Contracrónica viguesa

*Colaboración de Dinoseto

Vigo es una de esas citas que se tienen marcadas en rojo en el calendario. La experiencia de los años te dice que, por lo menos, mal no lo vas a pasar y que no te cruzarás con fascistas o spaniards tocándote las pelotas. Cuando el pasado verano salió el calendario para esta temporada y vi que coincidía con el puente del 1 de mayo, no me quedó otro remedio que amenazar a los colegas a 10 meses vista.

Así que el domingo a la mañana, con fuerte viento de levante, pusimos rumbo en coche a la ciudad de las Islas Cíes. Dicen que si te encuentras a un gallego en el descansillo de la escalera, por más que le preguntes nunca sabrás si sube o baja. Algo así nos debió pasar a nosotros, por mucho que hayan hecho autopista por todo el Mar Cantábrico y que te lleve directo a Vigo, en un par de ocasiones no sabíamos si íbamos o veníamos; y al final, llegamos.

Vigo, objetivamente, es una ciudad fea pero la gente es maja; lo cual nos recuerda lo que nos han dicho a nosotros toda la puta vida. Bueno, a veces no hemos pasado ni por jatorras, pero no nos desviemos.

LFP_Aficion_Athletic

Parada obligatoria, Casco Vello. La parroquia rojiblanca estaba allí reunida, desde los que acababan de llegar, los que llevaban desde el viernes y se jactaban de estar dejando seca la ciudad, o los que te contaban que llevaban hecho un rute por todas las capitales de provincia gallegas para terminar en Vigo. El ambiente, inmejorable, unos alardeando de sacar la mariscada más grande y otros de vaciar botellas de orujo de dos tragos. Como para escribir cuarenta bilbainadas.

Nublados pues de priva y marisco, cuando ya nos imaginábamos a algún concejal del PNV calculando el impacto de nuestra afición en el PIB local, empieza la Kalejira. Nosotros, dada la distancia, optamos por el bus. Buen puñado de risas para saber cuál coger. El conductor te dice que subas, que te deja en Balaidos, miras y es el numero 12. Un lugareño insiste en que cojas el 8, el mapa sugiere el 16 y algunos bilbaínos insisten en que ellos solo se van a montar en el 11 porque así se lo han dicho.

Una vez llegados a los aledaños, lo de siempre, unos tragos y para dentro. No hay como viajar para ver que lo que tienes en casa es la misma mierda que en el resto de los sitios. La puerta 13 de San Mames es la misma mierda que la 20 de Balaidos: colas, cacheo-colonoscopia, presión policial…. En fin, que si no fuera por la alegría que llevas dentro te planteas el ir al futbol, pero ya que estas allí qué vas a hacer… Pues entrar 15 minutos tarde.

¿El partido? Casi ni hubo. Victoria fácil. Y a domicilio. Joder, no parecíamos nosotros. No hizo falta ni que saliera Aduriz de inicio, así que es inexplicable sacarle cuando el partido está ganado. Si llega a romperse, alguno trinca a Txingurri y lo deja anclado junto a los Dinosetos de Vigo (una especie de atractivo turístico mierdoso que algún local tuvo a bien tratar de quemar).

Por lo demás, en el descanso se puso en pantalla la Gran Noche de Raphael para sorpresa de propios y extraños, elevando el éxtasis de la parroquia a limites estratósféricos. Sí, un tanto spanish caspa, pero a) es pegadiza y b) mayores mierdas habrás bailado a altas horas de la madrugada en más de un tugurio.

Resumiendo: 3 pitidos, 3 goles, 3 puntos…. y para muchos 3 asteriscos en los próximos análisis de sangre. Quizás tengamos que preguntarle a nuestro presi cuál es el secreto para capear tanta jamada futbolera.

Vigo, te llevo en la memoria, y como buen ateo practicante, rezo cada noche por que el año que viene pueda volver a verte.

Pd: Suerte al Celta en su eliminatoria contra el Manchester de nuestros amigos Glazer, Mourinho y Ander Horrore.