la puerta de atrás hacía no mucho y su slogan era, como recuerda el anteriormente citado González, “¿quieres que en el Athletic también mande Arzallus?”. Como Roma no paga traidores, salió a relucir el juego sucio. Gorordo lo recordaba así en una entrevista a El Correo (27-5-2015):

“Fue candidato a la presidencia del club en 1994. ¿Cómo se le ocurrió dar ese paso?

Me animó Piru Gainza (…). Yo no tenía interés, pero siguieron insistiendo. Recuerdo que Piru me decía que iba a apoyarme y yo le preguntaba si iba a resistir las presiones. Cuando le preguntaba esto, se enfadaba. Al final, sin embargo, no resistió. (…) Yo tenía otro sector fuerte de apoyo en la margen izquierda a través del presidente del Puerto de Bilbao, Jose Miguel Abarrategui, pero le dijeron que se si iba conmigo se olvidase del puesto que tenía. 

¿A tanto llegaban las presiones y las amenazas del PNV?

Pregúntale un día a Txetxu Lertxundi, que era el presidente y el favorito para las elecciones porque había hecho una buena gestión, a ver qué le dijeron cuando fue a consultar a los poderosos y les preguntó si se iban a meter mucho en campaña. Ya te digo que eran momentos complicados. Todavía recuerdo un titular de tu periódico, las declaraciones de un cargo político muy importante que, por cierto, no era socio del Athletic. “Cualquiera menos Gorordo”, decía”. 

lertxundi y atrás pradera

El siguiente presidente fue Uría, quien fuera alcalde de Zeberio por el PNV y al que, dicen, le unía una estrecha relación con Josu Bergara, diputado general de Bizkaia. Uría ya había integrado la plancha de Arrate con anterioridad. A su muerte le sucede de modo provisional Ignacio Ugartetxe, empresario que años más tarde estuvo implicado en el Caso Bárcenas. El juez lo absolvió pero el asunto, ya lo contamos, olía a corrupción y chamusquina por todos los lados (Ugartetxe negozio ugarien etxe).

Resarciéndose de la derrota previa, en 2004 ganó Lamikiz, quien no tuvo rival en Juan Pedro Guzmán (sí, el mismo directivo de los 80) y mucho menos en el ex-diputado general de Bizkaia por el PNV, Pradera, un hombre venido a menos y cuyas propuestas eran de chiquilicuatre total. Pero tranquilos, Lamikiz es hasta las cachas del partido:

“Soy bastante más que simpatizante del PNV. No me he afiliado por no darle un sesgo demasiado político a un despacho profesional que está abierto a todo el mundo. Pero yo al PNV lo llevo en la sangre”. (Fuente)

La gestión del abogado fue entre nefasta y estrambótica, valga como muestra el caso Zubiaurre, y los resultados no acompañaron, de ahí su dimisión. Accedió al cargo Ana Urquijo, presidenta hasta las elecciones de 2007.

La disputa entre Ercoreca y Macua se saldó a favor de este último por un estrecho margen. Como entre bambalinas hay mucho más juego del que trasciende, cabe decir que nadie pone todos los huevos en la misma cesta, sobre todo en tiempos convulsos. Otros hablan del apoyo por separado de diferentes familias dentro del partido, lo cual suena a la consabida historia de las dos almas dentro del alderdi. Dos caras de la misma moneda o, mejor dicho, dos monedas del mismo negocio.

Con Macua acabarían de estallar por completo los casos de Ochoa y Txato Nuñez, a quienes el club había blindado con contratos millonarios y clausulas estratosféricas en caso de despido. Si uno contaba con una jubilación millonaria, al otro un juez le dio la razón instando al Athletic a pagarle unos 900.000 euros. Los culpables de este despropósito habrían sido Arrate, Lertxundi, incluso Lamikiz en su época de directivo, pero aquí nadie parece sonrojarse y, mucho menos, pagar facturas. ¿Ejecutar los avales necesarios para ser presidente? Entre bomberos nadie se pisa la manguera.

lamkiz arrate

No obstante, su mandato acabó por sumirnos en el tedio caparrosiano y tuvo gestos que, digámoslo así, encandilaron a muchos fans de Basagoiti. Su reelección fue apoyada por Azkuna, en su plancha llevaba a seis afiliados del PNV, pero la mayoría del partido ya había armado la candidatura de Urrutia, en un momento crucial para el negocio ante el inminente derribo del viejo estadio. Hasta Mario Fernández de la BBK mostró su apoyo a Urrutia de manera pública. Macua vio cómo viejos colegas cambiaban de chaqueta y acabaría incluso perdiendo los nervios intentando mezclar la candidatura de Urrutia con la izquierda abertzale en un intento desesperado de ser reelegido. Ciertamente, nuestras retinas aún sufren con algunas imágenes, pero más aún con posteriores silencios.

Del exjugador poco más hay que decir que no hayamos dicho ya en este blog. Balzola, construcción de San Mamés y el modelo de nuevo estadio, blindado contra la clase obrera, son solo tres ejemplos del estilo que quiere el PNV para el Athletic.

El segundo mandato de Urrutia, orquestado para apenas dar margen a elecciones, hizo que Macua se cabreara al punto de acusar al PNV de la jugarreta que le dejó fuera de juego (Elecciones a puerta cerrada). El hombre, al que acabarían por salpicarle los tejemanejes del ínclito Jabyer, tenía razón, pero carecía de sentido quejarse del reglamento no escrito cuando él mismo había jugado antes al mismo juego.

Jose Luis Bilbao Jabyer-Fernandez-Bilbao Macua

Habrá quien quiera pensar que el Athletic es un club de sus socios, que es normal que haya directivos afines al PNV debido a la sociología de la provincia y que las elecciones son ejemplo de sana democracia. Se engaña. Desde el momento que se piden avales millonarios para presentarse a las elecciones, por no hablar del dineral que cuesta la campaña electoral, o que no se finiquita el sistema de compromisarios, no hay igualdad de oportunidades. Eso por no hablar de redes clientelares, enchufismo y demás injerencias políticas que condicionan el día a día del club. La anécdota, banal por otra parte, que mejor puede ilustrarlo fue el hecho de que el club cambiara la hora de un partido en San Mamés, cuando los clubes y no Tebas tenían poder de decisión, para que la parroquia rojiblanca pudiera volver del alderdi eguna a tiempo. Irrisorio y elocuente.

Por tanto, da igual ser buen gestor o no, despilfarrar en el sueldo de los directivos amigotes o ser cauto con los fichajes, enchufar a tu tropa en Lezama o en la Fundación. Lo importante, amén del capital (bufetes de abogados, comerciantes, empresarios…), es tener el colchón y la bendición del partido. El Athletic es un símbolo, convenientemente usado como señuelo; es un centro de poder que mueve mucho dinero, y hay que tenerlo bajo control. Y es que si el palco del Bernabeu sirve para hacer negocios (quizás Ugartetxe pueda contarnos más) y el Athletic vende los palcos VIP como una oportunidad para hacer lo propio, ¿qué debemos pensar del palco principal y de Ibaigane?

presis y PNV. Día san ignacio 2015

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Repasando la plantilla

*Colaboración de “Lezamako behie

Verano sin fichajes y más de un zurigorri desilusionado por ello. Lo dijimos en un tuit y nos repetimos: Que la ilusión de un hincha dependa de los fichajes, más en el caso del Athletic, además de triste tiene mucho que ver con el modelo clientelar imperante en el fútbol. Pero lasai, hoy no daremos la murga con el tema de siempre, sino un repaso a la plantilla. Esperemos que nadie nos tilde, again & again, de anti-aletik.

gol panath

Kepa: Alguien en Ibaigane la ha cagado al no haberle blindado antes de poner a este porterazo en el escaparate. Toda la afición espera que renueve, el dinero es secundario, pida lo que pida, que para eso somos de Bilbao, ¿pero y si no renueva? En fin, Urrutia jugando con fuego.

Iago: No tiene abuela pero sí padrino: Amorrortu (lo de éste y las luchas intestinas en Lezama da para serie de HBO). Seguirá haciéndonos sudar con sus salidas en la Europa League, única competición que podríamos llegar a ganar. Cosas del fútbol moderno y el bienquedismo actual, a este paso rotará hasta el utillero.

Bóveda: Un tío que ya en pretemporada apela a su polivalencia para tener minutos sabe cuál es su rol: sufrir, bien en la banqueta, bien si le toca jugar (como contra Bebe, del Eibar, sin ir más lejos).

Lekue: ¿Interior o lateral? Por pulir, sobre todo en defensa, pero tiene calidad. Debería dar un paso adelante y asentarse.

De Marcos: Todoterreno e insistente. Ahora, con el balón en los pies… Que alguien le ponga a centrar en Lezama, por favor. Bueno, a él y a otros tantos.

Yeray: Calité. Tan solo añadir dos palabras: Eutsi Yeray!

Etxeita: Fondo de armario, correcto. A algunos aún se nos sigue poniendo dura con su gol en semis de Copa en Cornellá. Y también recordamos un gol en Almería, cuando el equipo de Valverde parecía cualquier banda entrenada por Caparrós. Esto hay que decirlo, porque los recuerdos del hincha son muy selectivos; por eso pocos se acuerdan del gol salvador de, pongamos, Casas en Riazor.

Nuñez: Dicen los plumillas que siguen al equipo que es un central clásico y tal. Veremos hasta dónde puede ofrecer o si lo leído no era más que un bonito eufemismo.

Laporte: Se le hizo entrar en la filosofía con redes de arrastre que ya quisieran para sí en el puerto de Bermeo. Mucha clase, salvo cuando le traiciona el exceso de confianza. Siempre suena para irse pero aquí sigue.

Balenziaga: Hasta ahora le ha bastado con defender bien para ser indiscutible. Verle atacar es desesperante. Centrar, más de lo mismo. Pone una asistencia cada año bisiesto. Por lo demás, bien.

Saborit: Otro que no entra en la filosofía y que aquí sigue, aunque con un rendimiento a años luz del francés. Ha demostrado entre poquísimo y nada, pero la banda izquierda es tal erial que se le va renovando a la espera de que despunte, salga un cachorro en condiciones o alguien se ponga a tiro. Si en 5 años no lo conseguimos es probable que la Diputación de Bizkaia convoque una OPE para lateral izquierdo o Urrutia decida fichar a cualquier congoleño (“entra en la filosofía, por eso le hemos fichado”), si es que el Batzoki de Abando le da permiso.

San José: Un casta. Su puesto es el de ancla, esperemos que Cuco lo pruebe antes de delantero o mediapunta (esto no es un chiste) que de central, donde pasa bastantes más apuros.

Vesga: Progresa adecuadamente.

Beñat: Supuesto guía del equipo, lo cual puede no sonar a elogio cuando tenemos mucha más pegada que juego. En rueda de prensa quiso emular a Urrutióteles con reflexiones tales como “los córners los hacen buenos los rematadores”. Sí, sobre todo si la pones por debajo de la rodilla.

Iturraspe: Missing. Hasta la Ertzaintza sigue buscando al jugador que fue en el primer año de Bielsa.

Mikel Merino: Ah, no, esperad, que no está; y eso que toda la prensa bizkaina lo aseguró fehacientemente, por no hablar de medios “especializados” madriculistas y blogs locales tope enterados. Si nos mienten con el fútbol, qué no harán en otras secciones como política u horóscopo. En fin, más rigor tuvo este blog cuando habló del San Mamés Repsol Stadium (link). En todo caso, da un poco de cosa verle jugar bien en el Newcastle y que nuestro centro del campo siga sin carburar. Por qué no está aquí es un misterio que Josu no nos quiere desvelar, probablemente para hacerse el interesante.

Mikel Rico: Cuando vino las enchufaba todas, después ha ido diluyéndose. Cuando conduce el balón parece que corre por una huerta con topos. En todo caso, aprovechable pulmón, incluso de lateral derecho si me apuran.

Aketxe: Tiene una zurda que es un lujo, pero también un juego un tanto al tran-trán y mucha competencia en su puesto. Ojalá despunte.

Raúl García: Nadie recuerda ya cómo le odiaba San Mamés cuando era colchonero. Estaba cantado que rápido pasaría a ser “nuestro hijo de… “. Si el resto de la plantilla, salvo honrosas excepciones, tuviera la mitad de su sangre otro gallo cantaría.

Susaeta: Capitán. Los números cantan, sí, pero su juego a veces cabizbajo y la horchata que tiene en las venas nos desesperan a ratos. Claro que si tuviera más gol, la sangre de Rulo, etc… sería, no sé, Garrincha y no Markel; al igual que yo, pues con idiomas y un máster en Harvard tendría una columna bien pagada en el New York Times y no este encargo de los gualtrapas de Alabinbonban.

Muniain: Estira al equipo que da gusto. De hecho, como muchas veces no jugamos ni a tabas, él solito se echa al equipo a sus espaldas. Debe jugar más centrado, pero ahí está Raúl García. Que Cuco dé con la tecla.

Córdoba: Conduce, encara y desborda. Y lo mejor: es zurdo. Y de Lezama. Ilusionante fichaje, que de haber venido Berenguer podría haber visto truncada su progresión, pero de esas cosas no nos acordamos cuando queremos.

Williams: Un poco más de técnica y finalización y nos reímos de Ronaldos, Dembelés y compañía.

Aduriz: Es Dios. El mejor delantero centro del Athletic en décadas. Ni Llorente, ni Urzaiz, ni Cuco, ni Sarabia y no sigo que igual no paro hasta Zarra. Las dudas son 1) cuánto tiempo durará al máximo nivel y 2) quién será su sustituto. Conviene recordar la gran gestión de Macua y Caparrós al desprenderse de un jugador por el que el Mallorca ni siquiera pagó lo acordado.

Kike Sola: Jamás un jugador con tanta fe había sido abandonado más veces por el altísimo. Tras no demostrar nada de nada en Bilbo, ni en el Boro, Numancia o Getafe, sus declaraciones suenan a soberbia delirante, cuando probablemente tengamos que retrocedernos a Uribarrena para encontrar peores estadísticas en un delantero zurigorri. Si Cuco logra recuperarlo para la causa empezaríamos a creer en Dios y pediríamos su canonización. La de Ziganda, claro, no la de Sola. Pero dejemos ya de hacer chistes a cuenta de Kike Sobra, no sea que nos enteremos de cuánto cobra por entrenar.

Sabin Merino: Apuntaba maneras pero debe ponerse las pilas y hacerse valer o se le va a pasar el arroz definitivamente. De momento, ni convocado. 

Ander Capa: ¡Sorpresa! De momento lo mejor es que su fichaje ha pillado a contrapié a toda esa prensa basada en chascarrillos de García Rivero camuflados en frases tipo “fuentes solventes consultadas por este medio”. Listillos de medio pelo inventándose seriales en la oficina mientras hacen cuatro llamadas, le lamen el culo al jefe y yo hago cola en Lanbide, pero ésa es otra historia y vayamos a Ander Capa. Seré muy obtuso (para los de la LOGSE: bobochorra) pero gastarse 3 kilos para traerlo dentro de un año no parece una gran jugada maestra cuando se suponía que la banda derecha estaba cubierta y que el de Repelega, que será válido, socio del Athletic y lo que queráis, tampoco es Cafú y venía gratis porque acababa contrato; ya puestos, da igual si en 2018 o 2019, porque no había urgencia. Algunos ven el anuncio una maniobra de propaganda de la junta directiva, pero uno ya no sabe qué pasa por la cabeza de Urrutia. Todavía sigo reflexionando sobre las explicaciones que dio sobre Diarra, algo así como “ya que entra en la filosofía, le fichamos; como le hemos fichado, entraba en la filosofía”. Vamos, “como entra en la filosofía, pues entra y ya está”. Muy confuso todo.

San Mamés-Riad connection

Decía Sócrates (no el futbolista al que tanto adulan en la Fundación Athletic, sino el filósofo), que “la mejor manera de vivir con honor es ser lo que aparentamos”. No podemos sino admirar el gran empeño que han puesto el PNV, su brazo futbolístico en Bizkaia y sus empresas pesebreras en hacer justamente lo contrario. ¿A qué nos referimos? Pues básicamente, a todo.

Y es que, mientras la directiva del club que tanto amamos pregona a los cuatro vientos las supuestas virtudes que nos definen (y nos pasamos por el forro) desde tiempos inmemoriales (al igual que hace su partido guía con el oasis vasco de industria 4.0 y turismo de alto standing en el que nos dice que vivimos mediante su órgano propagandístico EiTB), hemos tenido que digerir la información, convenientemente ocultada y silenciada, en la que IDOM y cuatro empresas vascas más (CAF, OHL, Mondragón y Sener) se iban de viajecito a esa democracia que se hace llamar Arabia Saudí, a hacer negocios bajo la tutela y batuta de Felipe VI, sucesor de un individuo impuesto por Franco y al que Anasagasti, no en vano, calificó de “gran comisionista”. Gracias a La Marea, porque esto no lo verás en el Teleberri: La Marea

Hay quien dirá que es un poco aventurado relacionar una cosa con la otra, que está cogido con pinzas, y que qué pinta el Athletic en esta historia. Evidentemente, el club no tiene ninguna responsabilidad en que la empresa a la que dio el contrato a dedo para la construcción del estadio haga sus negocios donde sea. Bueno, el club no, pero la directiva, y esto a nadie en Bizkaia se le escapa a no ser que sea un gran hipócrita, forma parte o, por decirlo más finamente si lo prefieren, está a merced de todo el entramado político-empresarial que tiene montado el partido como si de un reino de taifas se tratara. Consultoras, constructoras, bancos…etc.

Al hilo de esto, resulta muy revelador el empeño que puso la sociedad San Mamés Berria en contratar a IDOM, tanto como el hecho de esquivar a los currelas locales mediante la contratación de mano de obra portuguesa y polaca aplicando convenios de acullá (Bolkestein). Abaratar costes, dirá alguno, pero eso cae por su propio peso cuando observamos que el estadio tiene un diseño propio de Riad y no de un entorno lluvioso y que ya ha sido parcheado, previa millonada. Una chapuza pagada, básicamente, con dinero público; dinero destinado a beneficiar a una empresa local mientras los parados vizcaínos ven cómo les chulean en la puta cara. Como veis, no hace falta pactar con el PP para demostrar que se puede ser tan o más neoliberal, es decir, de derechas.

Asimismo, al Athletic no le vale escudarse tras la pantalla de San Mamés Berria, entidad en la que el PNV hace y deshace a su antojo, cuando el club lleva siendo fagocitado tras décadas de presidencias jeltzales.

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Resumiendo: por obra y gracia del PNV, parte de nuestros impuestos han ido preferentemente a IDOM, una empresa que a saber qué turbios negocios tramita en Arabia Saudí, país acusado de financiar el terrorismo internacional del ISIS. Si en los recientes atentados de Barcelona se señalaba a Felipe VI, Rajoy y a todos aquellos que trafican con armamento y mantienen oscuras relaciones con auténticas dictaduras, resulta igualmente hipócrita la actitud del PNV y de Urkullu, condenando los asesinatos y llamando a la “paz, respeto y convivencia” mientras empresas vascas, más o menos amigas del partido, como IDOM o Sener (empresa armamentística) se sientan a hacer negocios con sátrapas. Así que, señor Urkullu, defensor de los Derechos Humanos y amigo de la autocrítica (ajena), ¿tan difícil es decir que eso está mal? ¿Tan difícil prohibirlo, siquiera sancionarlo?

“Vuestras políticas, nuestros muertos” rezaba más de una pancarta en Barcelona. Y todavía alguno vendrá a decirnos que “solo son negocios”. Conviene recordarlo, sobre todo cuando te cacheen como a un criminal en la puerta 13, te prohíban meter una pancarta en recuerdo a Cabacas o te acusen de politizar el fútbol. Odiosas comparaciones, que bien ilustran la cínica actitud de los autodenominados pacifistas respecto a la “violencia”.

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Facturas a medio plazo

¿Qué futuro le espera al Athletic? ¿Quién será el sustituto de Aduriz? ¿Pondrá Balenziaga algún buen centro durante el próximo lustro? Todo es incertidumbre, quizás eso sea lo bonito de este juego, pero como en Ibaigane saben desde hace tiempo que el fútbol es negocio, balance, pérdidas, ganancias, inmovilizado pasivo y similar vocabulario, intuimos que andarán trabajando en ello, que diría el ínclito Josemari.

Desde nuestra humilde tribuna, el panorama es desalentador. Cada vez es más difícil no ya fichar jugadores top sin soltar un pastizal, sino retener a los propios canteranos. La mayor de las veces, pues, quedan a tiro medianías que, encima, resultan caras, bien sus fichas bien sus traspasos.

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El nuevo reparto del dinero televisivo, además, hará más fuertes a nuestros más cercanos competidores. La Real tiene más dinero para retener a sus canteranos y cuenta con extranjeros con los que, a nada que acierte, poder montar un bloque que a medio plazo pueda superar el nivel del Athletic y disputarle la hegemonía. Por de pronto, este año han acabado arriba. Sí, con un gol en el 93 y una competición menos, pero “clasificación, amigo”. El Eibar, asimismo, también se está moviendo a la hora de captar jóvenes promesas en su radio de acción más próximo, Durangaldea. Y fichar en los despachos de Iruña y Gasteiz no es tan sencillo como antes.

Difícil mercado el del Athletic que, por si fuera poco, ve cómo vuelan una docena de chavales bizkainos a destinos tan dispares como Villarreal, Eibar, Real, Alavés o Madrid. Veremos quién de ellos llega a primera, pero a priori no es buena señal. Tampoco cabe llorar porque pesquen en Bizkaia, pues el Athletic lleva años haciendo lo propio en otras provincias. De ahí que la Real haya fichado a Txirri como ojeador. Movimiento tan tardío como lógico y amenazador para los intereses zurigorris.

Parece pues que la dependencia de Lezama se acrecentará más pronto que tarde. Ocurre que Lezama no es infalible y que la calidad de las cosechas, como es lógico, varía de generación en generación. Ante esta tesitura, estirar más si cabe la filosofía, poniendo centros de formación allende las fronteras de Euskal Herria no es sino pervertir una idiosincrasia que, al menos para nosotros los románticos, es incuestionable. Ni cantera global ni trampas al solitario.

Entretanto, la afición del Athletic se ha vuelto muy exigente, lo cual es bueno siempre que no caiga en la intransigencia tipo Mestalla (donde, por cierto, critican los efectos de la gestión de Lim cuando abrazaron fervientemente su causa). Probablemente la exigencia sea una herencia positiva de Bielsa, quien sacudió los cimientos de una masa y una entidad adormecidas, y con quien la afición se quitó la venda de los ojos con los bien llamados millonarios prematuros. En cualquier caso, basta ver cómo ha salido un Valverde que, con todos sus defectos (que los tiene) y sus virtudes, ha asegurado resultados y resulta que es válido para dirigir al Barça. Probablemente sea víctima del tiempo que le toca vivir, seguramente su ciclo habría llegado a su fin tal y como está el patio, pero un entrenador de su talla y carácter bien podía haber sido el “Ferguson del Athletic”, que diría Lamikiz. O no, da igual. Lo flagrante es que no hay paciencia, todo es inmediatez en el mundo del fútbol. Nos va la vida en el resultado del domingo pero llevamos décadas sin ganar nada, salvo la meritoria y honrosísima Supercopa. Así somos de cortoplacistas.

El clima, pues, roza la histeria, aún yendo a Europa cuatro años consecutivos. Quién nos lo iba a decir cuando celebrábamos in extremis el 3-0 al Anorthosis subidos a la valla del fondo norte. Ahora el socio es un cliente, de los exigentes encima. Basta ver cómo la gente huye en estampida de San Mamés en el minuto 80 o la fría despedida a Iraizoz. Ambos ejemplos se enmarcan dentro del mismo contexto. El fútbol se ha mercantilizado hasta el paroxismo y no somos excepción. El “caso único en el fútbol mundial” que nos dedicó L´Equipe queda ya muy lejos. Las heridas no cicatrizaron, el vínculo se ha enfriado.

¿Qué hará, pues, el Athletic cuando la pelotita no entre, el hincha no apriete y San Mamés siga con ambiente gélido y mucho asiento vacío? ¿A quién invocará? Las sucesivas directivas llevan desde finales de los 90 subiendo precios y poniendo cada vez más trabas para que la chavalería y la clase obrera acuda a San Mamés. Todas y cada uno de sus medidas (la última viene con agosticidad y es una circular kafkiana sobre cómo meter una bandera en San Mamés) han ido encaminadas a dividir, esquinar, minimizar y reprimir a dichos sectores, portadores históricamente de proclamas incómodas para el establishment local, léase PNV, que gobierna provincia, ciudad y palco presidencial. Su mensaje es claro: Os queremos fuera de San Mamés.

La cuota de entrada de 1.600 euros a fondo perdido marca el aval y el sesgo de clase para poder ser socio. “Herritik sortu zinalako” y tal, pero todo atado y bien atado. Precios caros, minúscula grada popular, abonos sólo disponibles para unos palcos VIP con una ocupación irrisoria y, en menor medida, horarios intempestivos están matando San Mamés. A todo esto, si San Mamés está prácticamente muerto, si el reclamo es un aura, atmosfera y misticismo que se desvanecen sin remisión, ¿qué plus se le puede ofrecer a nadie para que se deje un dineral en un palco VIP? Ah, sí: poder hacer negocios en él.

Como no hay peor ciego que el que no quiere ver, cada vez que Urrutióteles habla del ambiente queda retratado. Primero dijo que no era para tanto, que contra un Logroñés en el 93 tampoco había ambiente; ergo, ahora no lo hay, pero no os quejéis. Más tarde dijo que no hay problema de ambiente porque hemos sacado muchos puntos; ergo, sí hay ambiente. Miente, obviamente. Porque el ambiente no es problema para él, mojarse en cambio sí; de ahí tanta zarandaja, pues le incomoda una verdad que no afronta. Está a otras cosas, otros mandatos.

Será que el Gure Estiloa consiste en usar la filosofía como señuelo. O en dejarse una millonada en poner a punto la cubierta de un estadio nuevo levantado mayormente con dinero público mientras ignoras otros problemas de solución menos gravosa. Asimismo, resulta flagrante que sea precisamente un exjugador el pelele que ampare la defunción de San Mamés. Cierto es que recibía una pésima herencia, pero Urrutia es el presidente que, habiendo podido hacer más por mejorar la animación (consecuencia de implementar una amplia grada popular a precio ídem, no nos engañemos), ha hecho menos al respecto. Sobre palmeros, supuestamente de izquierdas, amparando el estilo de gestión del PNV mejor no hablamos. Allá cada cual con su conciencia.

Repetimos: cuando haya más que altibajos, Lezama no chute y la pasta de las televisiones equipare presupuestos, no se pueda fichar más que medianías y el equipo no carbure, ¿a quién le pedirán que entone “beti zurekin” si se han cargado a tantos fieles por el camino? Que sí, que lo primordial es el negocio, pero el negocio no es infinito. Y al apostar única y exclusivamente por el modelo clientelar, el Athletic, lejos de fidelizar, está cavando su propia tumba. Al tiempo.

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#HERRIHARMAILADUINA

Periko eta Iribar, berdegunetik aldarrika

Urte bat inguru Periko Solabarria zendu zenetik eta, ziurrenik, irakurle asko dagoeneko galdetzen ariko dira zer zerikusi duen militante ezkertiarrak Athleticekin eta blogaren edukiekin. Pazientzia, arren. Gutxi akaso baina bada harremanik.

Haren berri izan ez duenarentzat zaila da Perikoren ibilbidea bi hitzetan laburbiltzea. “Apaiz gorria” Frankoren garaietan, behargina ororen gainetik, Herri Batasunaren sorreran parte hartu zuen, baita hamaika borroketan engaiatu, azken minuturarte egin ere. Guzti honen eta askoz gehiagoren xehetasunak bere ibilbidea errepasatzen duen “Periko gazteekin hizketan” (Txalaparta) liburuan aurki daitezke. Bertatik bizpahiru pasadizo hautatu ditugu.

Hasteko, Periko Meatzaldeko herrixka batean apaiz ibili zenekoa. Apaiz izateaz gain irakasle ere bazen. Bere ospeaz jakitun, falangistak Periko kate motzean lotzen saiatu ziren eta inspektorea eskolatik agertzen zitzaien hilabetero. Ez zen oso pozik ateratzen, haatik:

“Inspektoreak bisita hasten zuen esanaz “orain Cara al sol abestuko dugu”, baina haurretako inork ez zekien, berau ikasi eta abestea derrigorra zen arren. Falangistak sutan jartzen ei ziren, eta ahalegindu ziren Periko Trianotik botatzen, emaitza kaskarrekin. Ez pentsa haurrek kantatzen ez zekitenik, behin neskatila batek falangista-inspektoreari esan baitzion Cara al sol ezetz baina Athleticen hamaikakoa abesten bazekitela”.

Hara Perikoren azalpena:

“Athletici buruz jakin beharra zuten, garrantzitsua baitzen, baina Cara al sol…”

Ildo honetatik, ezin ahaztu Edorta Jimenez idazlearen hitzak: “Athletic aberria zen”. Izan ere, frankismoaren urte gris haietan Athleticek argi eta garbi irudikatzen zuen bere baitan nazio azpiratu bat. Behintzat, halaxe zen askorentzat.

70 eta 80. hamarkadetara salto eginez, HBko mahai nazionalean aurkitzen dugu Periko. Bertan, jakina denez, Iribar ere ibili zen. Egun, ordea, badirudi Iribarrek ez duela gai haietan sakondu nahi, “La patria del gol” (Alberdania) liburuan ematen dituen erantzunak kontuan hartzen baditugu behintzat. Horrela mintzo zen Periko garai haietaz eta Iribarri buruz:

“Mahai nazionalean geunden biok. Oso ondo azaltzen zituen kontzeptuak; hizlari ona zen. Nire bila etortzen zen obrara, elkarrekin mitinak ematera joateko edo Donostiara batzarretara joateko. A ze auto puska zuena! Bost eta erdietan irteten nintzen lanetik, eta obrara etortzen zen bila, tenore horretan, Arrontegiko zubira. Oso jatorra zen, eta nire lankideek, zeintzuek begiak atera beharrean egoten ziren Iribar nire bila etortzen zenean, galdera pila egiten zizkioten, eta berak adeitsu erantzun”.

Jakina denez, haiek ere (noiz ez dira izan, bada?) langileen borroka urteak ziren. Futbolean ere iger zitekeen:

“Behin, Perikok [Iribarri] eskatu zion ea utzi ahal zien pankarta batekin sartzen San Mames estadiora. Ez zen oroitzen zein zen aldarrikapen zehatza, baina, Iribarren laguntzaz, atsedenaldian, zelaira sartzeko aukera izan zuten, eta buelta osoa eman. Perikori (…) prakaren botoia hautsi (…) eta prakei eta pankartari batera eutsi beharrean ibili behar izan zuen San Mames zaharrean”.

Kasualitatez, “San Mames: Historia eta memoria” liburuan pasadizoa ilustratu dezakeen argazki bat agertzen da. Bertan, langile batzuk agertzen dira

no al cierre de euskalduna. 84

“No al cierre de Euskalduna” pankartapean martxan. 1984ko abenduaren 16a zen, Barçaren aurka jokatu baino lehenagoko instanteak, liburuak dioenagatik. Akaso Perikoren oroimenarekin bat dator argazkia; akaso ez. Edonola, Iribarri zor zaio Perikok gomutan zuen keinua:

“Iribar eskuzabala zen gurekin, baina Iribar, Iribar zen. Clementek ere bazuen suhia espetxean, anaia HBko zinegotzi Barakaldon… Baina ez dut uste gurekin horrela portatuko zenik. Haren oso oroitzapen ona dut”.

Irakurleak jakingo duen bezala, Clementek beti aldarrikatu du bere jeltzaletasuna. Bestalde,  eta tamalez, gaur egungo betaurrekoekin sinesgaitza dirudi berdegunetik langileak manifestazioan ikustea. Garai txarrak bizi ditu langilegoak eta Periko bera ere horren jakitun izan zen azken momenturarte:

“Beldurra sartu nahi izan digute [langile klaseari], eta orain limosnekin bizi gara. Irentsi, irentsi eta irentsi besterik ez dugu egin. (…) Irabazi egin dute gu desmobilizatuz. (…) Eta oraindik ere San Mames Berrian langileak esplotatzen ari dira! Athleticeko zaleek eurek ere ez dute hor lagundu; greba egin behar litzateke hor; tribuna geratu, belarra kendu…”.

Egia da. Badirudi zalegoari urrun geratzen zaizkiola aldarrikapen haiek, Atotxako ikurriña ezkutua edota, esaterako, 1977ko apirilaren 24an Errealeko eta Athleticeko jokalariak amnistiaren aldeko pankartarekin atera zirenekoa. San Mamesen historia jorratzen duen liburu beretik atera dugu argazkia. Bertan Iribar ikus dezakegu pankartari eusten. 2015-2016 denboraldian, ostera, Athleticeko pare bat zaletuk gutxienez isuna jaso dute euskal polizia “autonomoa”-ren eskutik amnistiaren aldeko ikurrak San Mamesen erakutsi izana leporaturik. 40 urte eta gero spanish democracy delakoak bere horretan dirau.

amnistia 77

Campeón singular de un trofeo artificial.

La rutina nos empujó a San Mamés el pasado viernes. Sin atisbo racional de victoria en la mente, el impulso prácticamente obedecía a un resorte biológico, labrado por la fuerza de la costumbre. La de bocadillo, blasón rojiblanco y tertulia pre (y post) partido entre amigos, familiares, colegas. Un partido más, otro de tantos.

Pero no lo fue. El espectacular y vibrante 4-0 nos reconcilió con el espíritu del club y, en cierta manera , con el fútbol, ese al que errónea y literariamente le achacábamos que nos debía algo tras tanta derrota. Si el balompié debe algo en Bilbao, imagínense qué debe en Castellón o, ya puestos, en cualquier equipo lejos de la metrópoli en algún país subdesarrollado. En todo caso, será el negocio el que debe mucho al fútbol, del cual se ha apropiado y pervertido; de ahí muchas de las dificultades añadidas a las que se enfrentan el Athletic y su filosofía; de ahí parte del plus del Athletic frente a otros equipos de su entorno más cercano.

Siendo el Barça campeón de Liga y Copa, esta Supercopa carecía de razón de ser más allá del cambio de reglas de 1996, habilitado a mayor gloria de sponsors, televisiones y taquillas. Un trofeo menor, sólo ponderable si junto a otros suman sextete. Así encaró el partido Luis Enrique, rotando en exceso por la saturación de partidos; lo cual tampoco es mucho decir cuando las piernas de Suarez superan el valor de mercado del once rojiblanco. Para cuando el mister culé advirtió que el fútbol, más allá del dinero, también es orgullo, herido en este caso, ya era demasiado tarde. El viejo león se había cobrado las últimas y dolorosas afrentas en un ejercicio de catarsis colectiva y de autoafirmación, corroborado tres días después en el Nou Camp mediante un empate fruto de la misma receta de la ida: intensidad, presión adelantada, garra, coraje y el planteamiento de un mister que hace escasos meses supo reanimar y reflotar un equipo a la deriva.

Porque hace mucho tiempo comprendimos que el fútbol no iba, sensu stricto,  de ganar, para refugiarnos en un orgullo compartido que, mal que bien, mantenía prietas las filas a pesar de los vaivenes, deserciones y embates en nuestra contra, incluso por parte de aquellos que dirigen el club. Y pese a todo, cuánto ayudan las victorias, por mínimas que sean extramuros, a mitigar nuestros males y encarar nuevas batallas. Refuerzan esa moral que nos impulsa cada quince días a San Mamés y sus aledaños. Y reforzarán él ánimo de un vestuario y cuerpo técnico del que, en medio de las más inmediatas celebraciones, habiéndose acordado de la afición y de aquellos jugadores que no levantaron título alguno en 31 años, nos gustaría escuchar unas palabras para Iñigo Cabacas, cuyo recuerdo quisieron borrar unos impresentables en el partido de ida.

Garaipenerarte, Jo Ta Ke.

Soñando en rojiblanco 4

Ya que la Fundación Athletic no se digna a cumplir nuestro sueño rojiblanco, y en vista de lo que han montado en las otras 3 ocasiones (1, 2, 3), nos vemos obligados a publicar íntegra la carta que metimos, como exigían las bases, en el buzón que se habilitó en la tienda oficial de los bajos de San Mamés. La verdad, juzgad vosotros mismos, no parece que sea tan descabellado cumplir con nuestro humilde sueño…

Estimada Fundación Athletic:

Últimamente nos estamos portando muy bien. El equipo no juega ni a tabas pero desde la grada seguimos animando aunque juguemos contra un Segunda B un frío jueves de invierno a las diez de la noche y el resto del campo esté como el Palco VIP: callado y semivacío. Por eso, y aprovechando que os habéis puesto en plan Olentzero con el fin de hacer realidad nuestros sueños zurigorris, escribimos estas líneas tras haber reflexionado mucho después de asistir a varios ciclos de Thinking Football.

Sabemos que no podéis abarcar todos los sueños; desconocemos qué criterio vais a seguir para seleccionar a los “ganadores” y dirimir qué sueños merecen la pena cumplirse y cuáles no. Habíamos pensado que Balenziaga podría disfrazarse y regalarnos un balón firmado, como ha hecho Cristiano Ronaldo, pero eso sería demasiado egoísta amén de un tanto publicitario; además, preferimos que nos regalara alguna asistencia para variar. Por tanto, nuestro sueño rojiblanco no tiene nada que ver con jugadores, que suficiente tienen con descansar del turno de mañana en Lezama. Tranquilidad, no vamos a pedir fichajes millonarios que sangren nuestros bolsillos y las arcas de Ibaigane; tampoco el retorno de Bielsa, por lo que vuestro patrocinador Balzola puede estar tranquilo: no ha lugar a conflicto de intereses.

Conocemos muchos hinchas del Athletic: amigos, hijos, vecinos, compañeros de filas en las colas de Lanbide. Son Ainhize, Joseba, Nahia, Iñigo y un largo etc. Sus nombres son lo de menos. Muchos de ellos se han visto paulatinamente obligados a dejar San Mamés, otros rara vez acudieron y los más jóvenes jamás acudirán debido a la política de precios del club. Sería egoísta pedir algo sólo para nosotros, por eso pedimos algo para toda la familia rojiblanca. Dicho brevemente: queremos una amplia grada popular tras una de las porterías, con precios asequibles, especialmente dirigida a la juventud.

Creemos que es algo realizable. Quizás más factible que las asistencias de Balenziaga. Entended que, aparte de buscar el bien común, hemos sido comedidos. No hemos pedido que desaparezca el politiqueo del palco, ni el amiguismo empresarial, ni la desaparición de publicidad desahuciadora y contaminadora de la camiseta. Nótese que no se solicitan condiciones laborales dignas para los trabajadores, tal y como ha asegurado el FC United; el club podrá seguir usando el convenio portugués en caso de obras. No pedimos democracia asamblearia, participativa y transformadora en la onda de Sócrates en el Corinthians; podéis seguir tratándonos como clientes de segunda. Por no pedir ni siquiera pedimos que os regalen un diccionario castellano-euskara para evitar atentados lingüísticos como “zurigorri ametsetan”.

Es un sueño cuyos efectos multiplicarían la felicidad, en el presente como en el futuro, de la masa social zurigorri. Máxima felicidad para el mayor número de personas, lo debió de decir algún sabio. Esperamos, de todo corazón, nuestro sueño se convierta en realidad.

Los hinchas primero.

Alabinbonban Blogzinea

SoñandoEnRojiblanco en pdf.

** Apoya la campaña para la ampliación de la grada popular y la instalación de localidades de pie en change.org

Soñando