Represión en Lasesarre y fascismo en Atenas

Con el inicio liguero y el fin de nuestras particulares vacaciones futboleras, toca hacer balance de lo que han dado de sí unos meses lejos de San Mamés que cada vez agradecemos más. En años de brillo en lo deportivo que debieran ser de sosiego en lo social, cada día que pasa nos sentimos más alejados de este nuestro club.

Desde el club de golf hemos brindado por la suerte de Villar, reído de Javier “Chochea” Clemente pagando fianzas de amigos y contado las horas para que Tebas corra misma suerte, sin fianza a poder ser. Mientras, en casa, unos se tiraban de los pelos por los rumores de unos fichajes que no llegaban, otros temían por nuestros puntales, que podían estar oyendo cantos de sirena desde Inglaterra, y los plumillas locales llenaban intrascendentes hojas, en la grada volvíamos a asistir al esperpento en forma de prohibiciones, amenazas y abusos. Ni en agosto nos dan descanso.

Lasesarre iba a ser testigo de la primera final de la Euskal Herriko Kopa, campeonato que organiza EH Kirola y que viene a sustituir, con otra estrategia y otro camino, a iniciativas como ESAIT, ya extinta. La jornada se preveía festiva, reivindicativa y llena de color, con kalejira conjunta de Iraultza 1921 e ICHH. Todo hablado de antemano, ya que las dos agrupaciones habían sido parte activa del evento y habían colaborado con la organización a petición de ésta, para más inri. En la entrada, sorpresa. La seguridad de San Mamés, que ya nos tiene acostumbrados a sus excesos e rocambolescas excusas, prohibió a Iraultza la introducción de su material de animación (presente en la liga y copa del señor Tebas), entre el que se encontraban las pancartas “Yeray eutsi gogor” e “Justizia Iñigorentzat“.

La decisión de Iraultza fue la de no entrar, acompañada de la de ICHH de abandonar el estadio en solidaridad. La sorpresa fue mayúscula cuando EH Kirola se desentendió de todo y justificó la actuación de la seguridad contratada por ellos mismos. Así, a lo loco. Significativo que primero pidan “colaboración”, cuando quizás quisieron decir “sumisión” o “venid, que así hacemos caja”, y luego se llamen andana. Y curioso que apliquen normas fascistas españolas los que quieren la creación de un campeonato propio (¿igual de fascista y mercantilizado?). El resultado, poco ambiente en las gradas y nula credibilidad para quienes dejaron en la estacada a los que generosamente habían cedido su tiempo, dinero y energía. De qué nos suena la historia por el sector 110… Lo que ocurrió en el césped vino a confirmar la falta de seriedad de estos partidos. Lo que nos viene a recordar que mientras hacemos el paripé, la selección del estado que nos oprime viene a jugar, con sus ultras en nuestras calles y gradas, dentro de bien poco, pero eso es otra historia…

Para acabar de redondear el desaguisado, Atenas fue testigo de cómo una iniciativa horizontal y popular puede ser reprimida por un par de sujetos con patente de corso para hacer y deshacer a su gusto, incluso fuera de sus fronteras y jurisdicción. Como si fuera el Mossad, vaya. A estas horas ya se ha publicado el comunicado de ICHH con su versión de los hechos, en los que narran cómo les fue retirada la pancarta con la leyenda “BILBO” y el símbolo de la agrupación con la cara de Iñigo Cabacas. No es la primera vez que cualquier símbolo relativo a Iñigo o material de la agrupación es retirado, incluso con multa o amenaza física, ya sea en San Mamés, Vigo, Leganés o Atenas. Ertzaintza o Policía Nacional, el trato es igual: represivo y corporativo.

En esta ocasión, numerosas peñas se han sumado al comunicado y desde luego, Alabinbonban Blogzinea se suma a la denuncia de este enésimo atropello a la libertad de expresión y la digna memoria de Iñigo Cabacas Liceranzu. El Athletic no ha movido un dedo y la decisión de no mostrar material de animación el día del Getafe es sólo un aviso de lo que puede conllevar seguir con una actitud lejana y ambigua, cuando no hostil.

En un verano en el que el fascismo asoma la pata en numerosas formas y lugares, ya sea Barcelona, Charlottesville o Atenas, el lugar donde menos vamos a tolerarlo es en nuestra casa. Que os quede claro.

EZ DIRA PASAKO

ICHH ETA IRAULTZA 1921 AURRERA

JUZTIZIA IÑIGORENTZAT

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El Correo intoxica la memoria de Iñigo Cabacas

5 años después, cuando la secuencia de los hechos ocurridos aquella noche está aclarada a falta de conocer lo más importante, los culpables, El Correo vuelve a usar su maquinaria para intoxicar y manipular la memoria colectiva y, de paso, blanquear la actuación de la Ertzaintza y el Departamento de Interior.

ElCorreoICHH

Sí, aquellos que dieron publicidad a las fantasiosas versiones de Ares sobre supuestas porras extensibles y demás objetos a investigar en el callejón, vuelven a la carga con estas palabras:

…”Iñigo Cabacas, el joven fallecido en abril de 2012 por un pelotazo de goma en la cabeza durante el operativo policial para frenar los altercados entre los seguidores del entre el Athletic y el Schalke 04 tras un encuentro de la Europa League”

No, señores de Vocento. La Ertzaintza y la seguridad del club solo mostraron su brutalidad (aqui si que pudimos ver porras extensibles) contra los hinchas alemanes en el interior de San Mamés, con los que no hubo ningún altercado en todo el día. Además, según ustedes y Lakua, ¿el despliegue de ertzainas en la herriko no fue para cortar unos supuestos altercados entre hinchas del Athletic que ya se demostró que fue una simple pelea disuelta 15 minutos antes de la carga mortal? Si es que hay audios públicos que dan fe de que allí no ocurría nada y que Ugarteko dio la orden de entrar con todo gratuitamente.

La derecha unionista periodística vuelve a asomar la pata de la forma más hiriente, criminalizando a la afición del Athletic y lo que es más grave, al propio Iñigo, del que se deja caer que recibió un pelotazo por estar cerca, dentro o involucrado en unos altercados. Ésta es la postura de El Correo justo cuando el caso toma un nuevo impulso. No es casualidad, pues. Se vuelven a alinear con el corporativismo y la impunidad, aprovechando en esta ocasión la reivindicación de la ICHH en la puerta 13 de San Mamés y que ha vuelto a dejar clara la postura, también corporativista, de la directiva del Athletic. Otros que tal bailan.

Mientras contenemos a duras penas la rabia contra toda esta ralea, queremos recordar a todos aquellos que están en el lado oscuro que no pasarán. Que en esto no hay medias verdades. Iñigo fue una victima inocente y el relato de lo que allí ocurrió, afortunadamente, no lo va a escribir el grupo Vocento.

JUSTIZIA IÑIGORENTZAT

Entren con todo [JUSTIZIA IÑIGORENTZAT!!]

Con esta demoledora frase, el Bilardo de la comisaría de Deusto daba orden de arrasar el callejón de María Díaz de Haro. A pelotazos, directamente. Sin razones previas, como todo Bilbao sabe. Y ojo, no contentos con eso, y sin necesidad de decir un “pisalo, pisalo!” por radio, algunos de sus chicos se dedicaron a maltratar, acosar y amenazar a los amigos de Iñigo y a Laia con el cuerpo de Iñigo todavía sobre el frío suelo del callejón. Conviene recordar estos detalles cuando las hienas sacan sus dientes a relucir.

Porque, señor Pastor, usted no estuvo allí. Probablemente estaría cenando alegremente con su familia, de potes con amigos, fumándose un habano pagado con los impuestos de, entre otros, Manu Cabacas y Fina Liceranzu, o considerando el talante que ha mostrado en la prensa últimamente, disparando a las palomas en el parque parapetado tras un arbusto. Sin embargo, en Bilbao, antes y después de los partidos, y especialmente esa noche, el callejón es frecuentado por miles de hinchas, todos ellos testigos directos de los hechos. Y que constituyen, con su relato, que es vox populi, la verdad de lo que allí ocurrió, por encima de intoxicaciones, sesgos interesados, paranoias colectivas (probablemente inducidas por el excesivo consumo de batidos proteicos) made in Esan o actuaciones judiciales que avergüenzan a todos los ciudadanos del Botxo.

Resulta curioso que alguien que ha tenido que llevar escolta y ha sufrido la pérdida de compañeros resulte tan grotescamente carroñero, pueril y malnacido ante un caso como el de Iñigo. Es de entender, no obstante, si atendemos a otros primeros espadas de su partido en la CAV, como Francisco I de Coscojales o, sobre todo, Rodolfo Ares. ¿Se imagina usted, señor Pastor, qué ocurriría si alguien de, pongamos, la izquierda abertzale (aberchales radicales para Ares) o un ciudadano cualquiera de la CAV sin afiliación concreta, dijera sus mismas palabras para describir y justificar la muerte violenta de un cargo del PSOE? ¿Si se inventara pruebas falsas, las vertiera en prensa, y utilizara a la familia del fallecido como saco de boxeo? ¿Le suena la Audiencia Nacional, el régimen de incomunicación, la prisión preventiva prorrogable, la dispersión? ¿La ley Mordaza, quizá?

Su poltrona queda muy lejos de las calles de Bilbao, afortunadamente para usted si valoramos la reacción que han causado sus palabras en la afición del Athletic. Pero puede estar tranquilo. Si algo ha demostrado la hinchada rojiblanca es un saber estar, un tesón y un aguante que, siguiendo el ejemplo de los familiares y amigos de Iñigo, no va a cejar en su empeño de justicia sin caer en las constantes provocaciones a las que son sometidos. Y no es fácil, créame. Se hace cuesta arriba intentar olvidar la actitud chulesca y mamporrera de los hombres de negro en San Mamés, la lejanía de la directiva de Josu Urrutia, la inexplicable tardanza en los juzgados, la no imputación de Ugarteko, la colaboración cómplice de algunos medios de comunicación, en fin, todo lo que ha ocurrido durante estos 5 años, que ya tenía precedentes y que era cuestión de tiempo que ocurriera. Cuesta horrores no arramplar a hostias con todo. No quiero ni imaginar lo que es estar en la piel de Manu o Fina.

Sea como sea, ya se ha ganado su hueco en la lista de personas non gratas de la Catedral. Zorionak. Es un título que llevan con orgullo personajes de la talla de Esperanza Aguirre, Javier Tebas o Francisco Franco.

Así que, parafraseando a algún político de actualidad, no nos queda otra que decirte: Nos vemos en el infierno, gángster.

[Harmailatik] San Mamés fue un clamor por Iñigo Cabacas

Ni el horario, ni el día, ni Lakua, ni Ibaigane fueron impedimento para que San Mamés, de nuevo, fuera un auténtico clamor pidiendo justicia para Iñigo Cabacas. La ICHH había repartido 10.000 cartulinas a tal efecto, y una afición rojiblanca, harta, cansada y hastiada dio buena cuenta a quienes estuvieran en el palco o delante del televisor. Un minuto 28 que dejó bien patente todos estos sentimientos. No creemos que políticos y demás vayan a rectificar un ápice la actitud tan rastrera que han mostrado hasta ahora y de la que han dado vomitivas muestras recientemente.

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Nos referimos, claro está, a las declaraciones de Pastor (PSE, socios de gobierno del PNV), asegurando que si la Ertzaintza no hubiera sido recibida con botellas y pedradas, probablemente, no se hubiera producido la carga policial”. Es más, enmarca la muerte de Cabacas tal como sigue: Como se había generado en este país, en determinadas partes de la sociedad, una especie de cultura del odio, entre ellos, a la Ertzaintza, eso provoca situaciones indeseables”.

Es difícil ser más canalla y vil. Y eso viniendo de un partido que respaldó a Ares, máximo dirigente político del dispositivo que mató a Cabacas. Un Ares que después trató de falsificar lo ocurrido mareando con porras extensibles que sólo existían en su imaginación. Un PSE que se ha hartado de pedir que no se politice la muerte de Cabacas nos viene con justificaciones políticas de baratillo, intentando desviar la atención y eludir su responsabilidad. Bien saben, además, que la policía jamás cargaría en un batzoki o casa del pueblo.

Otros que hacen el juego al poder en esta “mini” batalla del relato son los comentaristas de Bein Sports. El clamor de San Mamés fue tal que en la retransmisión en directo Santiago Segurola se vio obligado a decir que se estaba recordando el “fallecimiento” de Iñigo Cabacas. Ni una palabra sobre quienes ejecutaron tal hazaña, como si le hubiera caído una teja. Nada más salió de su boca, ni de la de Xabier Mendia ni del resto de contertulios, supuestos eruditos a los que les suponemos cobardía y no desconocimiento, pues son los mismos que no escatiman en peroratas sobre el tipo de jugador que fue Quique Sánchez Flores o sobre lo interesante que es el Thinking Football. Hablando de la Fundación, ¿dónde está? ¿Qué hace cuando matan a un hincha de su propio club? ¿Reflequé?

Claro que lo de la Fundación y demás nos cuadra perfectamente, sobre todo teniendo en cuenta la caza a la que se dedicó la Ertzaintza y la seguridad del club en las inmediaciones de La Catedral y en los accesos, identificando a los que repartían carteles e intentando impedir su introducción (en vano, la voluntad popular es imparable), sumado todo ello a las coacciones habituales, pues todo entra en un guión perfectamente interpretado por los diferentes actores de una misma película. La ICHH lo denunciaba en Redes Sociales.

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Es decir, cuando el club asegura que no tiene que decir absolutamente nada sobre Cabacas y que deja hacer a la justicia (su puta justicia, la burguesa a los servicios de policía y establishment, huelga recordar), pero luego monta y ampara todo este circo coartando la libertad de expresión de su propia masa social, lo que está haciendo es posicionarse claramente con aquellos que, lejos de querer hacer justicia, desean condenar a Cabacas al más puro silencio y ostracismo. ¿Merece la pena ser socio de un club que trata así a sus hinchas?

Si de alguna manera podemos resumir estos 5 años, ¡5!, que llevamos esperando una sentencia, es con la sensación de hartazgo total. Hartos de amagos que no van a ningún lado, hartos de jueces, políticos, responsables policiales, “sindicatos del crimen” de la policía autonómica y demás calaña. En definitiva, hartos de ver cómo intentan escurrir el bulto y tapar bajo la alfombra un asesinato que va a quedar impune, más allá de castigos administrativos que pudieren darse.

Ojo, no hemos sido nosotros los que hemos trazado una línea roja bien clara, con Iñigo o contra él. Han sido “ellos”, los violentos, los represores, los ocultadores de pruebas o los medios que les amparan (con plumillas de Vocento a la cabeza), todavía hoy. Y esa línea marca claramente el camino y la actitud que desde el 5 de abril de 2012 en adelante nos guía. Cero credibilidad y cero respeto por quienes pueden asesinar impunemente sin necesidad siquiera del más mínimo arrepentimiento mientras, para más inri, “ellos”, sus amos, nos sermonean a los demás con suelos éticos. O se usa la misma vara de medir para todo o el mensaje que cala en la sociedad es el de la hipocresía total.

Poco más podemos añadir, excepto otro (y son ya demasiados, señoría) abrazo fraternal a unos familiares y amigos que bien podrían ser los nuestros, o los de cualquiera que pisara aquel día aquel maldito callejón.

JUSTIZIA IÑIGORENTZAT

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Podredumbre

Son las clases dirigentes las que modelan la sociedad a su gusto y antojo, de ahí que el deporte de masas y, más explícitamente, el fútbol sean un buen reflejo y termómetro de la época que nos toca vivir. Sin embargo, cuando históricamente políticos de muy diverso signo han intentado usar el deporte como instrumento de propaganda, resulta sintomático y muy revelador el esfuerzo de muchos media en tratar el fútbol como un mero juego, banalizándolo hasta el ridículo o jaleándolo como opiáceo adulterado.

Podría hablarse del fútbol como una pieza más en el engranaje del poder; del fútbol como paradigma del turbocapitalismo; de los largos tentáculos de los palcos; de la corrupción; del politiqueo barato; de la compraventa de niños; de agencias y comisiones; del amaño de partidos; de deudas impagables; de contabilidad que no encaja. Todo esto y mucho más podría ser central pero no sucede así, quizás porque tirando del hilo podría peligrar el chiringuito (en singular y plural; no nos referimos a basura televisada pero también valdría).

Así que lo que tratan de proyectar y vendernos es lo normal. Si lo criticas y te sales del guión es que estás politizando el fútbol. Ensuciándolo. Y eso está muy feo, ya lo dijo Maradona: “la pelota no se mancha”. Menos aún cuando las alubias de muchos están en juego.

Viene esto a colación de las detenciones ayer de cerca de una veintena de miembros de Indar Gorri. Según se lee en Argia, la orden la emitió el juez Fermín Otamendi, quien llevó a juicio a los “arrantzales barbudos” de San Fermínes y exoneró al cuerpo policial que, de un pelotazo, dejó sin ojo a un joven navarro durante una manifestación en el marco de una huelga general de 2014. “Que reclame a los convocantes”, fue la respuesta de Otamendi.

Una de las acusaciones, pertenencia a “banda criminal”, suena totalmente desproporcionada, por decirlo suavemente, y, aún a riesgo de equivocarnos, el caso huele a montaje, similar al sufrido por Bukaneros. Este tipo de literatura, bombas mediáticas y razzias no son nuevas en Euskal Herria. Las últimas noticias de anoche, por cierto, correspondían a cargas policiales en Iruñea.

El sesgo ideológico es claro, y todo esto sucede en unas fechas en las que otras gradas de izquierda son puestas en el disparadero. El Sevilla es multado con 120.000 euros por una pancarta en la que se podía leer “se armó la gozadera” mientras las machistas descalificaciones hacia Shakira en un país donde la violencia contra las mujeres está lejos de erradicarse le costaban al Espanyol 4.000 euros. No es una excepción. En Cádiz y Gasteiz bien podrían dar otros ejemplos.

Nada de esto podría entenderse sin el asesinato de Jimmy, aún hoy presentado por muchos medios como una pelea pactada de antemano. Casualmente, el correspondiente juicio se inició hace una semana, pero nada hace indicar que la negligencia policial de aquel lejano domingo esté en el orden del día. Es más, todo huele a que el marrón se lo comerá algún menor, un chivo expiatorio, mientras los frentistas gozan de una defensa top (¿quién, cómo y por qué pagará los elevados emolumentos de los letrados?). Será que el Frente Atlético, con dos muertos en su haber, no es una “banda criminal”, y sí Indar Gorri.

Tristemente, no hay garantía de no repetición. Básicamente porque no se ha ido a la raíz del problema y porque Tebas, no nos cansaremos de repetirlo, ese (¿ex?) ultraderechista, miembro de Fuerza Nueva en su juventud y más tarde bestialmente enriquecido gracias a chanchullos derivados del fútbol, Tebas, decíamos, ha aprovechado la ocasión para atacar sobremanera aquellas gradas de izquierdas que reivindican un fútbol popular y muestran solidaridad con causas en sus antípodas ideológicas. Tanto por convicción política como por mero interés económico personal, la disidencia es acallada.

Mientras tanto, la derecha local hace lo propio con los padres de Cabacas, que ayer volvían a la calle para reivindicar su papel de víctimas frente a estómagos agradecidos como Ezenarro y Jonan Fernández. Que nos digan de una vez si lavarse las manos y silbar forma parte de su suelo ético o simplemente es el peaje a pagar por trepar. Lecciones las justas. Y Cabacas, justizia. De una vez y sin más dilación.   

Basta, pues, una  semana de “fútbol” para recordar que España no rima con democracia y que, como berreaba Evaristo, “tras el fútbol hay mucha mierda”. Aunque también resquicios para la solidaridad, como el de Osasuna y un otra vez ejemplar Mikel San José apoyando a los currelas de TRW. Queremos, en fin, otro fútbol para otra sociedad. Sobre todo, otra sociedad.

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Ugarteko declara, la familia espera

Más de 3 años después del trágico día en el que la afición zurigorri perdió un hermano, el responsable directo de los hechos declaraba ayer en el Juzgado de Bilbao donde se llevan a cabo las diligencias previas al juicio. Por ese motivo, Bikendi Arrausi, amigo de Iñigo, hacía estas declaraciones en Info7 Irratia: http://www.info7.com/2015/06/17/cabacas/

En sus palabras se hace evidente el hartazgo, cansancio y desesperación que siente. No es para menos. No sólo es que se esté alargando el proceso más de lo que debería, sino que además tienen que soportar cómo la fiscalía, por ejemplo, no hace su trabajo y ni siquiera formula preguntas a Iñaki Larrea, Ugarteko, máximo responsable del operativo esa aciaga noche. La justicia nunca fue tan dependiente.

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La buena noticia, por decir algo, es que empiezan a abrirse brechas en la versión oficial que hasta ahora había venido manteniendo la Ertzaintza y el propio Gobierno Vasco. Las declaraciones cruzadas entre responsables del operativo pueden provocar que se abran cauces de investigación y se imputen a más ertzainas, cosa que debería haber ocurrido en el minuto 1 del caso.

http://www.naiz.eus/eu/hemeroteca/gara/editions/2015-06-18/hemeroteca_articles/ugarteko-cree-que-hay-ertzainas-que-mintieron-al-decir-que-no-dispararon

Mientras tanto, los amigos y familiares siguen reclamando justicia. En una actitud que está siendo modélica por su saber estar y su dignidad, siguen pidiendo no sólo reparación, sino garantías de que nunca más vuelva a ocurrir. Desgraciadamente, estamos lejos de que eso ocurra, y la desvergüenza y cobardía de los estamentos políticos de este país no han tenido ni la más mínima intención de cambiar el modelo policial que la sociedad vasca pide a gritos. En esta época en la que se supone que deberíamos estar cimentando la tan ansiada paz, seguimos viendo actuaciones y actitudes que recuerdan a otros tiempos. Sólo hay que darse una vuelta por San Mamés un día de partido o por cualquier manifestación pacífica para darse cuenta.

Se sigue sembrando el odio y el rencor, y gran parte de esta sociedad ve en la Ertzaintza una policía política y corporativista, un grupo de personas armadas e imprevisibles que atiende a unas órdenes de dudoso valor moral y que no pagan por los posibles actos ilegales que pudieren causar.

Exigimos pues, en la línea que hacen los amigos de Iñigo, que los partidos políticos que se tomen la petición de justicia como propia lleven en sus programas políticos para las siguientes elecciones un cambio integral del modelo policial y la eliminación de las pelotas de goma del armamento. Nada de palabras vanas y vacías. Concreción. Ya va siendo hora.

No nos valen chivos expiatorios

Continúa a ritmo insultantemente lento la “investigación”, por llamarlo de alguna manera, del denominado Caso Cabacas. Hace unos días Gara anunciaba la identificación de un ertzaina implicado en la muerte de Pitu, supuestamente el autor del disparo mortal, si bien el diario prefería no desvelar su identidad en aras de la presunción de inocencia. Podríamos congratularnos por el significativo avance pero hay indicios para desconfiar en que se haga justicia a todos los niveles.

Parapetado tras un autobús, el agente identificado dispara hacia el callejón, tal y como se aprecia en un video, según han dado a conocer, de carácter doméstico. La ubicación del ertzaina corresponde con el área de tiro señalada por el informe pericial de la Policía Española pero la trayectoria del disparo no ha podido ser probada al 100%. Un clavo ardiendo al que el pelotero quizás pueda aferrarse para salir indemne.

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En todo caso, resulta indignante tanto la deliberada lentitud en el desarrollo del caso como la actitud de la Fiscalía y la mayoría de partidos políticos. Los sindicatos de la Ertzaintza también se han cubierto de gloria cerrando filas, sobre todo SIPE, que puso en duda que las heridas sufridas por Cabacas se debieran a un pelotazo. Igualito-igualito que las palabras de Ugarteko la noche fatídica: “se habrá desmayado”. Todo un insulto a la inteligencia del personal.

Visto lo visto, no nos extrañaría que quisieran dar carpetazo al asunto tirando de un único ertzaina. El uso de un chivo expiatorio, por muy culpable que sea y hacia quien no sentimos un ápice de empatía, no es suficiente para hacer justicia. Reducir la muerte de Pitu a la imprudencia personal del último eslabón de la cadena sería otra ignominia, habida cuenta de las responsabilidades de mandos como Ugarteko, que ordenó cargar a pesar de la reticencia de los agentes, y de responsables políticos como Ares, el de la hipótesis de la porra extensible.

Esto como poco. Porque a nadie escapa que las circunstancias del homicidio/asesinato (juzguen ustedes) y la actuación de la Ertzaintza han de contextualizarse, pese a quien le pese y aún a riesgo de que hipócritas nos acusen cínicamente de politizar el caso, dentro del conflicto político que vive este pueblo. Hay muchas preguntas sin respuesta y tanto la Ertzaintza como algunos partidos como el PSE y el PNV deberían de dar explicaciones a la ciudadanía, amén de establecer un protocolo que garantice que hechos así no vuelvan a suceder. Por de pronto, las pasadas manifestaciones estudiantiles volvieron a saldarse con heridos debido al uso del nuevo material antidisturbios. No aprendemos o, mejor dicho, algunos no quieren aprender.