Fútbol en el norte de Irlanda: the mighty Belfast Celtic FC (3ª Parte)

** Corresponsal de Alabinbonban en Irlanda

… continuación de la segunda parte

En los años 30 siguieron llegando los títulos, ganando seis ligas más -cinco de ellas seguidas entre 1936 y 1940- y dos copas, además de otros torneos de menor rango como la Gold Cup o la City Cup. El verdadero problema, sin embargo, seguía siendo extra-futbolístico. El club tuvo que aguantar todo tipo de abusos verbales tanto de los equipos contrarios, como de sus aficionados. Ya hemos comentado que su máximo rival, el Linfield, contaba con una afición muy arraigada en la comunidad protestante del gran Belfast, detalle que es indispensable tener en cuenta para medir en toda su dimensión esta rivalidad y caer en la obviedad de que traspasaba lo meramente deportivo. Si el derby de Glasgow entre Rangers y Celtic fue bautizado como ‘The Old Firm’, Linfield y Belfast Celtic fueron conocidos como los ‘Belfast’s Big Two’.

Los años 40 comenzaron de la manera más terrible con el estallido de la II Guerra Mundial. Belfast sufrió severamente los bombardeos nazis. La ciudad parecía no estar preparada para una crisis de tal magnitud. La situación, sin embargo, fue muy diferente en la República de Irlanda ya que se mantuvo neutral durante el conflicto. Y es que se trataba de un estado de reciente creación. Tras la partición de 1921, el Estado Libre Irlandés se convirtió en un dominio autogobernado pero dentro de la Commonwealth británica, pero con el paso de los años, derivó en la República de Irlanda en 1937, ya sin ninguna atadura con el Reino Unido y convertido en un nuevo estado completamente independiente. El presidente irlandés, Eamon De Valera, optó por la prudencia y decidió mantener a la joven república al margen de la segunda gran guerra.

En lo futbolístico, también fue una década negra para el club ya que un lamentable incidente ocurrido en 1948 significó el principio del fin (incidente que detallaremos posteriormente). Ciñéndonos al verde, hubo algunos hitos para la historia, como goleadas al Lisburn Distillery por 10 a 2 y al eterno enemigo del Linfield por 1 a 8 en Windsor Park en la County Antrim Shield. Y en 1941, el mediocentro Peter O’Connor rompió todos los récords al marcar él solito 11 goles al Glenavon.

Peter O'Connor, autor de 11 goles en un mismo partido

Peter O’Connor, autor de 11 goles en un mismo partido

Durante esta década, también surgió la última perla local, Charlie Tully, quien jugó para el club entre 1944 y 1948, para luego fichar por el Celtic FC y hacer historia en Glasgow, hasta el punto de que el jugador aparece en la letra del cántico ‘Willie Maley’ que la afición del Celtic todavía recita hoy en día desde las gradas de Parkhead. Tully era un genio dentro y fuera del campo. Tenía fama de revoltoso en el vestuario como recuerdan sus ex-compañeros. De hecho, llegó a decir “Ojalá hubiera nacido un 12 de julio, sólo por incordiar un poco”.

“And they gave us James McGrory and Paul McStay

They gave us Johnstone,Tully, Murdoch, Auld and Hay

And most of the football greats

Have past through Parkhead’s gates

For to play football the Glasgow Celtic way”

Los títulos siguieron llegando, aunque más en copa (cuatro), que en liga (una, en la temporada 1947-48). Temporada que nos lleva, desgracidamente, al terrible incidente antes mencionado: Durante el ‘Boxing Day’ de 1948 –día del periodo navideño en donde es tradición en las islas que se jueguen partidos- se enfrentaban Linfield y Belfast Celtic en Windsor Park.

El partido, como es habitual en encuentros de máxima rivalidad, fue bronco con algún expulsado incluido. El Celtic fue ganando todo el partido 0-1, pero en el último minuto  los locales empataron poniendo el 1-1 definitivo. Lo peor llegaría tras el pitido final, cuando hinchas del Linfield saltaron al campo, atacando salvajemente tanto a aficionados, como a jugadores visitantes, en el enésimo ejemplo de violencia sectaria en Belfast, pero esta vez con la novedad de que ocurrió en un campo de fútbol.

Irónicamente, la peor parte se la llevó el jugador del Celtic, Jimmy Jones, que era protestante, al que le rompieron una pierna y dejaron inconsciente tendido en el césped. El defensa Robin Lawlor y el portero Kevin McAlinden también fueron gravemente heridos. Y todo esto ante la increíble pasividad de la policía: no se produjo ni un solo arresto, los policías ni siquiera hicieron ademán de usar las porras como medio disuasorio y el personal de seguridad del propio estadio no proporcionó la más mínima protección al equipo y aficionados de Falls Road. Poco después, Windsor Park fue clausurado durante un mes, pero el daño ya estaba hecho. Ni siquiera el título liguero conseguido al final de esa temporada, alivió el profundo malestar de la directiva del club, que comenzó un serio debate interno sobre si continuar en la competición o no.

En pleno debate, el equipo se aventuró en una gira por EEUU en 1949 para jugar una serie de amistosos, incluido uno contra la selección de Escocia, en el que se impusieron los de Belfast por 2-0. Incluso al otro lado del Atlántico, el equipo siguió levantando ampollas entre el unionismo norirlandés cuando se mostraron imágenes de los jugadores saltando al campo durante un partido de la gira portando una gran bandera irlandesa. Dentro del club, el hecho se redujo a anécdota. Las dos Irlandas en estado puro.

La foto de la discordia: los jugadores en EEUU posando con la tricolor irlandesa en 1949.

La foto de la discordia: los jugadores en EEUU posando con la tricolor irlandesa en 1949.

Tras la vuelta a casa, los jugadores recibieron la peor de las noticias: la directiva, no sin discusiones internas, finalmente había decidido retirarse de la competición. La afición estaba a muerte con el equipo, cosa que los directivos sabían perfectamente, pero priorizaron la seguridad de los jugadores y aficionados sobre todo lo demás, algo que no podían asegurar tras recibir las pertinentes e insuficientes explicaciones de las autoridades. Además, el club por entonces contaba con serios problemas económicos, lo que ahondó la crisis.

En un principio, decidieron retirarse de la competición temporalmente hasta que esos asuntos se solventaran, pero la solución nunca llegó. El equipo no volvería a disputar un partido oficial y se despidió jugando un par de amistosos, uno en casa contra el Celtic FC en 1952 y otro en campo del Coleraine, un 24 de junio de 1960. Aquel día, el Belfast Celtic jugaba su último partido de fútbol. El club se despedía con un impresionante palmarés de 14 ligas, 8 copas y otros muchos torneos de menor entidad.

Último partido disputado por el equipo contra el Coleraine en 1960.

Último partido disputado por el equipo contra el Coleraine en 1960.

 

Hubo una especie de descendiente en 1970, con la creación del Donegal Celtic FC, para algunos, el heredero natural del Belfast Celtic. El club vistió los mismos colores, también jugó de local en West Belfast y, lamentablemente, de nuevo tuvo que padecer las iras del sector más sectario de la afición del Linfield, cuando una eliminatoria copera en 1990 acabó como aquel triste Boxing Day de 1948: el partido debía jugarse en campo del Donegal Celtic, pero la federación norirlandesa, aconsejada por las fuerzas de seguridad, decidió llevar el encuentro a Windsor Park, alegando –a saber por qué- motivos de seguridad.

Hooligans del Linfield provocando altercados durante un partido contra el Donegal Celtic.

Hooligans del Linfield provocando altercados durante un partido contra el Donegal Celtic.

Durante el partido -cuyo comienzo tuvo que retrasarse media hora debido a altercados entre las aficiones- hinchas del Linfield saltaron al campo, consiguiendo agredir a algún jugador visitante. Ahí no estuvo al quite la policía (el entonces RUC), pero sí que lo estuvo para entrar con porras y material antidisturbio a la zona de los aficionados del Donegal Celtic para reprimirles, mientras los hinchas locales celebraban con mofa y signos de triunfalismo cada porrazo. Por supuesto, el partido no se suspendió y acabó imponiéndose el Linfield por dos goles a uno. Tras el pitido final, los altercados se extendieron a la calle, dejando un saldo de 30 heridos. La prensa reconoció que fueron los incidentes más graves en muchos años relacionados con el deporte norirlandés.

** Video de la noticia en la televisión norirlandesa sobre los incidentes durante el Linfield vs. Donegal Celtic en 1990

En cuanto a Celtic Park, el campo continuó como escenario para carreras de galgos hasta la década de los 80, cuando fue derribado para construir un centro comercial. A día de hoy, una pequeña placa en algún lugar de este centro recuerda a los clientes que allí, una vez jugó un equipo de fútbol que fue el orgullo de Falls Road, que dominó el fútbol irlandés durante muchos años y que sólo pudo ser frenado por el odio y la sinrazón del sectarismo, en vez de por los defensas rivales. En 2010, la Belfast Celtic Society abrió en este centro comercial un pequeño museo dedicado al club. Esta sociedad de homenaje y recuerdo al equipo se había fundado en 2003, con el fin de dar a conocer entre las nuevas generaciones el legado del Belfast Celtic FC. Como presidente honorífico, eligieron a Jimmy Jones que presidió orgullosamente la sociedad hasta su fallecimiento, el pasado mes de febrero de 2014 a la edad de 85 años. Charlie Tully Jr. recogió el testigo de Jones.

 

Jimmy Jones poco antes de su fallecimiento, quien presidió la Belfast Celtic Society entre 2003 y 2014.

Jimmy Jones poco antes de su fallecimiento, quien presidió la Belfast Celtic Society entre 2003 y 2014.

Si el futuro es difícil de predecir, lo es más en un lugar como Belfast, ciudad demasiado acostumbrada a los vaivenes y la inestabilidad política. Lo que es cierto es que el nombre del club sigue registrado y, como ya dijo un ex-técnico del equipo en 1989, quién sabe si algún día volverán a renacer. En la temporada 2013-14, un nuevo club bajo el nombre de Belfast Celtic, se inscribió en la Northern Ireland Football League (NIFL), entrando en la ‘Division Four’ y ganando el ascenso a la ‘Division Three’, tras finalizar en segunda posición. El equipo, como no podía ser de otra manera, juega sus partidos como local en Falls Road. ¿Significará esto el regreso del “grand old team” como rezaba el himno del club?

 

Documental emitido en 1989 por la televisión norirlandesa sobre el Belfast Celtic

 

BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA:

-Coogan, Tim Pat (1980). The I.R.A.. Glasgow: Fontana Books

-Fitzduff, Mary (1998). Más allá de la violencia. Bilbao: Bakeaz-Gernika gogoratuz

-Gurruchaga, Iñigo (1998). El modelo irlandés. Barcelona: Península

-Rolston, Bill (1992). Drawing support: murals in the north of Ireland. Belfast: Beyond the Pale publications

-Rolston, Bill (1998). Drawing support 2: Murals of war and peace. Belfast: Beyond the Pale publications

-Waldmann, Peter (1989). Radicalismo étnico. Madrid: Akal

-Feeney, Brian (2002). Sinn Féin, a hundred turbulent years. Dublín: The O’Brien Press Ltd.

-Arthur, Paul (1997). “Reading” violence: Ireland, sacado de Apter, David E., The legitimization of violence. London: MacMillan Press Ltd.

-Bruce, Steve (1992). The red hand: Protestant paramilitaries in Northern Ireland. Oxford: Oxford University Press.

-Bryson, Lucy y MaCartney, Clem. (1994). Clashing symbols? A report on the use of flags, anthems and other national symbols in Northern Ireland. Belfast: Queen’s University of Belfast.

-Law, Gary (1998). The cultural traditions dictionary. Belfast: Blackstaff Press.

-Woods, Ona (1995). Seeing is believing? Murals in Derry. Derry: Guildhall Press.

CAIN (Conflict Archive on the INternet):http://cain.ulst.ac.uk/

Más info en http://www.belfastceltic.org

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Fútbol en el norte de Irlanda: the mighty Belfast Celtic FC (2ª Parte)

** Corresponsal de Alabinbonban en Irlanda

continuación de la primera parte

En 1901, y tras haber jugado en un par de campos distintos, por fin se establecen en su estadio definitivo, Celtic Park, apodado como ‘The Paradise’ por sus hinchas (de nuevo, las conexiones con el Celtic FC se hacen inevitables). El campo, ubicado en Donegal Road en el corazón de West Belfast, llegó a tener una capacidad de 50.000 espectadores. Cuentan algunos ex-jugadores que cada partido se convertía en todo un acontecimiento en la zona, llenándose el campo hasta la bandera, lo que trajo un montón de vidilla y ambiente a Falls Road. En otras palabras, el club ayudó a salir de la marginación social a esa parte de la ciudad tan necesitada. El veterano cronista del club, Bill McKavanagh, dijo una vez “Cuando no teníamos nada, tuvimos al Belfast Celtic y entonces, tuvimos todo”.

Vista aérea de Celtic Park, hogar del Belfast Celtic FC desde 1901

Vista aérea de Celtic Park, hogar del Belfast Celtic FC desde 1901

Celtic Park era además un campo multiusos, ya que se organizaron otros eventos al margen de partidos de fútbol. Fue, por ejemplo, escenario de un acto de Winston Churchill en 1912 a favor del ‘Home Rule’ para Irlanda, ya que el campo era el único sitio lo suficientemente grande y seguro para organizar tal evento. A pesar de eso, un grupo de furiosos unionistas atacó el coche de Churchill en su camino del hotel al estadio. Una vez llegó, el acto discurrió sin incidentes.

Ese mismo año, el club se convirtió en el primer conjunto irlandés en jugar en el extranjero haciendo una gira de seis partidos por Checoslovaquia, con un balance de cinco victorias y un empate. Esa misma temporada, ganaron la primera edición de la Gold Cup tras vencer por 2-0 al Glentoran.

Pero las cosas en casa seguían al rojo vivo en 1912. Tras nuevos acuerdos en torno al Home rule entre Dublín y Londres, se funda como respuesta la Fuerza Voluntaria de Ulster (Ulster Volunteer Force o UVF) dentro del seno del unionismo, formada por 250.000 hombres con el fin de “derrotar la presente conspiración” ya que estaban seguros que el Home rule “sería desastroso para el bien material de Ulster y de toda Irlanda”, además de ser “peligrosa para la unidad del Imperio”. Detrás del UVF estaba el Consejo Unionista de Ulster (UUC). Ese año ya se empieza a hablar de una posible partición de Irlanda, en torno a los favorables y contrarios al autogobierno del Home rule.

Mural que hace referencia a la UVF

Mural que hace referencia a la UVF

Esto provocó, a su vez, movimientos por el lado republicano. A mediados del s. XIX se había creado un amplio movimiento revolucionario llamado Los Fenianos que derivaría poco después en la Hermandad Republicana Irlandesa (Irish Republican Brotherhood o IRB) y que contaba también con facciones armadas. A estos movimientos, bajo diferentes nombres, se les achacó el asesinato del Secretario Jefe para Irlanda en 1882, así como la llamada “Campaña de la dinamita” que consistió en una serie de atentados con este explosivo en Inglaterra entre 1903 y 1905.

La IRB, en respuesta a la creación del UVF, fundó otra facción armada, los Voluntarios Irlandeses. Para muchos, el gérmen del IRA.

Cartel llamando a los irlandeses a unirse a los Voluntarios

Cartel llamando a los irlandeses a unirse a los Voluntarios

Por si esto fuera poco, en 1914 estalla la I Guerra Mundial, con lo que toda propuesta en torno al autogobierno irlandés quedó aparcada mientras el Reino Unido estuviera inmerso en la contienda. Evidentemente, esto afectó al fútbol también, aunque se pudiera jugar la temporada 1914-15, donde el club gana su segunda liga tras 15 años de sequía.

Con el Reino Unido en la primera gran guerra, los republicanos irlandeses aprovecharon la coyuntura para alzarse en armas durante el Levantamiento de Pascua de 1916 en Dublín. Sublevación nuevamente sofocada por el ejército británico, lo cual no es de extrañar, teniendo en cuenta que contaban con un mayor y mejor armamento y, en número de efectivos, eran 20 veces más que los insurgentes. La revuelta tuvo consecuencias fatales para los católicos del norte que empezaron a sufrir nuevas discriminaciones del lado protestante, como discriminaciones en temas de empleo o una división arbitraria e injusta del sistema electoral, con el fin de asegurarse una mayoría protestante –y por lo tanto, unionista- en la toma de decisiones que afectaran al norte de la isla.

Estado tras la sublevación en el que quedó el edificio de Correos de Dublín, donde se inició el Levantamiento de Pascua de 1916.

Estado tras la sublevación en el que quedó el edificio de Correos de Dublín, donde se inició el Levantamiento de Pascua de 1916.

En esta convulsa época, nacen las primeras leyendas del club, como Mickey Hamill o el portero Elisha Scott. Hamill llegó a jugar en el club hasta en tres épocas distintas (1909-1910, 1914-1920 y 1926-1930). Entre esos períodos, jugó en los dos grandes equipos de Manchester (United y City), en el Celtic FC e incluso en clubes estadounidenses. Los que le vieron, dicen que fue el mejor jugador irlandés de la época, el George Best de los años 20. Scott, por su parte, también jugó en dos etapas distintas, primero como jugador (1916-1919) y luego como jugador-entrenador (1934-36). Entre esos dos períodos, también defendió la portería del Liverpool, convirtiéndose en uno de los primeros mitos del club de Merseyside. Y como curiosidad, comentar que también jugó con los colores del eterno enemigo, el Linfield FC, en dos etapas distintas. De hecho, la primera vez que llegó al club de Falls Road, lo hizo proveniente del Linfield.

En 1936 colgó los guantes para centrarse exclusivamente en sus labores de entrenador del equipo, puesto que ocupó hasta 1949.

Pero la nueva década de los 20, trae también nuevos disturbios sectarios a Belfast, donde muchas familias católicas son forzadas a abandonar sus hogares, lo cual acrecentó la segregación residencial de la ciudad. En 1921, tras nuevas sublevaciones del recién creado Ejército Republicano Irlandés (IRA) dirigido por Michael Collins y surgido de las cenizas de rebeliones anteriores de las que recogieron el testigo, se llega a la inevitable partición de la isla, creándose por un lado, el Estado Libre Irlandés, con capital en Dublín, que se extendía por el sur y noroeste y, por otro, la provincia de Irlanda del Norte al noreste, con capital en Belfast y compuesta por seis condados, perfectamente diseñados y recortados con escuadra y cartabón entre unionistas y Westminster para asegurarse una holgada mayoría protestante. No olvidemos las palabras del que se considera padre del nacimiento de Irlanda del Norte, el político unionista Edward Carson: “Hemos creado un estado protestante para los protestantes”. Todavía hoy en día sigue en pie una estatua de Carson a la entrada del parlamento norirlandés de Stormont, en Belfast. En este acuerdo, no se tuvo en cuenta al tercio restante de la población, que eran católicos y que quedaron “atrapados” en esta nueva provincia que pertenecía al Reino Unido a todos los efectos.

La partición tuvo efectos inmediatos en el fútbol irlandés en general y en el Belfast Celtic en particular, ya que la tensión política en las calles se extendió a las gradas de los campos, lo que provocó la retirada forzosa del club de todas las competiciones entre 1920 y 1924, a pesar de haber ganado su tercera liga en 1920. Y dos años antes, inauguraba su palmarés en el torneo de copa.

El retorno del equipo en 1924, ahora en un nuevo “país” ajeno a ellos, no pareció amedrentarles en absoluto, ya que ganaron cuatro ligas seguidas entre 1926 y 1929, incluido un triplete (liga, copa y Gold Cup) en la 1925-26, temporada en la que permanecieron invictos. En esa época dorada, sólo perdieron un partido en tres campañas.

Los cambios políticos en Irlanda, también trajeron un curioso “cambio de cromos” en la plantilla del club: el que fuera portero entre 1910 y 1912, Oscar Traynor, cambió los guantes de portero por la cartera del ministerio de defensa de la República de Irlanda en 1939. Traynor, dublinés nacido en el seno de una familia fuertemente republicana, incluso tomó parte como voluntario en el Levantamiento de Pascua de 1916.

Fútbol en el norte de Irlanda: the mighty Belfast Celtic FC (1ª Parte)

** Corresponsal de Alabinbonban en Irlanda

Irlanda. Siglo XIX. Toda la isla forma parte integral del Reino Unido tras la introducción de la Ley de la Unión que se aplicó como respuesta a una sublevación sofocada por los ingleses en 1798 por parte de un grupo revolucionario irlandés de nombre “Irlandeses Unidos”, capitaneados por el abogado protestante dublinés, Theobald Wolf Tone.

Wolf Tone –un auténtico icono dentro del republicanismo irlandés a día de hoy- tomando como ejemplo las grandes revoluciones que habían surgido en otras partes del mundo (Francia o EEUU), escribió un panfleto en 1795 titulado “Un argumento en nombre de los católicos de Irlanda”, donde denunciaba la explotación británica sobre el campesinado irlandés. El escrito tuvo tanto éxito, que sólo meses después se fundó “Irlandeses Unidos” (‘United Irish’).

*Escudo del movimiento de los Irlandeses Unidos.

Escudo del movimiento de los Irlandeses Unidos.

 

El movimiento juró “nunca desistir en nuestros esfuerzos hasta que hayamos subvertido la autoridad de Inglaterra sobre nuestro país y conseguido nuestra independencia”. Tres años después se levantaron en armas pero la revuelta, como decíamos, fue sofocada por el gobierno británico. Como consecuencia de esto, Londres introdujo la Ley de la Unión cuyo fin fue reforzar esa unión entre las dos islas: “Estarán [Gran Bretaña e Irlanda] desde el primer día de enero en el año 1801 de nuestro Señor y para siempre, unidos en un reino bajo el nombre de Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda”. Esta ley suprimió el parlamento irlandés e Inglaterra se anexionó la isla de Irlanda de manera “oficial”, por decirlo de alguna manera.

La primera mitad del s. XIX trajo también consigo los primeros disturbios en torno a las conmemoraciones del 12 de julio por parte de la Orden de Orange, hermandad creada en 1795 entre las clases privilegiadas protestantes, que conmemoran –todavía a día de hoy- la victoria del príncipe protestante Guillermo III de Orange sobre el rey católico Jacobo II de Inglaterra en la famosa Batalla de Boyne, un 12 de julio de 1690. A pesar de su elitista origen, los miembros de las distintas logias que componen la orden son protestantes de todas las clases, aunque durante sus desfiles son las clases pudientes las que encabezan las marchas.

Lienzo que hace referencia a la Batalla de Boyne.

Lienzo que hace referencia a la Batalla de Boyne.

Por su carácter irremediablemente sectario -ningún católico es admitido en la Orden de Orange-, sus pintorescas marchas siempre han sido foco de tensión entre protestantes y católicos, especialmente en el norte de la isla (lo que se convertiría en Irlanda del Norte en 1921), donde la población protestante era mayoría, básicamente por la llegada de colonos escoceses e ingleses al norte de Irlanda desde principios del siglo XVII, cuando el gobierno británico confiscó las tierras a los jefes gaélicos locales, ofreciéndoselas a estos colonos para su explotación a cambio de la condición de ser angloparlantes, protestantes y leales a la corona. Con esta medida, en realidad Inglaterra intentaba protegerse ante posibles sublevaciones en Irlanda. Es lo que se conoció como La colonización de Ulster (‘Ulster plantation’).

Gráfico que muestra la colonización de Ulster y su procedencia.

Gráfico que muestra la colonización de Ulster y su procedencia.

 

Además, hubo otro hecho durante este siglo que acrecentó aún más el sentimiento anti-británico entre la población católica de la isla – históricamente ligada al nacionalismo irlandés- como lo fue la Gran Hambruna. Entre 1845 y 1849, se calcula que un millón de personas murió de hambre y otro millón tuvo que emigrar a Inglaterra, Escocia, Australia y, sobre todo, América. A pesar de la magnitud de la crisis, el gobierno británico miró a otro lado aplicando el principio del libre mercado y la no interferencia. Así las cosas, Irlanda pasó de tener más de ocho millones de habitantes en 1841, a algo más de cuatro en 1911.

Impacto de la Gran Hambruna en la población irlandesa

Impacto de la Gran Hambruna en la población irlandesa

Por su parte, la Revolución Industrial tuvo un impacto desigual. Mientras que el oeste y el sur de la isla siguieron anclados en un rústico modelo agrícola que ya llevaba tiempo dando síntomas de agotamiento, el boom industrial sí que llegó al noreste, especialmente a la ciudad de Belfast. Esto provocó nuevos movimientos migratorios dentro de Ia isla esmeralda, cuando muchos católicos, huyendo de la pobreza del rural y gaélico sur de Irlanda, emigraron a Belfast en busca de una oportunidad.

Si el paciente lector futbolero ha aguantado hasta aquí, probablemente se pregunte qué tendrá que ver todo esto con el fútbol. Para bien o para mal, en Belfast, mucho… probablemente demasiado.

Es en la segunda mitad de este siglo XIX cuando un rudo y extraño deporte inventado por los ingleses de nombre ‘football’, empieza a extenderse a otros lugares, Irlanda incluida. Como deporte inglés que es, tuvo mayor aceptación en el norte de la isla. De hecho, los clubes irlandeses más antiguos, se encuentran en lo que hoy es Irlanda del Norte, siendo el Cliftonville FC de Belfast el más antiguo de todos, fundado en 1879. Poco después, surgirían otros en el norte (Glenavon, Glentoran, Linfield, Lisburn Distillery, Portadown, Larne o el Limavady United) pero alguno también más al sur, como los dublinenes del Bohemians (1890) o el Athlone Town (1887).

Mural en Belfast haciendo mención al Cliftonville FC, el más antiguo de Irlanda.

Mural en Belfast haciendo mención al Cliftonville FC, el más antiguo de Irlanda.

Como comentábamos, la Gran Hambruna provocó masivos movimientos migratorios de irlandeses a Escocia, entre otros países destino. Fue en el suburbio católico e irlandés de Calton, anegado por la pobreza, donde se fundó en 1888 el Celtic FC, en la ciudad de Glasgow, pulmón industrial de Escocia. El club se fundó inicialmente con fines benéficos con el objetivo de recaudar fondos para la necesitada gente de la zona. Siguiendo los estereotipos de lo irlandés, el club lo fundó un cura católico -el hermano Walfrid- quien eligió un nombre para el equipo que homenajeara las raíces irlandesas y escocesas del club, un trébol como escudo y como colores, el verde y el blanco.

Tres años después, en 1891, se funda en el obrero y católico barrio de Falls Road en West Belfast, el Belfast Celtic FC, a imagen y semejanza del Celtic FC, hasta el punto de compartir uniforme con sus ‘hermanos’ de Glasgow, esto es, camiseta con rayas verdiblancas horizontales y pantalón blanco (aunque en sus primeros años, ambos equipos vistieran esas rayas verticales). Siendo fundado donde se fundó, era inevitable que desde su nacimiento fuera percibido como un equipo con simpatías por el nacionalismo irlandés por propios y extraños. Simpatías políticas que, por cierto, el club tampoco ocultó.

Estatua en honor al hermano Walfrid, fundador del Glasgow Celtic FC

Estatua en honor al hermano Walfrid, fundador del Glasgow Celtic FC

 Por aquel año de 1891, el ruido de sables era palpable en toda Irlanda, pero especialmente en el norte, con dos comunidades cada vez más antagonistas: por un lado, los protestantes, favorables a la unión con Gran Bretaña y, por otro, los católicos a favor de la independencia irlandesa. En este convulso contexto, desde el nacionalismo se daban a partes iguales iniciativas políticas en busca de un mayor autogobierno (el llamado ‘Home Rule’) y movimientos revolucionarios (rebeliones, conspiraciones…).

 Así, en 1886 se llegó a un acuerdo entre Dublín y Londres para introducir la primera ley sobre el ‘Home rule’, que otorgaba algunos poderes al parlamento dublinés en cuestiones internas, pero que no recogía las peculiaridades del norte, lo que provocó alianzas estratégicas en ambos bandos: una en torno a la defensa del ‘Home rule’, con la bendición de la iglesia católica y otra en torno al unionismo, que contaba, a su vez, con el beneplácito del presbiteranismo irlandés y de la Orden de Orange. Juntos formaron el Consejo Unionista de Ulster (Ulster Unionist Council o UUC). Dicha toma de posiciones y la creciente tensión provocó un aumento de los disturbios sectarios en Belfast, que acabó afectando al fútbol también. Así, entre 1857 y 1910, ya se recogen los primeros altercados graves de carácter sectario en la ciudad.

Aficionados del Linfield mostrando muy a las claras sus inclinaciones políticas y religiosas

Aficionados del Linfield mostrando muy a las claras sus inclinaciones políticas y religiosas

Y es en este contexto donde surge la rivalidad entre el Belfast Celtic y el Linfield FC, club que se había fundado pocos años antes, en 1886, cuya afición encuentra su base y raíces en la comunidad protestante y cuyo campo, Windsor Park, es también sede de la selección de Irlanda del Norte. El primer gran choque en liga entre ambos equipos llegó en la temporada 1899-1900, donde se enfrentaron por el título, con victoria del Belfast Celtic por 1-0. Tras aquel logro, la afición verdiblanca se refirió a su equipo como ‘The mighty Belfast Celtic’, el orgullo de Falls Road, de todo West Belfast, que dentro de las deplorables condiciones en las que vivían (pobreza, desempleo, discriminaciones, aislamiento…), encontraban por fin algo de lo que sentir auténtico orgullo. Falls Road empezaba a ser conocido por su equipo de fútbol, cuando había vivido en el ostracismo hasta entonces. Y es que a nadie importaba lo que sucediera allí.