Sonrisas y lágrimas (Caledonia 2 – Engrrland 2)

*RONALD MCDONALD, corresponsal de Alabinbonban en Caledonia

Con este ñoño título se bautizó el famoso musical protagonizado por Julie Andrews, pero es que nos viene al pelo, no sólo porque su canción principal, ‘Doh a deer‘, la adoptó la siempre genial Tartan Army para su interminable repertorio, sino también porque resume perfectamente lo vivido el sábado en Hampden Park entre escoceses e ingleses, con un final de infarto en el que se pasó por todas las etapas que puede experimentar un hincha en un campo de fútbol, desde la alegría desbordante hasta la tristeza más miserable.

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De todas formas, este final de película no debería taparnos los ojos, que el partido fue, por lo general, bastante pobre. No es algo que que ya nos pille por sorpresa teniendo en cuenta el estado futbolístico de ambas selecciones, pero es que es cierto que ante un partido con tanta historia, rivalidad y morbo, uno tiene las expectativas bien altas. Una vez más, ni Escocia, ni Inglaterra estuvieron a la altura de las circunstancias. Y ya no es una cuestión de mentalidad, de estrategia o de estado de forma, simplemente ambos equipos tienen el nivel que tienen en la actualidad y, claro, luego pasa lo que pasa, como que una selección como Islandia mande a casa a los ingleses de manera sonrojante el año pasado en Francia o que Caledonia no esté presente en los grandes torneos futboleros desde 1998 (sí, eso es el siglo pasado).

Los prolegómenos, como siempre, de lo más intenso, con un monumental abucheo al ‘God save the Queen’ por parte local (quizás los ingleses debieran plantearse tener un himno propio para su selección, en vez de usar el rancio himno británico) y un impresionante ‘Flower of Scotland’ cantado a pleno pulmón, acompañado por una solitaria y solemne gaita. Pelos como escarpias.

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El partido da comienzo de manera intensa por ambos equipos, lo que se traduce en un ritmo alto pero con muchas imprecisiones y alguna entrada a destiempo (para el minuto 3, Scott Brown vio la primera amarilla del encuentro). Los locales son los primeros en avisar con un manso disparo de Griffiths a las manos de Hart. Pero a partir de ahí, Inglaterra consigue sacudirse este dominio inicial local, aunque no se viera reflejado en el número de ocasiones. Cierto es que lo más destacable llegara por parte inglesa, primero con un no-remate de Kane que a puerta vacía no fue capaz de empujar a la red de manera incomprensible y luego con un lejano disparo de Livermore que sacó un defensa local bajo palos tras un mal despeje de Gordon, el portero del Celtic que se “consagraría” en la segunda parte, como ya veremos en un rato…

Con el empate inicial se llegaba al descanso. Poco fútbol pero con la ligera sensación de que Inglaterra era superior. La segunda parte comenzó con la misma premisa, aunque el cotarro se fue animando poco a poco. Tras un par de avisos, por fin los sassenachs se adelantan en el marcador con un gol de Oxlade-Chamberlain -¡caramba, qué apellido más rimbombante!- en el minuto 70 tras error garrafal de Gordon, que en vez de despejar el disparo como Dios manda, pareció como si se estuviera quitando una mosca de la cara con la manopla. 0-1 para Engrrland y parecía que el partido estaba decidido, viendo la respuesta local, con mucho corazón pero pocas ideas. Si Escocia quería cambiar la situación, sería en alguna jugada aislada, un golpe de azar, un balón parado… como así ocurriría finalmente. Cuando los hinchas ingleses -qué majos ellos- cantaban que “no habrá Tartan Army en Moscú” en alusión al mundial del año que viene, llegó la primera genialidad de la tarde de Leigh Griffiths cuando la derrota parecía ya inevitable. Corría el minuto 88 cuando el delantero del Celtic se cascó una magistral falta que pasó por encima de la barrera inglesa y se coló por el palo no cubierto por Hart, lo que hizo inútil su estirada.

A partir de aquí, la locura se desató en Hampden. Y en medio de este caos, los ingleses cometieron el error de conceder otra falta a Escocia cerca del área, como si no hubieran aprendido nada sólo dos minutos antes. Esta vez, el balón estaba a la misma distancia pero más escorado a la izquierda. Griffiths se prepara para lanzar y, de nuevo, el balón supera la barrera con lo que Hart tampoco puede llegar al balón. Faltaban segundos para llegar al 90 y Escocia había obrado el milagro en dos minutos. Nadie daba crédito de lo que estaba sucediendo en el césped de Hampden. Un equipo herido de muerte había conseguido dar la vuelta a la tortilla, con más fe que buen juego y, por supuesto, gracias al sutil toque de Griffiths. Pero claro, estamos hablando de Escocia, con lo que no se puede dar nada por sentado hasta que el árbitro pite el final. Así, cuando se cumplía el tercero de los cuatro minutos de descuento, Gordon la volvió a liar. Un desesperado centro a la olla fue rematado por Kane al fondo de la red, ante la inoperancia del portero escocés que se quedó en una de esas medias salidas tan irritantes, con lo que ni blocó el centro, ni detuvo el remate del capitán inglés. Vamos, que no hizo nada.

Empate a dos final que no sabemos ni como tomarlo, teniendo en cuenta la locura de los últimos minutos. ¿Escocia lo hubiera firmado a cinco minutos del final? Probablemente, sí. ¿Que lo hubiera firmado en el minuto 92? Probablemente, no. Así que cada uno saque sus propias conclusiones, pero a nosotros nos queda la sensación de que con un portero más seguro, Caledonia podría haberse llevado 3 puntos vitales, que quedan 4 partidos para terminar la fase de grupos y se necesita sumar como el comer, si es que la Tartan Army quiere estar presente el año que viene en Rusia y, ya de paso, desdecir a sus queridos vecinos del sur.

Así queda la clasificación del grupo F tras la jornada 6:

1 Inglaterra 14 puntos

2 Eslovaquia 12

3 Eslovenia 11

4 Escocia 8

5 Lituania 5

6 Malta 0

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Denis Law tenía razón (Engrrrrland – Caledonia) [Rocky Road to Russia]

Hay una gracieta muy extendida en Escocia atribuida al héroe local Denis Law cuando dijo que su plantilla ganaría a la actual del Manchester United sólo por un 1-0 porque ya está bien entrado en sus 70. Efectivamente, Law –ex mancuniano y máximo goleador histórico de la selección escocesa junto con Kenny Dalglish- cuenta hoy con 76 primaveras. Pues bien, este jocoso comentario puede aplicarse perfectamente a la actual selección de Escocia.

Y es que llevan metidos demasiado tiempo en un pozo sin fondo, concretamente desde 1998 cuando jugaron su última gran cita internacional en Francia. A saber, antes de los móviles, antes de internet, antes de Gran Hermano y antes de que el fútbol apestara…

Su enésimo intento de poner fin a esta travesía por el desierto pasaba por sacar algo en casa del ‘Auld Enemy’, o sea, Inglaterra. Pero una Inglaterra que tampoco está en absoluto como para tirar cohetes, tras ir coleccionando un fiasco tras otro, tocando fondo en la última Eurocopa contra esa superpotencia futbolística de nombre Islandia, para desgracia de ingleses y despiporre del resto de las islas.

Los antecedentes sólo alimentaban la incertidumbre. Escocia empezó más o menos bien la fase de clasificación de Rusia 2018, para ir desinflándose irremediablemente cual globo pinchado, hasta el punto de que hay ya voces que piden la cabeza de Gordon Strachan tras el anterior despropósito frente a esa otra superpotencia balompédica como lo es Eslovaquia (3-0).

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¿Y de los Sassenachs qué podemos decir? Pues que tras el histórico -aunque ya habitual- ridículo frente a Islandia el verano pasado, todavía se las ingeniaron para caer un poquito más bajo tras el fugaz paso de Sam Allardyce por el banquillo inglés: un solo partido con pírrica victoria en Eslovaquia (0-1 en el descuento y gracias), 67 días en el puesto y vuelta para casa tras verse envuelto en un escándalo relacionado con comisiones y demás chanchullos en la pocilga en la que se ha convertido el mundillo del mercado de jugadores, práctica que ya forma parte del ADN del fútbol actual.

Para enredar un poco más en el ambiente, en los días previos surgió la polémica del ‘poppy’ -esa amapola que conmemora a los caídos del ejército británico en los tropecientos mil berenjenales en los que se ha metido- cuando (con especial ahínco en Inglaterra) se pidió permiso a la FIFA para que ambos conjuntos pudieran llevar estampada la dichosa florecilla en las camisetas y los mandamases del balompie mundial se negaran escudándose en ese otro mantra del fútbol moderno del “no me mezcle usted fútbol con política”, tan manido entre los ciudadanos del mundo mundial y el club de fans de ‘Los mundos de Yupi’. Caramba, como si no fuera ya suficiente con el referéndum en Escocia de hace dos años o el todavía reciente Brexit, que ha ahondado aún más en las diferencias entre las dos naciones. Sea como fuere, el caso es que al final los dos equipos saltaron al campo con las camisetas inmaculadas, pero también con unos brazaletes negros mostrando un poppy, quedando así en tablas el particular duelo con la FIFA. Fue el único momento de cierta confraternización entre las dos aficiones, ya que la tónica de la noche fue el abucheo continuo al rival cuando éste entonaba su himno nacional, tanto en los prolegómenos como durante el partido (estimado amigo rugbier, que no cunda el pánico, que ni esto es Twickenham ni es el VI Naciones).

Con todo esto, el balón se puso a rodar en un Wembley que se acercó al lleno, con la presencia de casi 14.000 aficionados venidos desde Escocia y que fueron, una vez más, el mayor activo que tiene este equipo. Como cualquier partido de máxima rivalidad, pique y hasta odio, el miedo a no perder hizo que el juego fuera de lo más atascado sin un dominador, al margen de que ambos equipos cuenten con las plantillas más flojas y carentes de ideas que uno pueda recordar. No sé, quizás la Premier necesite más materia prima y menos petrodólares. En fin, ellos verán.

El reloj corría y el fútbol que no aparecía. Los continuos errores defensivos no eran aprovechados por los delanteros en lo que parece una apuesta para ver quién lo hace peor. Más que un “Quiero y no puedo”, esto parece un “No puedo porque no sé”. Y así, hasta que mediada la primera parte llega el primer gol local tras un buen remate de cabeza de Sturridge a un centro-chut-pedrada desde banda derecha. Se podría pensar que el gol sacaría al partido de la mediocridad, pero no. El tedio sigue campando a sus anchas por el césped de Wembley con insultante impunidad ante la pasividad de los ‘stewards’. Lo más parecido a una reacción por parte escocesa vino en un corner cuando el central Hanley mandó a la aurora boreal de Aberdeen lo que pareció ser un remate de cabeza tras ver cuatro repeticiones, estando libre de marca el jugador para más inri. Se llegaba así al final de los primeros 45 minutos que parecieron 45 años.

El segundo acto comenzó con otro brío pero el arrebato duró sólo cinco minutos, intervalo en el que a Caledonia le dio por jugar al fútbol, creando dos buenas ocasiones en los minutos 48 y 49, cuando Forrest mandó fuera por poco un disparo y acto seguido, Snodgrass tuviera la mala fortuna de que su remate se estrellara contra un defensa inglés ya que estaba Hart de cancerbero, con lo que hubiera sido gol sí o sí.

Pero como a perro flaco todo son pulgas, en el minuto 50 Inglaterra marcó el segundo de la noche tras una internada por banda izquierda que remata astutamente Lallana al fondo de la red. 2-0 y partido finiquitado, aunque todavía habría tiempo para el tercero diez minutos más tarde cuando Cahill remata de cabeza un corner en el que Craig Gordon sólo pudo acariciar el balón con la punta de los dedos, en uno de esos goles que tanta rabia te da encajar. Grrrrr!!

Casi peor que el resultado era el hecho de que todavía quedaba media hora por delante, así que para buscar algo de entretenimiento, tornamos la mirada a las gradas. En un momento, desde el sector donde se situaba la Tartan Army se lanzó al césped un balón de fútbol y lo que pareció ser una pelota de tenis. Hart recogió ambos en la que fue su única parada de la noche (y una de las pocas de su carrera). A diez minutos del final y en un ataque de orgullo, los bravos caledonios se lanzaron a pleno pulmón con uno de sus cánticos predilectos ,’We’ll be coming’, con el partido más que decidido, demostrando así por qué son la mejor afición a nivel de selecciones. Mientras, por el lado inglés hubo una bochornosa pelea entre dos de sus propios seguidores, acabando uno de ellos con la cara ensangrentada con lo que tuvo que ser desalojado por el personal de seguridad. This is England.

Ante tanto esperpento, llegó la mejor jugada del partido cuando el trencilla tuvo la genialidad de añadir sólo dos minutos de descuento. Fue maravilloso ver cómo el cuarto árbitro levantaba con esa clase y maestría el tablero electrónico con el número 2. Man of the match, sin duda.

Resumiendo, 3-0 para los ingleses, segundo 3-0 que encaja consecutivamente Escocia y quién sabe si para cuando se publique esto, Strachan ya no es entrenador caledonio. Pocas veces se podrá ver a un equipo hacer tan tan tan poco y llevarse un resultado tan holgado. Esto puede explicar los descalabros de ambas selecciones en los últimos tiempos y las palabras de Denis Law, que tenía más razón que un santo.

Clasificación del grupo F tras la jornada 4:

1. Inglaterra 10 puntos

2. Eslovenia 8

3. Eslovaquia 6

4. Lituania 5

5. Escocia 4

6. Malta 0

  • Ronald McDonald, corresponsal de Alabinbonban en Caledonia

Clapton FC: los zurigorris de Londres (entrevista a Clapton Ultras)

 

  • Viendo el legado histórico del club (enlace), ¿cómo es que ha acabado en ligas no profesionales mientras equipos de la zona son hoy en día gigantes a nivel internacional? ¿Aspiran algún día a competir en divisiones profesionales o no es un objetivo?

Clapton se ha sentido siempre ferozmente orgulloso de su carácter amateur. Todos los otros clubes en nuestro área se han profesionalizado y convertido en clubes establecidos, o bien se han profesionalizado y han desaparecido / unido. Clubes como Leyton, Leytonstone, Ilford, Berking o Walthamstow Avenu tienen una rica historia como la nuestra, pero ya no existen en su forma original. Nosotros todavía estamos aquí.

Nuestro “jefe ejecutivo” nos ha prometido que estaremos en la Conference League (el quinto nivel del fútbol inglés y mayormente profesional) en 5 años. Sin embargo, suena a fantasía. La mayoría de los fans lo ve como un coste mayor en entradas / viajes y como restricciones asociadas al fútbol profesional que no serían bienvenidas. Nosotros pensamos que deberíamos llevar nuestro carácter amateur como una fuente de orgullo y estar orgullosos de que nuestros jugadores juegan por amor al fútbol y no únicamente por el sueldo.

  • ¿Qué hechos históricos nos podéis remarcar del club?

1878: El club es fundado como Downs FC

1887: el club se muda a su actual campo, el Old Spotted Dog en Forest Gate.

1890: el Clapton FC se convierte en el primer club inglés en jugar en el continente venciendo a una escuadra belga 8-1

1905: somos miembros fundadores de la Isthmian League

1907: campeones de la primera de nuestras 5 Copas de la FA amateurs.

1925: única vez que el equipo llega a la tercera ronda de la FA Cup, venciendo al Norwich City antes de perder contra el Swindon.

1957: Empate ante el QPR en la segunda ronda de la FA Cup antes de perder la repesca ante 14000 espectadores en Loftus Road.

 

  • Con tanto arraigo a nivel de barrio, por lo menos tendrán un importante apoyo. ¿Cuántos aficionados suelen acudir al estadio? ¿Es superior a otros equipos de la categoría? Si es así, ¿a qué creen que se debe tanto éxito?

Esta temporada tenemos una media de 300 espectadores. En nuestra liga no hay ningún otro club que supere los 100. Más allá, en el condado, hay otros clubes al mismo nivel que nosotros – Hereford FC, North Shields, que son mucho mayores.

Ofrecemos un nuevo modelo de fútbol dentro y fuera del césped. Ambiente inclusivo, compromiso con la comunidad y leal, colorido y ruidoso apoyo al equipo son las claves que nos hacen populares. La gente que generalmente no se siente bienvenida y sí alienada por el fútbol moderno ve en Clapton Ultras un lugar donde disfrutar del fútbol con personas con una conciencia similar.

Cada vez más hinchas oyen sobre nosotros y quieren contactar o tratan de entender de qué va. La única razón por la que hemos visto grandes aglomeraciones en nuestras puertas es porque no hacemos nada para que la gente se dé la vuelta, que es algo que sucede generalmente en el fútbol.

 

  • ¿Participan el club y/o los ultras en actividades fuera del fútbol?

El club, para nada.

En cuanto a los ultras, hemos realizado trabajo conjunto por el derecho de los inmigrantes con organizaciones como Anti-Raids Network, hemos organizado colectas para distribuir ayuda a los inmigrantes en Calais y Dunkirk. También apoyamos al banco de alimentos local y organizaciones como Newham Action Against Domestic Violence, un grupo LGBTQ sito en Newham llamado Ashton-Mansfield, y Football Beyond Borders, una organización juvenil que usa el fútbol para involucrar a la juventud de Londres. Nuestro propósito es construir lazos más fuertes con esos grupos para que nuestro apoyo vaya más allá de simplemente menear huchas en el fútbol.

También apoyamos organizaciones antifascistas locales tanto proveyendo ayuda económica como apoyando sus movilizaciones.

Aparte, organizamos un campeonato local de fútbol 5 anual contra la discriminación.

Individualmente, estamos involucrados en varias iniciativas radicales de izquierda que incluyen vivienda, racismo, sexismo, homofobia…

  • No sólo en UK, sino cada vez más en Europa, empiezan a surgir clubes de accionariado popular por todos lados. Viendo el estilo del club, aunque salvando las distancias, nos viene a la mente el nombre del FCUM, el Stockport o el Wimbledon. ¿Tenéis similitudes? ¿Queréis seguir una línea parecida?

Históricamente, Clapton, siguiendo su tradición amateur, ha pertenecido tanto a sus hinchas como a sus jugadores. Queremos volver a eso. Hay un grupo llamado The Real Clapton FC que está tratando muy activamente de poner en cuestión la legalidad del actual dueño con vistas a restaurar el viejo modelo.

 

  • Hablemos de los Clapton Ultras. ¿Cuándo y cómo surge la idea de llevar un grupo tan numeroso a los partidos de un club amateur? ¿Érais ya hinchas del equipo?

No, los pioneros de los ultras fueron un grupo de amigos que no podían permitirse ver a sus equipos profesionales y querían encontrar un club al que pudieran ver juntos. Clapton, por aquel entonces, tenía muy pocos hinchas regulares con asistencias de entre 15 y 20 espectadores.

 

  • Las ideas no dejan lugar a dudas. Antifascismo y antirracismo. Entre el material, nos llama la atención la bandera de las brigadas internacionales y una arbonaida (andaluza). ¿Es una línea que sólo sigue el grupo o también el club? ¿Qué peso tiene el grupo dentro de su estructura?

Es una postura solo del grupo. El club ha tratado de presentarse a sí mismo como políticamente neutro y en el pasado sacó comunicados pidiéndonos no mostrar banderas políticas. En la práctica, sin embargo, no ha habido movimientos para que dejemos de ondear banderas antifascistas.

El dueño del club es simpatiza ampliamente con nuestra postura (y luchó contra el nazi National Front en la Batalla de Lewisham https://en.wikipedia.org/wiki/Battle_of_Lewisham)

En términos de peso, el grupo tiene muy poca influencia en los dueños del club, pero bastante peso en los poderes no oficiales. Somos, en esencia, el único grupo de hinchas en Clapton.

 

  • Con estas ideas y la fama de fachas de muchos grupos ingleses, los problemas no han tardado en surgir y habéis sufrido algún ataque, que por ejemplo, han sido habituales en otros campos del estado español (Ceares, Ciudad de Murcia) o Italia (Ardita). ¿Ha sido algo aislado o hay una auténtica campaña de acoso a grupos y equipos populares?

Es algo mayormente aislado para nosotros. Como grupo de tendencia de izquierda visible tenemos que estar preocupados, pero en la mayoría de ocasiones son ataques oportunistas de grupos fascistas más que ninguna campaña real contra nosotros.

 

  • El estilo de animación ultra es un tanto diferente a lo que se ve por las islas, a excepción quizá del Crystal Palace londinense. ¿A qué se debe? ¿Pensáis que es un estilo que acabará instalándose de manera general en las gradas inglesas?

El movimiento hincha tiene, por norma general, mucho menos poder en Inglaterra que en el resto del continente europeo.  Las políticas, las restricciones en las entradas y las normas en los estadios matan a los grupos prácticamente antes de que puedan empezar. Muchos grupos pequeños de clubes grandes, como la antifascista Brigada 1874 del Aston Villa, han tenido grandes problemas y movidas con los stewards y los vigilantes.

Dicho esto, el “estilo europeo” es algo que a muchos hinchas británicos les gustaría adoptar.

En nuestro caso, el estilo ultra es posiblemente consecuencia de varias razones: menos restricciones, una diversidad que quiere desmarcarse en ocasiones de la idea hooligan clásica y la influencia de hinchas de otros países como España, Polonia o Italia.

 

  • Desde la distancia, parece que en las islas el hooliganismo está, hoy en día, íntimamente   ligado a la movida casual. Queríamos conocer vuestra opinión al respecto y saber si os sentís identificados con alguno de dichos movimientos.

Ninguno de nosotros se identifica con ningún movimiento hooligan, aunque algunos de nuestros hinchas sí lo hace con la moda y estética casual. Intentamos dejar claro a nuestros hinchas y a cualquier otro que no somos un grupo hooligan.

 

  • ¿Tenéis relación con otras hinchadas inglesas o de fuera? ¿Sois en general bien recibidos en los campos que visitáis?

Mayormente, sí, somos bienvenidos en los campos que visitamos (en los otros clubes de Londres mucho mejor que en los equipos del Essex rural). En algunos sitios les resultábamos sospechosos en un principio, pero inevitablemente nos los acabábamos ganando.

En Inglaterra, muchos de nuestros fans apoyan a otros equipos, con lo que tendemos a mantener amplios y buenos contactos con hinchas de todo el país. También tenemos buenas relaciones con otro club amateur con hinchada antifascista como el Whitehawk FC.

En términos de amistades, intentamos construir relaciones con pequeños clubes antifas de toda Europa. Muchos de éstos están emergiendo a día de hoy,  aunque algunos de nuestros miembros visitaron recientemente al MFC 1871 en París. También tenemos buenas relaciones con los fans del Roter Stern Leipzig.

Próximamente nos encontraremos a los hinchas del BK Frem de Copenague, y recientemente hemos sido invitados al Torneo Antira de Sankt Pauli en Hamburgo.

Asimismo, tenemos contactos con los ultras del Rayo Vallecano con visitas recíprocas.

Este año volvemos a ser anfitriones del segundo torneo Proudly East London, que intenta promover la diversidad en el este de Londres, tradicionalmente un área multicultural. Queremos que todo esto sea nuestra base, construir nuevas redes y crecer para mantener nuestro trabajo con la comunidad.

 

  • ¿Qué esperáis del futuro para el Clapton FC? ¿Hay algún reto en particular como un partido en el extranjero?

La promoción a la Isthmian league, donde estuvimos más de 100 años de nuestra historia, debería ser uno de ellos.

Queremos seguir creando contactos con otros equipos antifascistas europeos. Esperamos poder jugar un amistoso en algún lugar pronto (posiblemente Leipzig).

Nos gustaría también competir en la FA Cup o la FA Vase (la competición national para equipos de nuestro nivel con final en Wembley), y posiblemente ganar la London Senior Cup.

Clapton FC: East London is red & white (interview with Clapton Ultras)

  • Considering the club’s legacy, how is that Clapton is a non-league football club and teams of the same zone are today giants of international level? Do you aspire to compete in professional categories or is not a goal at all?

Clapton has always been fiercely proud of its amateur status.  All the other traditional clubs in our local area have either gone professional and become established clubs, or gone professional and folded/merged.  Clubs like Leyton, Leytonstone, Ilford, Barking, Walthamstow Avenue all had as rich histories as ours, but all no longer exist in their original forms.  Yet we’re still here.

As for us our “Chief Executive” has promised that we’ll be in the (mostly professional) Conference league (the fifth tier of English football)  in five years – however, that strikes me as fantasy.  The way most fans see it, the extra ticket/travel costs and restrictions associated with professional football would be unwelcome.  We think we should wear our amateur status as something of a source of pride – be proud that our players are turning out because they love football, not just for a pay-cheque.

  • Which are the club’s historical milestones you could highlight?

1878 – the club was founded as Downs FC

1887 – the club moved to its present ground – the Old Spotted Dog in Forest Gate

1890 – Clapton FC became the first English team to play in mainland Europe beating a Belgium XI 8 – 1

1905 –  Founder members of the Isthmian League

1907 – won our first of five FA Amateur Cups

1925 – Reached the third round of the FA Cup for the only time, beating Norwich City before losing to Swindon

1957 – Drew with Queen’s Park Rangers in the FA Cup second round before losing the replay in front of 14,000 fans at Loftus Road

  • Being so popular throughout your neighborhood, we can imagine an important supporting base. What’s the average attendance? Is it over other clubs in the same category? If so, why do you think it’s so successful?

This season, we are averaging 300 fans.  In our league no club other than us averages more than 100 fans.  Elsewhere in the country, there are other clubs at the same level as us – Hereford FC, North Shields – that are much bigger

We offer a new model of football both inside and outside the ground. Inclusivity, engagement with the community and loyal, colorful and loud support for the team are the keys which made us popular. People who generally feel unwelcome or alienated by modern football see in Clapton Ultras a place to enjoy football with like-minded people.

More and more supporters hear about us and want to get in touch or try to understand what is going on. The only reason we’ve seen high numbers at gates is that we don’t do anything to turn people away as it happens generally in football.

  • Do the club or / and the ultras take part in any activity off the pitch?

The club, not at all.

As for the ultras, we’ve done immigration-rights  outreach work alongside organisations such as the Anti-Raids Network; organised collections for distribution of aid to migrants in Calais and Dunkirk.  We also support local foodbanks and organisations such as Newham Action Against Domestic Violence; a Newham-based LGBTQ+ support group called Ashton-Mansfield and Football Beyond Borders – a youth organisation using football to engage with young people in London.  Our aim is to build stronger links with these groups so that our support extends to more than simply shaking buckets at games.

We also support local antifascist organisations – providing both financial support and also supporting their mobilisations.

We also run an annual anti-discrimination five-a-side football tournament for local teams/football fans.

As individuals, we’re involved in various radical, left-wing initiatives involving housing, racism, sexism, homophobia etc

  • Not only in the UK but also in Europe constantly, fans owned clubs are growing everywhere. Considering Clapton’s style and differences aside, some names as FCUM, Stockport or Wimbledon come to our minds. Can we find any similarities? Do you want to follow a similar path?

Clapton was historically, in the amateur tradition, owned by both its supporters and its players.  We aim to go back to that.  There is a group The Real Clapton FC who are actively trying to challenge the legality of the current ownership with a view to reinstating this model.

  • Let’s talk about Clapton Ultras. Where and when comes up the idea of bringing such a numerous fan group to amateur matches? Were you already Clapton fans?

No – the pioneers of the Ultras were a group of friends who couldn’t afford to watch their professional football and wanted to find a club they could watch together.  Clapton at the time had very few regular supporters – attendances were 15-20.

  • Your ideas leave no room for doubt: antifascism and antiracism. Within your material, the Andalucian arbonaida and the International Brigades’ flag draw our attention. Is it a line followed by the group only or even at a club level? What’s the weight of the group within the club’s structure?

It is the stance of the group only.  The club has sought to present itself as politically neutral and in the past put out statements asking us to not to display political flags. There has been no practical moves to stop fans from flying antifascist flags, though.

That said, the club’s owner is broadly sympathetic to our stance (and fought the neo-Nazi National Front in the Battle of Lewisham https://en.wikipedia.org/wiki/Battle_of_Lewisham)

In terms of weight, the group has very little official say with the club owners, but a good deal of unofficial powers – we are essentially the only fans’ group at Clapton.

  • With this ideology and the fascist reputation of a lot of English firms, problems have arisen and you’ve suffered some attacks that, for example, have been usual in other similar clubs such as Ceares and Ciudad de Murcia in the Spanish State or Ardita in Rome. Has it been something isolated or is there a real harassing campaign against popular teams and groups?

It’s mostly an isolated thing for us.  As a visible left-wing group we have to be concerned, but mostly about opportunistic attacks from fascist groups rather than any sustained campaign against us.

  • The ultra style is a bit different to what it’s seen in your isles, maybe being Crystal Palace from London one of the exceptions. What’s the reason? Do you think it’s becoming a general style all over English terraces?

Fan movements generally have a lot less power in England than in mainland Europe.  As such, policing, ticketing restrictions and stadium regulations largely kill groups before they can really get started.  Several small groups at bigger clubs – such as the antifascist Brigada 1874 of Aston Villa – have had teething troubles and run into problems with stewarding and policing.

Having said that, the ‘European style’ is something many British supporters would like to embrace.

In our case the ultra style is probably embraced for several reasons: less restrictions, a diverse audience which wants sometimes to step aside from the classic “hooligan” idea and the influence of supporters from other countries (Spain, Poland, Italy)

  • From the distance, it seems that hooliganism is nowadays closely linked to the casual scene. We would like to know your opinion about this. Do you feel identified with any of these movements?

None of us identify with any hooligan movements though some of our fans identify with the fashion etc of the casual movement.  We try to make it clear we to our fans, and anyone else, that we’re not a hooligan group.

  • Do you have any relationship with other English or foreign fans? Do you feel welcome in the grounds you visit?

For the most part, yes, we are made welcome in the grounds we visit (the other London clubs much more so than the rural Essex teams).  Some places we’ve visited have been suspicious towards us at first, though we inevitably end up winning them around.

In England, many of our fans support other teams as well, so we tend to have wide networks of sympathetic fans across the country.  We also have good relationships with other non-league teams with anti-fascist fans such as Whitehawk FC.

In terms of friendships, we try to build links with small antifascist clubs around Europe.  Many of these are currently nascent, though some of our fans recently visited MFC 1871 in Paris, and we have good links among our fans to Roter Stern Leipzig.

We will soon meet with BK Frem supporters from Copenhagen and we got recently invited to the Sankt Pauli Antira Tournament in Hamburg.

We got contacts with Rayo Vallecano Ultras too with reciprocal visits to each other grounds.

We’re also holding our second annual Proudly East London tournament – aimed at promoting diversity in East London, a traditionally multicultural area. We want to build on this, make new networks and grow to continue our community work

  • What do you expect for Clapton FC in the future? Is there any special goal like playing a match abroad?

Promotion to the Isthmian league – where we spent over a hundred years of our history has got to be one of our goals

We want to continue to build up links to other anti-fascist teams around Europe – hopefully we will be able to play a friendly match somewhere soon (possibly Leipzig).

We would like a run in the FA Cup or FA Vase (the national cup competition for teams at our level – with a final at Wembley Stadium), and possibly to win the London Senior Cup.

Cánticos cachondos de las islas (the banter)

*Corresponsal de Alabinbonban en Caledonia (Alba gu bràth!!!)

Humor británico, flema inglesa, litros de cerveza y ganas de provocar al eterno rival o simplemente de pasar un buen rato a costa suya, hablamos del famoso “banter”. Si omitimos la cantidad de “fuck” y “fucking” por minuto que puede decir cualquier hincha anglófono en un partido de fútbol, podría decirse que vacilan de una forma más que elegante. Y cómo no, los mejores cánticos están recogidos en youtube.

Algo que se podría aplicar en casa y que, por ejemplo, se ha puesto en práctica en alguna ocasión en la ICHH gracias a Marianico. Con los oídos de Tebas en todas las gradas, más nos vale dejar de lado los “hijoputa” y “cabrón” tradicionales por algo un poco más original. Os dejamos con una selección de lo más de lo más en coña futbolera.

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-Tartan Army: Wem-be-ley, Wem-be-ley!

Se trata de uno de los “banter” (lo que nosotros conocemos como “coña marinera”) más legendarios de Caledonia. Todo surgió a raíz de un inolvidable Inglaterra-Escocia dentro del desaparecido torneo del Home Championship de 1977. Los caledonios ganaron en Wembley por 1-2, pero lo mejor vino tras el pitido final, cuando los miles de escoceses que viajaron hasta Londres, invadieron el campo arrasando con todo. Esta invasión de “Wem-be-ley” (como lo llaman, no sin sorna, en Escocia) inspiró un cántico para la Tartan Army con desternillantes resultados:

“Wem-be-ley, Wem-be-ley!

It was the finest pitch in Europe

‘Til we took it all away”

Vamos, que Wembley era el campo más bonito de Europa, hasta que llegaron las hordas de escoceses en el 77…

-Tartan Army: Diego scores and the English go home (Harry Belafonte – Banana boat song)

Otro banter genuinamente escocés dedicado -cómo no- a sus queridos vecinos del sur, los ingleses. La archiconocida “Mano de Dios” de Maradona frente a Inglaterra en el Mundial del 86 que mandó a los Pross a casa, fue lo suficientemente jugosa como para que en Escocia surgieran todo tipo de vaciles al respecto. Y entre ellos, una adaptación del clásico “Banana boat song” de Harry Belafonte, con una letra tan hilarante como currada, donde retratan todas las perrerías del Pelusa aquel día ante Inglaterra:

Diego
Diego
Diego scores and the English go home
Diego
Diego
Diego scores and the English go home

One with the hand and one with the foot,
Diego scores and the English go home.

Past 1, past 2, past 3, past 4
Diego scores and the English go home

Scores one, scores one, scores one, scores two
Diego scores and the English go home.

Hey Mr Shilton, where did the ball go
Diego scores and the English go home

Up with the hand and intae the net
Diego scores and the English go home

-Tartan Army: Oh Christian Dailly (Gloria Gaynor – I love you baby)

Olvidémonos por un momento del “Auld enemy” para centrarnos en el producto nacional escocés, en este caso, encarnado en el jugador Christian Dailly, quien en los 90 hizo las delicias de la parroquia local, tanto por sus dotes futbolísticas, como por sus tórridos rizos en el pelo. Para semejante homenaje erótico-festivo, qué mejor melodía que “I love you baby” de la musa Gloria Gaynor, para dar como resultado esta delicia:

“Oh Christian Dailly

You are the love of my life

Oh Christian Dailly

I’d let you shag my wife

Oh Christian Dailly

I want curly hair like you”

Tal debió ser la histeria provocada por los rizos de Dailly, que a los hinchas caledonios no les importaría incluso que sus esposas tuvieran un “affaire” con el jugador…

-Celtic: Two Andy Gorams

De las miles y miles de millones de versiones futboleras de “Guantanamera”, sin duda nos quedamos con esta dedicada de la afición del Celtic a Andy Goram, aquel rechoncho portero del Rangers y de la selección escocesa en los años 90. Al parecer, Goram, no sólo tenía problemas de sobrepeso, sino también psicológicos. Cuando salió a la luz que padecía trastorno bipolar, a la hinchada celt no se le ocurrió otra cosa que coger “Guantanamera” y cambiar el típico de las islas “There’s only one _____” (nombre del jugador homenajeado) por… (agárrense):

“TWO Andy Gorams!

There’s only TWO Andy Gorams!”

-Celtic: I’m not a billy, I’m a tim

El “Old Firm” de Glasgow ha sido fuente de innumerables cánticos, desde simpáticos banters, hasta inaceptables canciones sectarias. Como este artículo pretende tener alma jotera, nos centraremos en la parte más cachonda, en este caso, con un cántico de autoafirmación “tim” (Celtic) frente a los “Billy boys” (Rangers) a ritmo de la deliciosa canción infantil “She’ll be coming ‘round a mountain”:

“Singing I’m not a billy, I’m a tim

Singing I’m not a billy, I’m a tim

Singing I’m not a billy, I’m not so fucking silly

I’m not a billy, I’m a tim”

-Liverpool al West Ham: You’ve got Di Canio, we stole your stereo (La donna mobile) 

Por lo visto, la gente de Liverpool no goza de la mejor de las famas en el resto de Inglaterra, lo que se plasma también en los campos de la Premier. En un meritorísimo ejemplo no sólo de aceptar los golpes, sino incluso de dar la vuelta a la tortilla, la afición scouser optó por abrazar ese papel de makarra: Campo del West Ham, época en la que el díscolo Paolo Di Canio jugaba para los Hammers. Quizás por el origen italiano del jugador, los seguidores Reds eligieron “La donna mobile” para recordar al adversario que, mientras “vosotros tenéis a Di Canio”, “nosotros os hemos robado las radios de los coches”:

“You’ve got Di Caniooooo

We stole your stereooooo”

-Liverpool FC: Fuck off Chelsea 

El Chelsea (a.k.a Chel$ki o Chelshit) es una de las víctimas favoritas de los scousers, entre otras cosas, debido al carácter de “nuevo rico” del club londinense. Como resultado de esa fama, surgió la siguiente cancioncilla en el Kop de Anfield, donde ponen a cada uno en su sitio:

“Fuck off Chelsea FC

You ain’t got no history

5 European Cups and 18 leagues

That’s what we call history”

-LFC: Who the fuck are Man Utd (adaptación de “Glory glory Man United”) 

Manchester United, equipo que despierta tantas filias como fobias. En el título hemos puesto que el cántico es del Liverpool, pero bien es cierto que también la usan otros enemigos de los diablos rojos (como ese video de Oasis, acérrimos del City, en el que la cantan durante un concierto). Se trata de una adaptación del clásico “Glory, glory, Man United” para convertirse en “Who the fuck are Man United”, quedando el asunto tal que así:

“The shitty Man United went to Rome to see the Pope

The Shitty Man United went to Rome to see the Pope

The Shitty Man United went to Rome to see the Pope

And this is what he said: ‘Fuck off!’

Who the fuck are Man United

Who the fuck are Man United

Who the fuck are Man United

When the reds go marching on, on, on!”

-‘You’ll never get a job’ dedicada al LFC

Como aquí hay para todos, ahora la ración es para al Liverpool, con esa cruel adaptación de su himno “You’ll never walk alone”, para tornarse en “You’ll never get a job”, donde se juega de nuevo con esa fama de Liverpool como ciudad en declive, concretamente haciendo sangre con su tasa de desempleo. La cosa quedó así:

“Sign on, sign on

With a pen in your hand

And you’ll never get a job

You’ll never get a job”

-Man Utd: Build a bonfire (Oh my darling, Clementine)

Los mancunianos también aprovechan la mínima para acordarse de sus ememigos en sus cánticos. Y si en su solo cántico, te acuerdas de dos de ellos, miel sobre hojuelas. Seguro que a más de un athleticzale le resulta familiar la melodía, ya que se trata de la misma usada para “Ene maite Athletic”. Aquí el asunto va de dar fuego (“bonfire”) llevando al extremo lo de “Al enemigo, ni agua”:

“Build a bonfire, build a bonfire

Put the Arsenal on the top

Put the City/Scouser in the middle

And we’ll burn the fucking lot”

-Man Utd: Carlos Tevez 

¡Qué peligro tiene cuando un jugador besa el escudo y jura amor eterno al club que le acaba de fichar! Os suena, ¿no? Pues bien, el siguiente hit de la lista tiene como protagonistas al Man United y a Carlos Tévez. En su época en Old Trafford, el argentino maravilló al respetable, hasta el punto que le dedicaron una canción llena de alabanzas y buenas palabras… buenas palabras que se volvieron en todo lo contrario cuando fichó por sus vecinos del City. Así, cogieron la misma melodía del cántico que le endiosaba, para bajarle hasta el mismísimo infierno, con epítetos como imbécil (‘twat’) o zorra pesetera (‘money-grabbing whore’). Años más tarde, hicieron lo mismo tras la salida de Di María:

“Who’s that twat from Argentina?

Who’s that money-grabbing whore?

Carlos Tevez is his name

And he doesn’t have a brain

And he won’t be winning trophies anymore”

*  La letra puede variar, aunque siempre con el mismo tono de “cariño”…


-Man Utd: Stretford Enders

Aquí el recadito es para el Arsenal. Se trata de una supuesta conversación entre dos leyendas de ambos equipos, Bertie Mee (Arsenal) y Matt Busby (Man Utd.), donde Mee pregunta a Busby a ver si ha oido hablar del ambiente del fondo norte de Highbury. La respuesta de Busby, para enmarcar…

“Bertie Mee said to Matt Busby:

‘Have you heard of the North Bank Highbury?’

‘No’ said Matt, ‘you cockney twat’

‘But I’ve heard of the Stretford Enders’” (en alusión a la grada Stretford End de Old Trafford)

-FCUM: The Kiddy family (Adams Family)

El FCUM se ha convertido en uno de los adalides del fútbol autogestionado por los propios aficionados, en un ejemplo para muchos, lo que le ha ganado multitud de simpatías… Pero todo tiene también su lado oscuro (voz de ultratumba), en este caso, en forma de cánticos “dedicados” a sus rivales. Un buen ejemplo, es este para el jugador Kiddy, al que no tenemos el gusto de conocer, pero del que no nos gustaría estar en su pellejo cuando una grada hace referencias a prácticas incestuales ciertamente enfermizas… Para más inri, los muy cabritos usan la melodía de la Familia Adams:

“Your sister is your mother

Your father is your brother

You all fuck one another

The Kiddy family”

-FCUM: We paid for your hats (Beach Boys – Sloop John B)

Saquemos el jabón para un buen lavado de cara al FCUM: ¿Puede haber algo mejor que un buen “banter” dedicado a las fuerzas del orden público? Eso es exactamente lo que hicieron durante un partido al ver pasar a su lado a un grupo de bobbies, recordándoles de dónde ha salido el dinero para pagar sus pintorescos cascos, mediante una de las melodías que más lo llevan petando en las islas en los últimos años, ese incunable de los Beach Boys de nombre “Sloop John B”:

“We paid for your hats, we paid for your hats

What a waste of council tax

We paid for your hats”

-Spurs: Mezut Ozil, your eyes are offside

Y el premio a la mejor adaptación de “Sloop John B” va para los Spurs con su versión dedicada a Ozil o, mejor dicho, a sus grotescamente grandes ojos que parecen que van a salir corriendo en cualquier momento. Quizás por ello, los hinchas recuerdan al árbitro que los ojos del jugador se han quedado en fuera de juego (“orsa” para los más veteranos):

“His eyes are offside

His eyes are offside

Mezut Ozil

His eyes are offside”

-Spurs: Let’s pretend we scored a goal

De nuevo, los Spurs como protagonistas. ¿Qué hacer cuando a tu equipo le está cayendo la del pulpo en campo del rival? ¿Callarse? ¿Resignarse a escuchar las mofas y el jolgorio de la afición contraria? Puede ser… pero si se cuenta con la suficiente moral e imaginación, también puedes hacer como si tu equipo hubiera marcado un gol (“Let’s pretend we scored a goal!”) con sus celebraciones y todo para darle más credibilidad al asunto. Chapeau!

-Chelsea: Steve Gerrard

Stevie Gerrard es una institución en Anfield, lo que implica que tenga dedicada más de una canción -algo tan típico en las islas y que tanto echamos de menos en San Mamés-, siendo la adaptación de “Qué será, será…” la más famosa de todas. Pero claro, estas cosas dan pie también a que surjan entre los rivales versiones alternativas, como esta de los del Chel$ki recordando aquel grave error de Gerrard ante Demba en un partido contra el Man City que, a la postre, acabó costando la liga a los Reds. Así quedó el contra-homenaje:

“Steve Gerrard, Gerrard

He slipped on his fucking arse

He gave it to Demba, ba

Steve Gerrard, Gerrard”


-Jason Puncheon, he went for a shit

Jason Puncheon es un tipo sensato que responde siempre a la llamada de la naturaleza sin importar el momento, incluso en medio de un partido… o no, quién sabe. El caso es que la afición contraria lo tenía claro y así se lo recordó a ritmo de “Sloop John B”:

“He went for a shit, he went for a shit!

Jason Puncheon, he went for a shit!”


-Stoke: John Terry, he’s shagging the ref

El bueno de Terry se ha ganado fama en Inglaterra de pichaloca, lo cual ha sido una auténtica mina para sacarle al tema todo tipo de cánticos. Uno de los más hilarantes fue el que le dedicó la afición del Stoke al acusarle incluso de “tirarse al árbitro”, de nuevo echando mano de los Beach Boys:

“He’s shagging the ref, he’s shagging the ref!

John Terry, he’s shagging the ref!”


-Sunderland: We want our dick back!

Parece que los hinchas del Sunderland no estaban disfrutando de lo que estaba aconteciendo en el césped. Así que, a los muy cachondos, no se les ocurrió otra cosa que empezar a hacer un rondito… con una polla hinchable gigante! Ante tal falta de decoro, los stewards les requisaron el juguete, lo que sentó fatal a los seguidores. Inmediatamente, éstos reclamaron encarecidamente que les devolvieran su “dick” a ritmo de la majestuosa “La donna mobile”.


-Sunderland: Roy Keane (Blue moon)

Roy Keane contaba con un cántico en Old Trafford a ritmo de “Blue moon” reclamando que “Keano sólo hay uno”. Pero en un nuevo giro de 180 grados, los hinchas del Newcastle le acusaron de hacerle cositas a su perro:

“Keano, he wanks his dog, Keano

He wanks his dog, Keano

He wanks his dog, Keano!”

20 años del “amistoso” de la vergüenza

* Corresponsal de Alabinbonban en Irlanda.

15 de febrero de 1995. Un aparentemente inofensivo partido amistoso entre Irlanda e Inglaterra acabaría trayendo el miedo y el asco a Dublín y la vergüenza a Londres, en uno de los episodios más lamentables protagonizados por los aficionados ‘pross,  en esta ocasión con la necesaria colaboración de un colectivo que, como veremos, poco tiene (o debería tener) con el fútbol y mucho con supuestas ideologías nada saludables.

De cualquier forma, sería de una ingenuidad infinita limitar al plano meramente deportivo un partido de fútbol entre Irlanda e Inglaterra (o un Escocia-Inglaterra, quizás en menor medida), ya que la relación entre ambos países ha sido de lo más turbulenta a lo largo de la historia (“durante 800 años”, como reza una vieja canción rebelde irlandesa). Por tanto, sería igualmente ingenuo pensar que todo transcurriría sin el más mínimo sobresalto. El problema, sin embargo, vino por la gravedad de los hechos y por quiénes los protagonizaron.

Ya en el Mundial de Italia de 1990, el capricho del destino emparejó en el mismo grupo a irlandeses e ingleses, lo que provocó el pánico en la FIFA realojando al grupo –junto con Holanda y Egipto- en la isla de Cagliari para tener a los aficionados mejor controlados y bajo unas medidas de seguridad nunca vistas hasta entonces. El partido terminó con empate a uno (goles de Lineker, por parte inglesa y Sheedy, por parte irlandesa) y aunque sí hubo algunos altercados, no fue tanto como las autoridades se esperaban.

En 1995, Inglaterra se preparaba para albergar la Eurocopa que se organizaría un año después, con lo que al estar ya clasificados por ser los anfitriones, tenían que buscar rivales para disputar amistosos. Acertadamente o no, uno de esos rivales elegidos fue Eire que, por entonces, entrenaba Jack Charlton, uno de los héroes del fútbol patrio inglés que tomó parte en aquella selección que ganó el Mundial del 66, precisamente en suelo inglés. Jackie, además es hermano de otra leyenda aún más venerada, Bobby Charlton.

El vetusto Lansdowne Road de Dublín –hogar habitual de la selección irlandesa por entonces- se preparaba para el gran partido… pero también las autoridades ante el temor de incidentes entre aficionados. Es aquí donde entran en acción unos individuos que finalmente provocarían el más absoluto de los bochornos. Hablamos del grupo nazi Combat 18 (C18), fundado a principios de los 90 en Inglaterra y que, con el paso de los años, se extendió a otras partes, tanto del Reino Unido –en Irlanda del Norte encontraron apoyos entre círculos lealistas- como fuera (EEUU, Australia…).

Los servicios de inteligencia británicos comunicaron a la Garda -la policía irlandesa- la intención de C18 de viajar a Dublín. En total, se calcula que unos 4.000 ingleses acudieron al partido. Y entre ellos, miembros de este grupo nazi. Incluso se ha comentado que dentro del contigente de hinchas ingleses, también había lealistas norirlandeses que, como decíamos, guardaban relación con C18. El caso más conocido de esta conexión es el de Johnny ‘Mad Dog’ Adair, jefe del grupo paramilitar lealista Ulster Freedom Fighters (UFF) en Shankill Road, histórico bastión del lealismo en West Belfast. Adair se convirtió ya en el presente siglo en el principal nexo de unión entre el ala más extremista del lealismo –contraria a los acuerdos de paz y de ideología ultraderechista- y C18. Incluso se llegó a fotografiar con una camiseta de la selección inglesa que le regaló este grupo nazi en la Eurocopa de 2000.

La mayoría de ingleses viajaron a Dublín en ferry donde les esperaba un fuerte dispositivo policial para llevarles al campo, cosa que ocurrió sin mayores problemas. Pero todo empezó a torcerse durante los prolegómenos del partido: Hubo pitada a la Presidenta de la República de Irlanda cuando saltó al césped a saludar a los jugadores y hubo pitadas cuando sonaron ambos himnos. En el caso de los ingleses, sus pitos al himno irlandés fueron acompañados por saludos nazis, gritos de “Sieg heil”, “Ulster is British” o el cántico de “No surrender to the IRA scum”. Jackie Charlton también se llevó lo suyo al recibir gritos de “Judas! Judas!”. Estaba claro que C18 estaban en el campo.

A pesar de estos hechos, el partido comenzó sin mayor dilación. Tuvo un intenso arranque con ocasiones para ambos equipos hasta que en el minuto 21, David Kelly hacía el 1-0 para los irlandeses. El gol tuvo efectos diametralmente opuestos entre el público. Mientras desató la locura entre la parroquia local, provocó la cólera en la hinchada inglesa que, alojada mayoritariamente en la tribuna oeste alta, comenzó a lanzar objetos hacia el césped y a los que estaban justo en el anillo inferior (incluido varios ingleses, todo hay que decirlo). Esto provocó que muchos hinchas tuvieran que saltar al césped huyendo de los proyectiles que les caían desde arriba (palos, asientos…). Ante este caos, el árbitro no tuvo más remedio que suspender el partido tras haberse jugado 27 minutos. A partir de aquí, más caos y confusión. La Garda cargó contra los ingleses, un montón de gente en el césped (algunos con la clara intención de ir a por los hinchas pross, contenidos por la policía), jugadores contemplando cariacontecidos lo que estaba ocurriendo en las gradas (inolvidable la cara de poema que se le quedó a Paul Ince). En un momento, un enfurecido Jackie Charlton “invitaba” a los violentos a irse a casa (“Fucking go home!”, se le ve gritando en algún video).

El parte de guerra se saldó con más de 20 heridos (algunos hablan de 50) y 40 detenidos. Ahora quedaba el más difícil todavía: cómo sacar a los ingleses del campo y escoltarles hasta el puerto para tomar el ferry de vuelta. Algunas informaciones hablan de choques entre policía e hinchas en el puerto, otros no pueden volver esa misma noche debido al mal estado del mar. Se informa incluso de un aficionado inglés apuñalado en una céntrica calle de Dublín, de grupos sueltos locales y foráneos provocando altercados en distintos puntos de la ciudad…

La gravedad de los incidentes provocó que Irlanda e Inglaterra no volvieran a jugar amistoso alguno hasta 2013, cuando volvieron a verse las caras en el renovado Wembley dentro de las celebraciones por el 150 aniversario de la Football Association (FA), esto es, la federación inglesa de fútbol, la más antigua del mundo. Aquella noche ambas selecciones empataron a uno y no se registraron problemas, pero lo acontecido hace 20 años en Lansdowne Road permanecerá en el recuerdo durante mucho tiempo. Una muestra más de esa turbulenta historia entre irlandeses e ingleses.