La leyenda del chubasquero azul

Decía el árbitro que pitó el Oxford City – West Ham, en el que Redknapp hizo saltar a jugar a un aficionado, que hay historias que ganan con el tiempo. Lo pudimos ver en la Leyenda de Tityshev. Pues bien, la hazaña del chaval del chubasquero azul sobre el césped de La Catedral instantes después del final de uno de los mayores robos que se han visto en una competición de Copa, ha pasado a la historia reciente de nuestra hinchada en letras de oro y se ha grabado en nuestras retinas como uno de los mejores y más tronchantes episodios de nuestra vida rojiblanca. Y con ella, celebramos además nuestro artículo número 300.

Chubasquero

Vivanco da buena cuenta de ello hoy en las páginas de Gara (http://www.naiz.eus/eu/hemeroteca/gara/editions/2016-04-09/hemeroteca_articles/garcia-de-loza-la-policia-y-el-heroe-de-san-mames). Quiso la casualidad que hace dos años, cuando el blogzine daba sus primeros pasos, tuviéramos la oportunidad de charlar con el protagonista de la historia, después de tantos años viendo el vídeo de la carga policial en pleno césped y la huida rateril de los de marrón que había dado tantas vueltas por las gradas de toda Europa.

Porque la jugada no tiene nada que envidiar a la de Maradona contra la Inglaterra del 86. El chaval encara, escapa a una primera carga, recula, vuelve a encarar, regatea, golpea al adversario y se marca una carrera limpia por la banda que ni Roberto Carlos en sus mejores años mientras sigue ondeando su bandera del Athletic, aquella con palo de madera que todos teníamos. La ovación es tal que San Mamés se cae. Literalmente, al grito de “hijos de puta” y “fuera, fuera”. Tanto es así que sirve de pistoletazo de salida para una invasión de césped que obliga a los maderos a huir miserablemente por el vetusto túnel de vestuarios. Aquellos no eran unos años en los que la policía de ocupación española fuera muy popular, y la gradas rebosaban de chavales dispuestos a recordárselo. Cómo hemos cambiado…

No entendemos cómo el Athletic no ofreció un contrato millonario a aquel chaval de Barakaldo que, miembro de la grada durante muchos años, hoy día sigue acudiendo a San Mamés. Eso sí, sin su chubasquero que, ya que estamos, deberían vender en la tienda oficial. Nos consta que atesora bastantes más anécdotas en viajes con el equipo. Historias de las que no se cuentan en los pasillos de los VIP y sobre las alfombras de los palcos de autoridades.

30 años hace ya de aquello, y sinceramente, a nosotros nos parece cada día mejor. El domingo, si os acordais, tomad una birra y brindad por él. Larga vida al chaval del chubasquero azul.

*enlace al vídeo completo: https://youtu.be/uL4c6XChFuY?t=10m41s

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Vaciarse para poder sacar pecho [Eliminación copera]

Pese a la derrota y la consiguiente eliminación copera, la tropa zurigorri se fue anoche a la cama con cierto orgullo. No se trataba de un modo postrero de autoconformarse y mitigar así el sinsabor de lo sucedido, sino de valorar en su justa medida el mérito de un equipo y, sobre todo, las buenas sensaciones que transmitió. Pues son éstas las que alimentan sueños como el de Basilea. ¿Por qué no?

El Athletic fue dueño y señor del partido durante la primera media hora de partido. Sí, fue insuficiente finalmente, pero el plan de Valverde funcionó a la perfección durante 30 minutos gracias a un ataque volcado, como es habitual, por el costado derecho y una intensísima presión 4-4-2 con todo el equipo a una, acompasado y haciendo sufrir a todo un Barça en su propio estadio. El gran gol de Williams y las ocasiones marradas por Eraso y Susaeta provocaron los nervios entre los culés, al punto de ver a Piqué haciendo aspavientos a su propia grada para que aparcaran los silbidos (sí, cosas que ocurren en el Bernabeú y sitios donde sólo entienden el lenguaje de la victoria) y animaran a un equipo incapaz de sacudirse la presión de los leones.

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Ocurrió que, al no dinamitar el partido en la primera mitad, el Barça supo rehacerse, estirarse en el césped y empezar a sacar la pelota de atrás con comodidad. Cabe preguntarse qué falló en el Athletic, pero nuestro conocimiento táctico no alcanza la vasta sapiencia del periodismo deportivo (ejem) que campea por estos lares, por lo que no pasaremos de plantear meras hipótesis como cansancio o simple inferioridad deportiva. El encuentro, pues, se volvió demasiado largo y el Barça acabó pasándonos por encima, eso sí, con más dificultades de las previstas.

Como es en las malas cuando se conoce a la gente, el seny y los valors se difuminaron por momentos. Mención especial para Neymar por su actuación, tanto en sus exagerada caídas y piscinazos como dejando la pierna para golpear a Iago en su salida. También cabría hablar de Busquets y Luis Suárez, a quién quizás el árbitro pudo haber expulsado, junto a Balenziaga para ser justos, pero centrémonos en lo nuestro. El trabajo, la compenetración y la valentía demostrada ayer por el Athletic hacen que sus hinchas estemos orgullosos a pesar de la derrota y que veamos el futuro con optimismo. El equipo fue fiel a sí mismo y lo dio todo. Y en noches así los hinchas poco más tenemos que decir aparte de constatar que, sin saber exactamente la razón pero yendo más allá de lo estrictamente deportivo, ayer volvimos a acordarnos de Bielsa.

Que pite Luis Enrique

Un Real Barcelona sin Suárez (¿en el dentista?) ni Messi (¿en la Agencia Tributaria?), se presentó en San Mamés a medio gas, sabedores de que a pesar de jugar con 10 blaugranas (Ter Stegen juega para el rival por momentos), el trencilla de turno, González González (¿padres parientes entre sí?), se sumaría a la alineación culé para cubrir los huecos. Y así fue.

Sobra comentar que la diferencia futbolística es abismal. Es lo que tiene convertir un club de fútbol en una empresa multinacional con cientos de miles de clientes que hacen posible que la alineación B del Barça pueda arrasar a cualquier rival con meter la tercera. Esperemos que alguno en el palco tomara nota de en qué no debemos convertirnos. Desgraciadamente, no creemos que fuera así.

Tras unos minutos de presión del Athletic, el Real Barcelona se hizo con el control total del juego. Un par de desajustes bastaron para que la calidad azulgrana sentenciara. Esto hizo mella en una parroquia local que acabó desequilibrada por los errores defensivos y el criterio arbitral (marcado por Luis Tabique, Mundo Deportivo y Marca). Ya se sabe, así son los grandes equipos y así les gusta ganar. En esta ocasión les faltó hacer la ola en un banquillo donde suelen tener detalles tan honorables como no llevar agua al equipo rival  en la final de Copa. Sí, nosotros tampoco nos iríamos a una travesía por el desierto con el utillero del Barça.

Busquets

El festival del humor se completó con el reparto de tarjetas. Los monólogos que se marca cada partido Sergio Busquets fueron reídos de principio a fin, así como sus entradas a destiempo, agarrones o el sinfín de acciones fuera del reglamento que hace. Claro, uno ve esa impunidad y el papel de escudero que hace el capitán de su equipo (cuánto sufrió bajo los focos su epidermis), y entiende la pérdida de papeles de algún jugador del Athletic en algunas jugadas. Si a eso le sumamos el espectáculo circense (no sólo por la indumentaria) de Neymar y Munir, que parecían dos acróbatas cada vez que la bota de un defensa rojiblanco se acercaba a menos de un metro. Lamentables todos ellos.

Enésimo bodrio, pues, al que asistimos en San Mamés. Es la eterna función contra los primos hermanos, Real y FC, que parece un musical de Broadway, de esos que llevan en cartelera 20 años. Qué lejos quedan ya aquellos tiempos donde básicamente, nos divertíamos en esos encuentros, donde había fútbol, garra, intensidad, igualdad…y no esta comedia descafeinada donde el partido viene condicionado de antemano por unos medios de comunicación al servicio del duopolio.

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Para completar la jornada, los mismos señores que, al parecer, tienen mucha influencia para que el club no contemple el traslado de una grada ampliada a sur, se dedicaron a identificar a aficionados rojiblancos por el pasillo de recibimiento con pirotecnia que se quería organizar en Sabino Arana a la llegada del autobús. Recibimiento anunciado públicamente y que era similar a los repetidos en grandes citas durante los últimos años y que no ha causado ningún problema reseñable. Pero ya sabemos que la prevención, el sentido común y la lucidez no son su punto fuerte y prefieren actuar a posteriori, sin previo aviso y a modo de vendetta, praxis totalmente enraizada en Lakua.

Villarreal S.A. – Athletic Club [Telebistatik]

¿Os acordáis del típico picón del colegio que se enfadaba si perdía y se llevaba el balón enfurruñado? El de “es que somos impares”, “es que mi ama no me deja dejar”, “no puedes jugar porque ya hemos hecho los equipos”, “es que soy subnormal, no busques más razones”. Pues todo eso fue ayer el Villarreal S.A., la viva imagen de su entrenador. De tal astillero tal submarino.

En un partido serio, sólido y eficaz de un Athletic que en Copa suele ofrecer una versión mucho más potente que otros rivales que priman otras competiciones, los jugadores del equipo levantino se dedicaron a repartir cerámica, como su amo y señor, con agresiones que debieron acabar como poco en expulsión para Bailly y en Consejo de Guerra para Soldado, que ya nos tiene acostumbrados a sus ataques de histeria infantil cuando las cosas no le funcionan. Qué poco ha aprendido en Inglaterra. Suponemos que es lo que ocurre con entrenadores con el saber estar de Marcelisto.

Lo bueno que tiene la competición de Copa es que da la oportunidad de cobrarse la venganza en Liga. Esperamos ansiosos la cita, aunque, por supuesto, con sentido común, no como otros que paran en Cornellá y que siempre han dado bastante vergüenza ajena, como recordamos de su paso por la Catedral la temporada pasada en semifinales. Ayyy, Copa, cuántas alegrías nos das.

Así que nada, Marcelino se va por donde vino. A cascarla.

Marcelino intenta defecar después de comer rabo de león

Marcelino intenta defecar después de comer rabo de león

Athletic – Linense [Harmailatik]

Sabiendo de antemano que la eliminatoria estaba prácticamente sentenciada y que no asistiríamos a un partido a corazón abierto, la llamada de la Copa hizo que una vez más acudiéramos fieles a una cita de dieciseisavos de final contra un rival de segunda B, al igual que contra el Oviedo, Albacete o una retahíla de clubes a los que nos hemos enfrentado con el estadio semivacío. Buena y meritoria presencia visitante, eso sí.

Linense

El pitido inicial estuvo precedido por el enésimo minuto de silencio impuesto desde Madrid. Ya ni siquiera tiene que tener relación con el fútbol. El criterio lo marca un sindicato policial que lo mismo actúa de lobby, que chantajea a gobiernos o que defiende a policías que apalean a manifestantes pacíficos. El gobierno de Su Majestad y su brazo federativo no podían ser menos, con lo que la polémica estaba servida en una tierra donde ciertos estamentos que visten de azul, pero que no juegan en el Getafe, están muy mal vistos por gran parte de la sociedad, y por extensión, de la parroquia rojiblanca. En nuestras retinas aquella semifinal contra el Barça en el 86, por poner un ejemplo.

El club intentó esquivar la polémica con un tímido y calculado movimiento de escopeta de feria. No coló, como no ha colado en las otras ocasiones en las que han sido los directivos los que han impuesto el criterio de quién es digno de homenaje y quién no. Seguimos esperando un minuto por Maguregi y un vídeo homenaje del presidente a Iñigo Cabacas. Habiendo ganado tiempo y sin especificar finalmente lo que iba a suceder, hubo de todo. Gente que entró tarde, que se dio la vuelta, que pitó, que gritó consignas, que respetó…mientras el trencilla se daba mucha prisa para cumplir mínimamente con la orden de Madrid. Poco más que añadir a lo ya comentado sobre minutos de silencio: (Athletic – Elche, Urrutia, héroe del silencio, Athletic – Getafe)

De lo acontecido en el terreno de juego, destacar que se cumplió el guión con un equipo plagado de titulares, para evitar sustos, pero a riesgo de sufrir alguna lesión. El juego se desarrolló a un ritmo mucho menor al acostumbrado y eso se notó en un grada de nuevo mucho más poblada que el resto de sectores y desde luego infinitamente más que los asientos Premium. La ICHH puso ganas con algunos fogonazos a lo largo de todo el partido, hasta que llegó el momento de la jornada y comenzó a correr el rumor del guantazo a Marianico. La reacción no se hizo esperar y se cantaron un par en su honor:

Aupa Pontevedra. Continuando con el buen humor, saltó el masajista del Linense con banda sonora del equipo A y llevándose una ovación del respetable, trayendo consigo uno de esos momentos tan británicos que nos encantan en la competición de Copa. Este ambiente copero tuvo como colofón un animado “vamos a ir a la final”, como es tradición. Y siguiendo con las tradiciones, no podemos dejar pasar la ocasión de mandar un saludo a todos esos oportunistas de final que tanto abundan en el Botxo. Ayer no pudimos hacerlo en persona.

Athletic Leaks: Last Tour y Athletic Hiria

De unos años a esta parte, los desplazamientos masivos de aficionados a otra ciudad en un evento como una final o una fase final tienen un destino previo al partido, la fan zone. Ya sea fútbol o baloncesto, el potear por una ciudad y bucear por sus calles pasó a mejor vida para muchos supporters. Con la excusa de la seguridad, empresas especializadas en grandes eventos hacen su agosto a costa de un aficionado dispuesto a dejarse los cuartos. Clubes, policía, ayuntamientos y empresarios sonríen satisfechos mientras contemplan cómo las ovejas con VISA consumen kalimotxo aguado como si hubieran estado 3 semanas aislados en el Sáhara.

En el caso del Ahletic y las finales de Copa, la fan zone se llama Athletic Hiria (para nosotros “Athletic no iría”), y la concesionaria de sus eventos musicales en las últimas 3 ocasiones, Last Tour International. Recordarán ese nombre por otros grandes mega espectáculos en la provincia de Bizkaia, como el BBK Live, o en Gasteiz, como el Azkena. En su plantel de artistas se encuentran, entre otros, músicos de la talla de Fito Cabrales. Pueden consultarlo en su propia web. Del esperpento de Bucarest, ya nos gustaría saber quién organizó aquel espectáculo de gogós que como poco se puede definir de machista y de mal gusto.

Y nos ha dado por reflexionar, ya que se llevan crudo gran parte del pastel que formamos los hinchas del Athletic, sobre esta empresa que ha sacado partido tanto con Macua como con Urrutia. En Bilbao se dice que el BBK Live surgió como “respuesta” al estrepitoso fracaso de las World Series que iban a convertir a Bilbao en la meca de la Fórmula Uno. No, la Valencia de Barberá no, el Bilbao de Azkuna, el gran gestor. Y claro, pura coincidencia, no seáis mal pensados, ocurrió que el ayunta dejó de contratar grupos de renombre para los conciertos en abierto de Aste Nagusi. Ahora, si quieres ver bandas con caché tienes que pasar por caja. En la práctica, el PNV ha allanado el camino para desviar público (y dinero) de unas fiestas populares a un evento privado, de pago, y del que, entre otros, hacen caja los hosteleros de la ciudad… De qué nos suena este modelo de urbe.

También corren rumores sobre lo que está ocurriendo en ese nuevo local del mercado de La Ribera gestionado por, cómo no, la misma empresa. Y claro, uno ve las evidentes conexiones políticas con la Txoika, y da con la clave de qué pintan en Barcelona sacando los cuartos a los socios e hinchas del Athletic. Contactos, influencias, enchufes, y por medio, todo el negocio que mueve este deporte.

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Si en 2009 en Valencia lo que vimos allí nos quitó las ganas de volver, con una organización lamentable, unos precios de escándalo y una calidad, en todos los ámbitos, paupérrima, con la guinda del pastel en forma de Hiria VIP, en 2012 fue todavía peor. Un escenario donde lo único medio decente fue el concierto de MCD, para encima acabar pagando 90.000 euros al ayuntamiento de Madrid de Doña Esperanza por daños en el mobiliario urbano. Una cantidad de gente que, como poco, se podría definir de campo de concentración, donde los presos iban pasando en procesión por la barra para pedir sus tristes consumiciones. En esta ocasión, las colas en la caseta de los bocatas pasaban de la hora, por un bocata, por llamarlo de alguna manera, de bacon con queso a 6 euros. La gente quiere mierda, y Athletic Hiria se la da. Lo más sangrante es que nos consta que más gente se ha ofrecido este año para montar la fan zone, sin ánimo de lucro y a precios reducidos. La respuesta, el silencio. Todo lo que se mueve a nivel musical en Bizkaia es coto cerrado de Last Tour, beneplácito de la BBK mediante.

El cartel de los conciertos tenía como grupo referente a Gatibu. Nos da miedo preguntar cuánto han pagado a todos los grupos y contrastarlo con lo que ganarían si tocaran las mismas canciones en fiestas de Lekeitio, por ejemplo. Pero en el caso del grupo gernikarra es de 5 cifras, tan exageradamente alto como el supuesto impacto económico en la ciudad de Barcelona por la final de Copa, lo único que importa a los botarates que ansían ver a Bilbao convertida en sede de lo mismo. Fiesta, dinero y circo. No, no es la Roma de Julio César. Es el Bilbao del PNV.

El deporte está de más y el partido es lo de menos. Lo que importa es la pasta. ¿Se acabaron las épicas concentraciones rojiblancas en la Puerta del Sol o los poteos por los barrios populares? Mucha gente optó por esa vía en Barcelona y sospechamos que a medida que la gente despierte, el número será mayor. De hecho algún intrépido optó por fisgar en la zona culé. Curiosamente, aparte de un agradable y bonito ambiente, juegos populares catalanes y buen rollo, el precio era bastante asequible.

El riesgo de sufrir una agresión sirve como pretexto para que seas enviado a la fan zone por la policía del consumo. Exigimos pues, conocer con detalle el presupuesto de Athletic Hiria, lo que se lleva el club y las empresas de ello. ¿Qué precios cobran por stand? ¿Se responsabiliza la empresa de los problemas que puedan surgir? ¿Se hace algo bajo manga?

Además, denunciamos este modelo de desplazamiento. Hay alternativas populares, autogestionadas y centradas en lo deportivo y lo cultural. Y los beneficios, en vez de ir a manos de una entidad privada y de dudosa catadura moral, podrían destinarse a buenas causas. Algunas ideas peregrinas las ofrecía Iñaki Uriarte en un artículo de Gara:

Es sabido que a la directiva del Athletic Club cuando disputa una final sólo se le ocurre, muestra de su nula talla cultural y populista montar carpas y txosnas, Athletic Hiria, para que sus aficionados a precios abusivos, beban y beban gritando sin cesar desde la víspera las consabidas letanías. Dado que de alguna manera el partido tiene una dimensión institucional ya que acuden Lehendakari, consejeros y consejera de Cultura, que también incluye el deporte, diputado general, la de cultura, alcalde de la villa, todos ellos con el consiguiente séquito, difícilmente se podría encontrar una mejor oportunidad reivindicativa, quizá irrepetible, por el país donde se celebra y la época.

Hace unos años, creó en 2013, el Barça jugó un partido en Glasgow, Scotland, y se organizó simultáneamente una exposición sobre la realidad institucional, cultural y probablemente turística del país. Si Eusko Jaurlaritza tuviese un sentido de la oportunidad, una conciencia de autoestima y un concepto cultural identitario hace ya tiempo estaría preparando algo más que acudir al partido. Por ejemplo organizar una Euskal Astea con conciertos de las EOS o BOS, algún acreditado coro, difusión de otros museos vascos, al margen del Guggenheim, un concierto popular en Montjuïc tal vez con Fermín Muguruza en reconocimiento por su indudable compromiso con Euskal Herria y posicionamiento abertzale, demostraciones de etnografía vasca partidos de pelota, aizkolariak ,etc alquilando algún pabellón de la Fira (recinto ferial equivalente al del ridículo nombre anglófilo de BEC) o una carpa en la que exponer algo más que los dichosos pintxos y brebajes, populismo estomacal. En suma un programa serio representativo de un país en la nación que más nos aprecia, para eso existe Kanpo Harremanetarako Idazkaritza Nagusia (Secretaría General de Acción Exterior).

A veces lo más sencillo y revolucionario es no hacer nada, decir no. Así que nosotros, volvimos a hacerlo y optamos por la alternativa. Son ya 3 ocasiones en las que el robo y el atraco han sido a mano armada. Pero habrá quien defienda que se lo pasó bien, que disfrutó y que había espacio de sobra. Pues como a los que comen un menú en el McTxerri, sólo les podemos decir, on egin, que aproveche.

OLD TIMES, OLD STYLE

La grada en la final

Pasar el torno, bajar las escaleras de acceso, buscar el sector, y mirar alrededor. La visión nos llenó, como decía el cazador de elefantes, de orgullo y satisfacción. “Estamos todos”. A izquierda y derecha, grada llena, de pie, y en el centro, la ICHH con todos sus grupos y banderas, y hordas de flag-makers de la 110 … un espectáculo. Las imágenes ochenteras de la vieja Catedral y de otras finales de copa nos venían a la mente. Como dice la canción, “esto saldrá bien, no puede fallar, gora gure Athletic ta Euskal Herria“. Y no falló. La motivación nos desbordó en ese momento y la euforia nos jugó una mala pasada. “¡Ganamos fijo!”. Sí, claro, como si a Messi le influyera lo que ocurriera en la grada.

Casi 7000 hinchas de pie, ocupando todo el anillo inferior del fondo norte del Camp Nou, nos preparábamos para, por una vez en una final, animar organizadamente como es debido. Y se cumplió de sobra. La cara de felicidad y motivación en la gente fue suficiente para recompensar todo el trabajo que se llevó a cabo para llevar esta iniciativa hasta el final.

El partido en la grada comenzó con un tifo. Sí, sabemos que para una afición que se enorgullece de su estilo inglés era algo nuevo y un tanto extraño y que a nosotros no nos acaba de convencer, con lo bonito que queda un bufandeo-bandereo. Pero hay que decir que quedó bonito, para qué negarlo. No hay más que ver el tuit que nos dedicó el ABC. Un día es un día y nos soltamos la melena. Jo ta ke, irabazi arte, pues.

Con el partido empezado, se notaron los nervios, la falta de experiencia en grada de gran parte de la afición rojiblanca y el tamaño del estadio. No es lo mismo organizar la animación en una minúscula esquina de un campo como San Mamés que en una grada de casi 40 filas y tendida como la del Camp Nou. Los directores de orquesta se las vieron para organizar aquello. Si a ello le sumamos que por izquierda y derecha cada uno iba a su bola, y que ese estadio pierde decibelios por su nulo efecto caldera, no acabó de sonar como nos habría gustado.

Eso sí, cuando se conseguía organizar el asunto y se cantaba a coro, aquello sonaba, como diría Eskroto, como un trueno. El momento culminante quizá llegó con el txoria txori de la segunda parte. Impresionante y muy emotivo.

Entre las notas negativas, cabe destacar la presencia de algunos aficionados culés en una zona que tenía que haber sido exclusivamente nuestra, lo que provocó algún que otro incidente que no pasó a mayores. Por otra parte, la seguridad privada del club culé no es muy diferente de la de cualquier otro estadio y se excedió en sus funciones con actitud chulesca, arbitraria y desmedida.

En definitiva, se cumplieron las expectativas, y fue un paso de gigante en las demandas de una grada popular en San Mamés. El potencial es enorme, inversamente proporcional a la capacidad de la directiva para apreciarlo y poner en marcha alguna vía de salida. Vista la reacción positiva de la masa social, quizá sea el momento de reclamar su apoyo. Nos lo hemos ganado. La cifras hablan por sí solas. 6600 localidades reservadas, pero más de 10000 peticiones. 1 de cada 4. Y por las opiniones que recogimos en la misma grada, hay multitud de socios de tribuna que se pasarían a una grada popular en condiciones, pero en la situación actual es imposible. Si a eso sumamos una política de abonos de temporada a buen precio, no sabemos ni dónde estaría nuestro techo. No digamos si se implementa una grada “safe standing”, como en Alemania o Inglaterra, y vuelve la opción de estar de pie y seguro.

Si la afición del Athletic es lo más grande, como se pavonea el club y los medios a su alrededor, ¿por qué nos ignoran mientras ponen alfombras rojas a los palcos VIP? ¿Cuestión de dinero y poder? Suponemos. La solución está encima de la mesa, y la disposición de la afición es total. Es el momento.

Zorionak danoi. Geurea da garaipena.

abc final de copa